miércoles, 21 de junio de 2017

(España) El Corte Inglés pierde a otro de sus hombres fuertes tras chocar con la vieja guardia

Apenas año y medio después de ser fichado a bombo y platillo como director de Marketing de El Corte Inglés, Juan José Sáez-Torres ha decidió abandonar el grupo de grandes almacenes por motivos personales. Su salida se une a la de otros ejecutivos que vinieron de la mano de Dimas Gimeno, presidente del 'holding' de distribución.

Según han confirmado fuentes oficiales de El Corte Inglés, Sáez-Torres dejará el grupo en septiembre, por lo que está agotando sus últimos días como director de Marketing. Un puesto creado 'ex profeso' cuando fue fichado en enero de 2016 procedente de Danone. Por tanto, apenas ha durado un año y medio en la empresa controlada por la Fundación Areces y Cartera de Valores (IASA), frente a los 15 años que pasó en la multinacional francesa, donde llegó a ser director general y responsable de marcas como Vitalinea y Actimel.

Su responsabilidad en El Corte Inglés era la de administrar una cuenta de 77 millones de euros, la segunda mayor inversión en publicidad de España, tan solo por detrás del gigante Procter & Gamble. Pero, según aseguran distintas fuentes, Sáez-Torres no ha encajado con las personas que se han encaramado al poder ejecutivo en la compañía, especialmente tras los nombramientos de Víctor del Pozo como director de todo el Negocio minorista con funciones de consejero delegado y de Jesús Nuño de la Rosa, responsable del área Corporativa.

Su salida se une a la de José Luis Romero, que en febrero de este año también comunicó que abandonaba su cargo de director general de Recursos Humanos de El Corte Inglés tan solo año y medio después de incorporarse desde Iberia y en pleno plan de bajas incentivadas. Tanto Romero como Sáez-Torres fueron fichados a través del ‘headhunter’ Seeliger y Conde con el objeto de liderar la transformación de El Corte Ingles. Sin embargo, en un breve plazo de tiempo, ambos han preferido poner tierra de por medio y dejar la compañía ante la imposibilidad de ejecutar los cambios.
El poder de la vieja guardia

Aunque esgrimen razones personales, el motivo real es el poder que sigue manteniendo la ‘vieja guardia’ dentro de la casa, ejecutando y bloqueando decisiones del consejo. Que el consejo se arrogue facultades ejecutivas frente a quien las debería ejercer como tal, es decir, el comité de dirección, es también una de las causas del malestar que el jeque catarí, accionista de El Corte Inglés, ha transmitido a la compañía.

Anteriormente dejaron la empresa directivos muy afines al presidente como Juan Hermoso, consejero y mano derecha de Isidoro Álvarez, Borja de la Cierva, subdirector de Compras, Diego Copado, responsable de Relaciones institucionales, y Leopoldo del Nogal, cuyas atribuciones han caído en manos de Víctor del Pozo.

Fuentes internas del grupo de grandes almacenes justifican este rosario de salidas dentro del difícil equilibrio de poder entre el presidente Gimeno, las herederas de la mayoría de Cartera de Valores IASA, Marta y Cristina Álvarez Guil, propietarias del 24% del capital de El Corte Inglés, y Florencio Lasaga, el octogenario directivo y presidente de la Fundación Ramón Areces, titular del 39% de las acciones del 'holding'. Las dos hijas han fortalecido su presencia en la línea ejecutiva de la compañía con los ascensos de Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa.

La salida de personas próximas al presidente pone de manifiesto el poder creciente de Marta Álvarez, la hija candidata a hacerse con el control absoluto

La próxima prueba de fuego será la junta general de accionistas, que El Corte Inglés suele celebrar el último domingo del mes de agosto. Se tratará de un momento clave, ya que los resultados de los dos últimos ejercicios, pese a mostrar una mejoría, están lejos de lo presupuestado cuando entró en el capital Hamad bin Jassim bin Jaber al Thani.

El jeque catarí adquirió el 10% de la sociedad en el verano de 2015 a cambio de 1.000 millones en forma de préstamo convertible en acciones condicionado a que la compañía consiguiese determinados ratios de crecimientos de ventas y beneficio operativo. Según las mismas fuentes, El Corte Inglés apenas ha logrado la mitad del crecimiento previsto, que en el caso del ebitda era de un 15% anual. Al contrario, pese al maquillaje de los números en la parte baja de la cuenta de resultados, al coloso de la distribución le pesan cada día más los 20 centros improductivos que arrastra —el 20% de su red de puntos de ventas— y la cercanía de los pagos de la deuda refinanciada por primera vez a finales de 2013 y renovada a mediados de 2015.
La presión creciente del jeque

Este incumplimiento tendrá un impacto directo en el capital del grupo, ya que precisamente el jeque tendrá derecho a recibir una compensación en acciones por no alcanzar las cifras pactadas. Actualmente, Hamad bin Jassim bin Jaber al Thani es dueño de un 10% desde una sociedad luxemburguesa, pero recibirá en julio del próximo año otro 2,5% porque los 1.000 millones de euros que invirtió por esa participación fueron en forma de un préstamo con un cupón anual del 5,25%.

Además, el incumplimiento del contrato le dará otro 0,5%, por lo que en julio de 2018, fecha de vencimiento del préstamo, tendrá como mínimo un 13% del capital. A ese porcentaje hay que añadir una penalización de un 1% adicional si, cuando se decida a salir a bolsa, la valoración de El Corte Inglés se queda por debajo de una tasación preliminar ya acordada. Se da por hecho que llegará a cerca del 14%. Una participación minoritaria que, no obstante, no está siendo óbice para empezar a pedir explicaciones al consejo de administración por la marcha del grupo y presionar para que se tomen medidas de cara a la futura salida a bolsa.

FUENTE: Agustín Marco - http://www.elconfidencial.com