domingo, 21 de mayo de 2017

(España) Pedro Sánchez gana con rotundidad las primarias del PSOE y Susana Díaz asume su derrota

Al 81,65% escrutado, los resultados de la web del PSOE señalaban un 49,57% de votos para Pedro Sánchez, un 40,23% para Susana Díaz y un 10,20% de votos para Patxi López. Los datos comienzan a llegar poco a poco pero ya hay un vencedor claro en las primarias del PSOE. Los números son rotundos: reducen la victoria de la presidenta andaluza a Andalucía y la federación de América, mientras que Pedro Sánchez vence en los demás territorios de España, salvo Euskadi —feudo de Patxi López— y se impone en las primarias.
El ex secretario general ganó en Extremadura, Valencia y Castilla-La Mancha, comunidades donde los barones apoyaban con nitidez a Díaz. La candidata, de hecho, ya asumió su derrota y felicitó a su rival por su victoria, y por teléfono; a pesar de estar en la misma planta.
El panorama es desolador para la presidenta andaluza. Más aún, devastador. Sus previsiones no solo no se cumplieron, sino que la derrota que sufre es humillante. Como su rival preveía, cosechó menos votos (en torno a 46.000) que avales (60.231) y Sánchez le sacó nada más y nada menos que nueve puntos.

Todos los candidatos fueron llegando a lo largo de la tarde con "buenas vibraciones" y convencidos de su victoria. La primera en llegar a Ferraz fue Susana Díaz, después Patxi López y el último Pedro Sánchez, que es el único que ha entrado en coche por el garaje y ha evitado hacer declaraciones a los periodistas. Los equipos mostraban optimismo y declaraban estar convencidos del triunfo de sus líderes.

Una vez que se cerraron las urnas, se impuso el silencio. La gestora dio orden a todas las direcciones provinciales para que no se ofrecieran datos de escrutinio. En Ferraz estaba desde primera hora el presidente de Asturias, Javier Fernández, y el portavoz de la gestora, Mario Jiménez, atentos a que el proceso se desarrolle sin sobresaltos.

Los equipos de Susana Díaz y Pedro Sánchez también dejaron de filtrar datos y de manejar expectativas. La proximidad de un resultado definitivo desató los nervios. En las filas de Susana Díaz llamaban a la calma, resaltando que aún no se habían volcado los datos oficiales y quedaban por conocer las federaciones más numerosas. En las filas 'sanchistas' se impuso un silencio muy similar al que imperó en el momento de la entrega de avales.

Pero en las puertas de Ferraz, ondeaban banderas, sonaba el nombre de 'Pedro' y dominaban los puños en alto; un centenar de personas coreaba "no es no" y "sí es sí". La victoria era evidente, y Mario Jiménez daba por "definitivos" los resultados en nombre de la gestora, no sin felicitar a la militancia por su "comportamiento ejemplar" después de un "proceso limpio, transparente, sin incidentes, que da idea de la talla única democrática del PSOE".

A este punto, el retorno del exsecretario era un hecho y su victoria había desencadenado una serie de consecuencias. La primera, la dimisión de su antiguo colaborador y portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Antonio Hernando. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: Con información de Isabel Morillo - Juanma Romero - http://www.elconfidencial.com