lunes, 15 de mayo de 2017

(EE.UU.) Aseguran que despido de jefe del FBI reveló discordancias en equipo de comunicación de Trump

La conmoción por el despido del director del FBI James Comey por parte del presidente Donald Trump esta semana no sólo desató una tormenta política en Washington, sino que también reveló discordancias en su equipo de comunicación.

Fue una semana complicada para el multimillonario republicano y sus portavoces que le valió una montaña de prensa negativa. Sus ayudantes transmitieron un mensaje bastante disperso, algo que, se dijo, enfureció a Trump.

El presidente amenazó por Twitter con terminar con los informes diarios que da la Casa Blanca ofrece a la prensa.

“¿Tal vez la mejor cosa a hacer sea cancelar toda futura conferencia de prensa y, en nombre de la precisión, distribuir declaraciones por escrito?”, se preguntó, admitiendo que su propia gente lucha para mantenerse al día con su “activa” presidencia.



Trump reafirmó esta idea en una entrevista con Fox News, cuando dijo: “Simplemente no las haremos, a menos que sean cada dos semanas y las haga yo mismo. No los haremos. Creo que es una buena idea”.

Pero los críticos de Trump opinaron que el traspié de su operación mediática fue su culpa. “Necesita capacitar a su gente y portavoces para entender lo que está pasando y estar bien para comunicarlo legalmente al mundo”, dijo a MSNBC Josh Earnest, exportavoz del predecesor de Trump, Barack Obama.

El exdirector de comunicaciones de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que los eventos de la semana plantearon dudas acerca de si los portavoces de Trump están “preparados y la credibilidad y la honestidad son valoradas”.

“Eso es preocupante no sólo en Estados Unidos sino en todo el mundo”, agregó Psaki, también ex portavoz del Departamento de Estado, a la AFP.

Remolino de historias

Una vez que la noticia bomba del despido de Comey estalló el martes, la Casa Blanca se esforzó por explicarla y su serie de declaraciones contradictorias fue rápidamente ridiculizada.

Los funcionarios dijeron primero que Comey había sido despedido por su manejo de la investigación sobre el uso de correo electrónico privado de la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton mientras estaba en el Departamento de Estado.

El vicepresidente Mike Pence dijo que la medida, que siguió a la recomendación del fiscal general Jeff Sessions, fue la “decisión correcta en el momento adecuado”.

Pero el propio Trump dio más tarde una media vuelta, admitiendo que la decisión estaba basada, al menos en parte, en el hecho de que Comey estaba dirigiendo una investigación sobre la supuesta interferencia de Rusia en las elecciones de 2016 y la posible colusión del círculo de Trump con Moscú, una idea que según el presidente fue “fabricada” por los demócratas.

Luego dio un paso más allá, advirtiendo a Comey que no hablara con la prensa sobre sus reuniones y sugiriendo que podría haber “registros” de sus conversaciones privadas en la Oficina Oval.

El portavoz de la Casa Blanca Sean Spicer, que había estado ausente durante algunos días, volvió al escenario el viernes, donde se enfrentó a los periodistas.

Consultado sobre si Trump estaba grabando a escondidas las reuniones de la Oficina Oval, Spicer dijo que no tenía “nada más que añadir”.

En cuanto al tuit para Comey, dijo: “Eso no es una amenaza. Él solo señala un hecho. El tuit habla por sí mismo”.

En la entrevista con Fox News, Trump defendió a sus subordinados, calificando a Spicer como “un maravilloso ser humano” y a la portavoz Sarah Huckabee Sanders como una ”adorable joven mujer”. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: Con información de AFP - http://www.elnuevodiario.com.ni