jueves, 15 de junio de 2017

(Panamá) Extravagancia varelista en caravana al Rommel indigna a la ciudadanía

La algarabía que llevaban miles de fanáticos de la selección de Panamá fue literalmente frenada el martes, por una caravana de más de 30 camionetas de lujo y 12 motorizados, en las afueras del Rommel Fernández.
Varios fanáticos que se dirigían al estadio fueron testigos del derroche gubernamental del presidente Juan Carlos Varela y su comitiva.

Como si de un jeque árabe se tratase, el mandatario panameño se hizo notar a su llegada al coloso de Juan Díaz, minutos previos al partido eliminatorio entre Panamá y Honduras.


Treinta y tres camionetas lujosas y media docena de policías en sus respectivas motos, requirió el jefe del Ejecutivo para asistir al coliseo.

Pero Varela no fue solo. Lo acompañó el ministro de Obras Públicas, Ramón Arosemena, el de más baja popularidad, pero que siempre defiende.

También quiso alentar a la Roja, el secretario de metas, Jorge Luis González, el mismo que antes se le veía caminar en los proyectos de Techos de Esperanza, cuando era viceministro del Miviot, pero que ahora, pareciera que le hubieran sacado tarjeta roja, porque muy poco se le ve en los medios.

Esa noche era de estrellas, tanto en el cielo como en las afueras del Rommel.

No llovió, no había nubarrones. Era el escenario perfecto para dejarse ver.

Casualmente, por allí también estuvo el secretario del Consejo de Seguridad, Rolando López, brazo derecho del presidente, y que hace unas semanas fue fuertemente cuestionado por haber sido beneficiado con una intervención quirúrgica, saldada con fondos públicos de la partida discrecional.

Todos esos funcionarios llevaban escoltas, agentes del Servicio de Protección Institucional (SPI), quienes no se despegaron un solo instante de sus superiores, que por cierto, tuvieron una zona VIP (palco) para ver el juego de fútbol.

Las críticas por la gran cantidad de automóviles utilizados por los funcionarios han sido calificadas como una exageración por parte del presidente.

En este sentido, el constitucionalista Miguel Antonio Bernal comentó que hay muchas razones para que la ciudadanía esté indignada y que la caravana es una muestra de desinterés por el pueblo.

"Varela ha entrado en una vorágine de arrogancia y soberbia que no corresponde a su cargo", respondió Bernal.

Por su parte, el economista Juan Jované señaló que "se trata de un tema de ética de un funcionario y que es una forma de irrespetar y burlarse de la población".

En octubre del año pasado, el Gobierno Nacional hizo una contratación por un monto de 2 millones de dólares para el alquiler de 130 autos 4x4.

Ese contrato, que se hizo de forma directa, es válido por ocho meses, según el portal Panamá Compra.

Twitter

¿Qué piensas de la caravana de autos del Gobierno?

@juagui72

“Con cada camioneta se hace hasta 5 salones de clases para niños humildes del interior”.

@MendezYoryibell

“Una manera más de ofender al pueblo con su extravagancia ...qué horror, no tiene conciencia; el que no la debe no la teme”.

@luisorlandoPTY

“Qué ridículo y falta de humildad”.

@JJGB1

“Quiero pensar que Varela les regaló el boleto de entrada y fueron todos sus gusarapos, ya que todos no cabían en 3 carros”. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: José Alberto Chacón - http://panamaamerica.com.pa