miércoles, 24 de mayo de 2017

(España) Rosell ocultó comisiones del 40% en Nueva Jersey por la venta de 24 amistosos de Brasil

Sandro Rosell se llevó comisiones presuntamente ilegales de hasta el 41% por la venta de los derechos de 24 partidos amistosos de la selección brasileña de fútbol que se jugaron entre 2006 y 2012, cuando ya era presidente del FC Barcelona (2010-2014). Los investigadores de la Policía Nacional y la Guardia Civil que lideran la operación Rimet acusan al exdirigente 'blaugrana' y a su esposa, Marta Pineda, de haber empleado una trama de sociedades instrumentales, testaferros y cuentas en paraísos fiscales para blanquear esas comisiones irregulares, que sumarían casi 15 millones de euros. Parte de los fondos pertenecería al expresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) Ricardo Teixeira (1989-2012), inmerso en numerosos casos de corrupción e implicado también en los hechos de este procedimiento, aunque no está formalmente imputado.

Los delitos por los que se investiga a Rosell se remontarían a un contrato firmado en 2006. En ese año, International Sports Events (ISE), una mercantil de Islas Caimán controlada por el gigante saudí Dallah Al-Baraka Group, llegó a un acuerdo con la CBF para adquirir los derechos de organización de 24 amistosos que la pentacampeona del mundo debía disputar en los seis años siguientes. El organismo brasileño cobraría de ISE un total de 1,1 millones de dólares (796.000 euros entonces) por cada uno de los encuentros. A cambio, la empresa de Islas Caimán podía decidir los rivales de Brasil y el lugar en el que se disputarían los encuentros, y se quedaría con todos los ingresos de televisión, patrocinios, entradas y 'merchandising' que consiguiera generar.

La clave radica en un segundo contrato firmado por ISE con otra empresa que, a juicio de los investigadores, no tiene lógica comercial. En paralelo a su acuerdo con la CBF, la empresa de Islas Caimán firmó otro contrato con una mercantil de Nueva Jersey, Uptrends Developments LLC, que obligaba al grupo saudí a abonar a esta sociedad 8,3 millones de euros (10,9 millones de dólares) por su supuesta mediación en las negociaciones con la federación brasileña. La comisión suponía el 41% del importe total del contrato de los 24 amistosos, cifrado en 26,4 millones de dólares (19,1 millones de euros de la época). El documento sellado por ambas empresas, al que ha tenido acceso El Confidencial, revela que Uptrends Developments LLC era un vehículo mercantil de Sandro Rosell. El propio exdirigente del Barça estampó su rúbrica en el contrato, en el que aparecía identificado como Alexandre R. Feliu, su nombre oficial.

Los expertos en delitos económicos de la Policía Nacional y la Guardia Civil sospechan que esa operación solo encubría un soborno que se habrían repartido Rosell y Teixeira por la venta de los 24 amistosos de Brasil a precio de saldo, como ya denunció en su día el diario Estadao de Sao Paulo. Según han confirmado a este diario fuentes próximas al caso, parte de ese dinero habría terminado en cuentas bancarias de Andorra controladas por sociedades de un presunto testaferro de Rosell, el abogado Joan Besolí, también detenido este martes en la operación Rimet. Besolí ya fue acusado de realizar los trámites necesarios para que Teixeira consiguiera la residencia en Andorra. Cuando el Principado descubrió el verdadero objetivo del empadronamiento, lo revirtió para evitar que el exdirigente del fútbol brasileño pudiera instalarse en su territorio.

Antes de llegar a Andorra, el dinero habría circulado por una sociedad de Qatar, un país con el que Rosell siempre ha tenido excelentes relaciones. La Policía Nacional y la Guardia Civil también detuvieron este martes a un empresario de origen libanés, Shahe Ohannessian, que supuestamente adquirió la principal empresa del expresidente del Barça, Bonus Sports Marketing SL (BSM), en 2010. Las pesquisas han determinado que, en realidad, Ohannessian solo era otro de los testaferros al servicio de Rosell y que este continuaría siendo en la actualidad el verdadero dueño de BSM.

Según fuentes próximas a la operación, las comisiones presuntamente lavadas por Rosell y su esposa sumarían casi 15 millones de euros. Por lo pronto, la jueza que instruye la operación Rimet, Carmen Lamela, titular del Juzgado número 3 de la Audiencia Nacional, ha acordado el embargo preventivo de depósitos que sumarían 10 millones de euros y de 58 propiedades inmobiliarias valoradas en otros 25 millones. La mayor parte pertenecería al expresidente del FC Barcelona. Otra porción sería de Teixeira, con el que Rosell trabó una estrecha relación de amistad durante su etapa como máximo responsable de la división de patrocinios deportivos de la marca Nike para Latinoamérica.

El acuerdo de la confederación brasileña con la empresa de Islas Caimán provocó que, durante al menos seis años, la selección más laureada de la historia tuviera que disputar partidos contra Egipto en Qatar, contra Japón en Polonia, contra Suecia a las afueras de Estocolmo y contra Irak en la ciudad también sueca de Malmoe. La dueña de los derechos, ISE, se limitó a buscar los mayores ingresos que tenía a su alcance para alcanzar beneficios después de pagar los presuntos sobornos, aunque los encuentros no tuvieran ningún interés deportivo ni sirvieran para la preparación de la 'canarinha'.

La mayoría de esos encuentros se disputaron cuando Rosell era presidente del FC Barcelona. Dimitió del cargo en enero de 2014 tras admitirse a trámite una querella por su participación en el fichaje de Neymar. Finalmente, tendrá que sentarse en el banquillo por ese escándalo. Está procesado por los delitos de corrupción entre particulares y estafa por haber pactado el fichaje del delantero brasileño en 2011 mediante un acuerdo secreto que adulteró el funcionamiento del mercado de futbolistas, según la Audiencia Nacional. A esas acusaciones, Rosell tiene que sumar ahora un nuevo frente con la Justicia en la operación Rimet. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: Con información de José María Olmo - Beatriz Parera - http://www.elconfidencial.com