miércoles, 7 de junio de 2017

(Panamá) Abogados defienden el uso de las sociedades anónimas

José Álvarez es un reconocido abogado panameño que posee entre veinte y treinta sociedades anónimas que le facilitan las transacciones en sus negocios. ‘Tengo fincas, una empresa, un palco en el estadio y soy socio de una firma', entre otros de sus negocios, que usan estas estructuras jurídicas para propósitos legítimos, cuenta.
Las sociedades anónimas protegen los activos, facilitan las transacciones comerciales, reducen engorrosos trámites y favorecen los acuerdos entre socios, indica el abogado sobre el uso de los instrumentos mercantiles.

Álvarez prefiere las sociedades anónimas, aunque anualmente le representen pagos de tasas únicas de impuestos, dice para aclarar que tener una, dos, tres ... implica compromiso con el fisco. Él parcializa las sociedades para diversificar sus actividades comerciales, añade.

Eloy Alfaro, exembajador de Panamá ante los Estados Unidos y socio de una de las firmas de abogados más importantes del país, considera que tener una sociedad anónima en Panamá ‘no significa que se es un delincuente '.

El abogado admitió que en el pasado tuvo sociedades anónimas para propósitos comerciales, pero ahora, según dijo, maneja asuntos financieros a través de una fundación.

Con una sociedad, explicó, se protegen los activos que se comparten entre más de un socio. Por ejemplo, para evitar que figuren hasta cuatro titulares de una propiedad. Si uno fallece, haría falta un juicio de sucesión, pero bajo la figura de una sociedad, se evitan estos complejos trámites , añade Alfaro.

Además de facilitar el comercio, las sociedades anónimas limitan los riesgos al monto de la inversión. ‘Si una persona tiene un negocio a nombre propio y quiebra, es responsable de todas las deudas. Pero, si el negocio está a nombre de una sociedad anónima, los accionistas responden solo por el monto de la inversión hecha. El patrimonio de la sociedad responde por la quiebra y no el dinero de los accionistas', detalló Alfaro.

Ernesto Cedeño, a su vez, señaló que las sociedades favorecen los trámites de traspaso. Un compañía puede venderse solo traspasando las acciones sin que se haga un pacto social o un complicado trámite ante un notario o el registro público.

UN ‘ÁLTER EGO'

Para el abogado Cedeño, especialista en derecho administrativo, ‘las sociedades anónimas son buenas' y es la estructura que cualquier abogado recomienda a su cliente porque protege los bienes personales de los socios de riesgos como secuestros o embargos por deuda.

‘Es tan sabio o precavido como no poner todos los huevos en una sola canasta (...). Los bienes del accionista son bienes personales y la sociedad responde por los de la sociedad', apuntó Cedeño.

Las sociedades anónimas son un ‘álter ego' con el que se ponen en juego solo los dineros que están en un negocio. ‘Es una protección de los activos', precisó a su vez Eduardo Morgan, socio de la firma Morgan & Morgan (M & M), que tiene entre sus servicios la creación de sociedades anónimas.

Morgan ha optado por ‘montones' sociedades anónimas para cuidar su patrimonio, según él mismo revela. Y ha creado una fundación llamada ‘Edúcate', en la que ha depositado el dinero que asegurará la educación de sus seis nietos. ‘La mejor herencia que puedo dejarle es la educación‘, dice. ‘Yo tengo cuatro hijos y he puesto mis bienes en sociedades anónimas para que ellos reciban las acciones', apunta Morgan sobre la validez de la herramienta.

Luigui Him, periodista y microempresario, también ha optado por una sociedad anónima para asegurar el futuro de sus familiares. A través de este instrumento paga cuotas de seguro a sus familiares para que puedan contar con una jubilación. Cada año paga impuestos para mantener activa la empresa.

Las sociedades anónimas panameñas también sirven a los extranjeros. Sobre todo porque Panamá cuenta con un sistema fiscal territorial y no grava las actividades económicas fuera del país.

‘Si una persona jurídica panameña hace negocios en el extranjero, no paga impuestos aquí, sino en su país de origen', aclara Morgan.

Las sociedades panameñas se usan también para la compra de embarcaciones que operan en todas partes del mundo. El uso es crear una sociedad por nave y así limitar el riesgo de la inversión, explicó Alfaro. En Panamá, ‘hasta los bancos son sociedades anónimas', alega el abogado, que desafía las acusaciones generales sobre las empresas inscritas y constituidas en este país.

Las sociedades anónimas también facilitan los acuerdos entre los socios y el reparto ordenado de las ganancias de un negocio, agrega Álvarez.

A su juicio, estos entes jurídicos han dado lugar a que se haya creado un centro financiero internacional y un registro abierto de naves, que es el primero del mundo.

‘Las sociedades anónimas son el corazón del sistema financiero y la columna vertebral del desarrollo de este país', concluye sobre el tema el también presidente del Colegio Nacional de Abogados (CNA).

‘El hecho de que poquísimas sociedades se usen mal no quiere decir que sean malas', sostiene.

LOS PANAMA PAPERS

Después del 3 de abril de 2016, poseer una sociedad anónima en Panamá se ha convertido en casi un estigma internacional, sin que exista un sustento legal que indique delito.

La publicación del trabajo periodístico denominado ‘Los Papeles de Panamá', que expuso a las personalidades públicas que usaron compañías offshores para evadir impuestos y ocultar bienes, puso en entredicho el servicio mercantil.

La filtración de documentos del bufete panameño Mossack Fonseca repercutió en el registro de nuevas sociedades anónimas.

En los últimos ocho años, el número de nuevas sociedades ha estado disminuyendo en forma sostenida, pasando de 46,072 en 2008 a 26,861 en 2015. En el primer semestre de 2016, se identificaron solo 21,156. ‘De seguir la tendencia, veríamos un decrecimiento del 20%', reveló en septiembre de 2016 el Ministerio de Economía y Finanzas.

La construcción de las estructuras jurídicas tiene un lado opaco por ser anónimas, pero realmente ofrecen confidencialidad y privacidad a sus beneficiarios finales, lo que algunos usan para cometer actos ilícitos, pero la figura no es ilegal.

Las publicaciones crearon la percepción ‘errada' de que los entes jurídicos se usan solo para encubrir y que las firmas panameñas están vinculadas a estas actividades, señaló la Asociación de Abogados Internacionales en un comunicado reciente. Las entidades se constituyen en su gran mayoría para propósitos legales y legítimos, dice el gremio en una aclaración sobre la responsabilidad profesional.

MEDIDAS

‘Nuestras sociedades operan como fondos mutuos y de inversión bajo estrictas regulaciones, a nivel local e internacional y como vehículos personales de inversión de individuos', indica el documento.

Apoyados en la política ‘conoce a tu cliente', para evitar que se le vincule con ilícitos , los abogados han asumido la obligación de recopilar información sobre las personales naturales que se benefician económicamente de la entidad constituida.

De esta manera, la información puede ser puesta a disposición de las autoridades en caso de ser requerida dentro de una investigación, detallan.

Los entes jurídicos son regulados mediante la Ley 32 de 1927, que en su artículo 2 establece que el número de directores no debe ser menor de tres. Cuando se registra una sociedad anónima, se debe evidenciar los nombres de directores y sus direcciones, señala la asociación en defensa de la transparencia del proceso.

FUENTE: Marlene Testa - http://laestrella.com.pa