miércoles, 21 de junio de 2017

Deutsche Bank inicia la venta de su unidad española con 2.600 empleados

Deutsche Bank ha iniciado por fin el proceso formal de venta de su unidad de banca minorista en España que adelantó El Confidencial en marzo. Este retraso de tres meses obedece principalmente a la crisis del Banco Popular, que obligó a aplazar todos los procesos de venta en el sector financiero (también la salida a bolsa de Unicaja, con la que va a coincidir esta venta) hasta que se resolviera. Pero también ha influido la fría acogida inicial de esta oferta entre las entidades españolas. El proceso, que dirige el propio Deutsche Bank, tendrá una primera fase hasta el 18 de julio, con la presentación de las ofertas no vinculantes de los interesados.

Según fuentes conocedoras de la operación, la totalidad de las entidades españolas grandes y pequeñas recibió el pasado viernes el documento con el que suelen comenzar estos procesos, llamado 'non discolsure agreement', es decir, compromiso de confidencialidad. Curiosamente, en la fallida subasta del Popular no se exigió este requisito debido a la urgencia de su venta tras los alarmantes hallazgos de la inspección del BCE, pero eso fue una excepción al procedimiento habitual. Una vez que las entidades interesadas firmen esta carta, recibirán el cuaderno de venta.

El perímetro que incluye esta operación se limita a la red de sucursales de Deutsche Bank en España, unas 200, y los servicios centrales asociados al negocio minorista. En total, afecta a 2.000 empleados aproximadamente del banco alemán. Inicialmente, la entidad consideró la posibilidad de incluir la red de Portugal en el paquete, pero lo ha descartado por la complejidad jurídica (el negocio en el país vecino depende directamente de Deutsche Bank Alemania); es probable que ponga a la venta esta unidad después de desprenderse de la española. También queda fuera el negocio de banca mayorista y de inversión, que seguirá operando en nuestro país.

Asimismo, las fuentes consutadas explican que el Deutsche Bank ha realizado una venta de créditos morosos e inmuebles adjudicados, lo que reducirá la morosidad de la unidad española a "niveles muy bajos", según la propia entidad. De esta forma, pretende endulzar la oferta tras la fría acogida inicial mencionada, como hizo en su día el FROB para vender CatalunyaCaixa, que acabó en manos de BBVA.
"Deutsche pierde atractivo si no es alemán"

Según otra fuente al tanto del proceso, esta frialdad obedece a que los clientes de Deutsche Bank han elegido esta entidad para diversificar sus operaciones de la banca española porque es alemán. "Si ya no es alemán, pierde ese atractivo, con lo que es muy probable que los clientes vuelen cuando se venda", concluye. Este fenómeno se ha acentuado con la resolución del Popular, como se ha visto con el contagio inicial de los temores a Liberbank, y sería especialmente acentuado si el comprador fuera una caja de ahorros, puesto que los clientes las perciben en las antípodas del Deutsche Bank. No obstante, hay que recordar que las dificultades del gigante germano hicieron temer una quiebra al estilo de Lehman Brothers.

Los clientes eligen Deutsche Bank para diversificar, porque es alemán. Si deja de serlo, probablemente se irán, lo que le resta atractivo como compra

Las entidades interesadas tendrán un mes para estudiar las cuentas de la unidad y calcular su valoración, puesto que el 18 de julio deben presentar las ofertas no vinculantes. A partir de entonces, Deutsche las evaluará y elaborará una 'short list' con los finalistas, que deberán presentar sus ofertas definitivas. Como explicó El Confidencial, con esta venta, Deutsche Bank pretende complementar la ampliación de 8.000 millones realizada este año para acometer su recapitalización tras las constantes dudas del mercado sobre su solvencia.

Deutsche tiene unos 16.000 millones en activos en nuestro país, la gran mayoría de clientes de banca personal, es decir, el segmento de rentas medias-altas, que es el más rentable para la banca. Según datos de la entidad, Deutsche cuenta con 700.000 clientes en España, a los que atienden 2.600 empleados en 230 sucursales distribuidas por todas las provincias. Su potencia en banca privada y personal se concreta en su posición en el mercado de fondos de inversión, planes de pensiones y sicavs (es la undécima entidad, según Inverco); asimismo, asegura tener una cuota de mercado del 6,5% en pymes, muy superior a la que le correspondería por tamaño.

FUENTE: Eduardo Segovia - http://www.elconfidencial.com