viernes, 23 de junio de 2017

(España) La Universidad de Navarra y familias del Opus Dei caen en la red del Madoff catalán

El mismo día en que Europa firmó la resolución de Banco Popular y dejó reducida a cero la inversión de todos los accionistas de la entidad, los Mossos d'Escuadra detuvieron a Antonio Mas Samora, el cerebro de la mayor estafa piramidal vista en nuestro país en los últimos tiempos, hasta el punto de que le ha valido la calificación del Madoff catalán.

La mala suerte ha querido que estas dos historias no sólo coincidan en el tiempo, sino que también tengan algunas víctimas comunes, como la Fundación Universitaria de Navarra (FUNA), que estaba invertida en el accionariado del banco y ligada a uno los fondos que adquirió facturas de Publiolimpia -sociedad a través de la cual Antonio Mas articuló su estafa-, y familias del Opus Dei, que invirtieron a través de Caná Cuatro.

Como publicó El Confidencial, la sociedad Caná Cuatro fue una de las principales puertas de entrada del Madoff catalán en Madrid, gracias a que al frente de la misma está Julio San Martín Abad, antiguo accionista de Construcciones San Martín y miembro supernumerario de la prelatura personal.

En un primer momento, el empresario ofreció invertir en Caná a una veintena de amigos, entre los que figuraban "cuatro o cinco miembros de la Obra", según reconocen fuentes de Caná. Poco a poco, y gracias a la confianza que en muchos inversores despertaba la familia San Martín, fue ampliándose la base, hasta alcanzar los 370 partícipes y una inversión conjunta de 114 millones.

Para tratar de recuperar este dinero, Caná ha presentado una denuncia en Barcelona contra Antonio Mas y ha solicitado el concurso de Publiolimpia, según la documentación a la que ha tenido acceso este medio, además de haber convocado para la próxima semana una asamblea con todos sus inversores, en la que prevé proponerles la devolución de todo el dinero que ha cobrado en forma de comisiones, con un margen bruto del 8% trimestral.

En el caso de FUNA, la institución aparece relacionada con el vehículo IM Auriga Pymes, que adquirió 46 millones de euros de facturas falsas de Publiolimpia, lo que ha generado al fondo un quebrando patrimonial de 38,8 millones. Además, el informe 'forensic' encargado por Intermoney ha detectado más papel contaminado procedente de otras empresas y que eleva ya el agujero hasta los 40,6 millones.

La Universidad de Navara y FUNA explican que su inversión conjunta asciende a 1,4 millones de euros, repartidos en 800.000 euros de la Universidad y 600.000 euros de la Fundación. Según sus cálculos, de esta cantidad podría estar afectado el 58%, esto es, unos 800.000 euros.

Además, Gestión Fondo Educativo, empresa creada para hacer el 'management company' de FUNA, estaba presente en este fondo a través de GFED Aequitas, vehículo que tenía confiado el 6,5% de su patrimonio al vehículo de Auriga hasta justo antes de que estallara toda la trama, es decir, hasta el cierre de abril.

De hecho, en mayo, mes en el que Auriga tuvo conocimiento de la estafa de Publiolimpia, Aequitas arrojó una rentabilidad negativa del -4,6% debido, según reconoce ella misma en su informe de mayo, "a la bajada en precio sufrida por el bono IM Auriga Pymes". Para entonces, su peso en la cartera se había reducido al 3,3%.

El patrimonio de GFED Aequitas, según datos de Morningstar, asciende a 38,8 millones de euros, lo que significa que su exposición máxima a Publiolimpia ha rondado los 2,5 millones.

Para tratar de recuperar este dinero, un portavoz de Quadriga Asset Management, gestora del vehículo, han señalado que "dado que se trata de un supuesto de vicios ocultos, hemos instruido inmediatamente a nuestros asesores legales para que, de forma individual o colectiva, junto a otros inversores afectados, exijan las responsabilidades penales y civiles correspondientes. Ello supone actuar frente al administrador, al gestor, al auditor y todas las entidades relacionadas con el fondo".

FUENTE: Ruth Ugalde - http://www.elconfidencial.com