viernes, 14 de julio de 2017

(EE.UU. - España) Las aceituneras españolas temen pérdidas de 700M por la guerra 'antidumping' de Trump

'America first? El proteccionismo de Donald Trump está a punto de cobrarse una de sus primeras víctimas, y es española. El departamento de Comercio de Estados Unidos ha abierto una investigación contra las importaciones de aceitunas negras producidas en España: sospecha que se venden por debajo del precio de mercado gracias a las “injustas” subvenciones que recibe el sector agrícola en España y no descarta imponer aranceles, una idea que aterra a las empresas aceituneras.

“Nos acusan de que hacemos daño a las empresas locales porque vendemos a precios muy bajos”, indica el secretario general de la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa (Asemesa) a El Confidencial. Antonio de Mora explica que las autoridades estadounidenses han puesto el foco en las aceitunas negras, que representan el 36% del mercado en exportaciones. “Quieren comprobar si somos una amenaza para el sector californiano, si vendemos a precios tan bajos que no se justifican y si las subvenciones que recibimos son legales”.

Las empresas que comercializan aceitunas negras exportaron una cantidad equivalente a 70 millones de euros en 2016. De Mora advierte: si Trump cumple su amenaza y aplica aranceles, el sector se juega pérdidas de hasta 700 millones. Las aceituneras pueden verse obligadas a decir adiós a esa superpotencia, uno de los mercados más importantes para España.

Todo empezó con la denuncia de dos importantes empresas californianas que exigieron medidas ‘antidumping’ a través de la Coalición para el Comercio Justo de Aceitunas Maduras. Trump recogió el guante al ver indicios de competencia desleal, si bien la resolución del proceso no llegará hasta el próximo mes de enero o febrero. “Estamos preparando la defensa con el Gobierno español, la Comisión Europea y nuestros abogados para probar que las acusaciones son falsas”, apunta De Mora.

Las ayudas públicas, en tela de juicio

Y es que la Comisión Europea tiene mucho que decir en este asunto, puesto que las subvenciones que Estados Unidos pone en tela de juicio vienen de Bruselas: las ayudas de la PAC, los planes de desarrollo rural o el apoyo a jóvenes agricultores son algunos ejemplos. La administración Trump habla de unos 130 millones de dólares anuales en concepto de ayudas públicas.

"Las acusaciones son muy difíciles de demostrar porque no existen ayudas directas a un sector en concreto"No obstante, las acusaciones de Estados Unidos son “muy difíciles de demostrar porque no existen ayudas directas a un sector en concreto”, precisa David Erice, técnico de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). Las subvenciones destinadas al sector agrario no son uniformes, recalan en varias industrias, unos las reciben y otros no. “La medida responde a un criterio proteccionista en línea con las políticas de Trump, pero el argumento jurídico es bastante débil”.

Tanto los productores como las empresas ponen el acento en las catastróficas consecuencias de los aranceles, en caso de que se materialicen. “Seríamos menos competitivos”, destaca el director de cuentas nacionales de la aceitunera Jolca. Alfonso Coronel se muestra preocupado por los efectos de lo que considera una campaña de desprestigio contra la aceituna española. “Estados Unidos pretende imponer aranceles solo para España cuando todos los países de la Unión Europea reciben subvenciones. Es injusto”, zanja.

Erice añade que semejante medida solo servirá para frenar en seco las ventas. “Si se cierra un mercado tan importante como Estados Unidos, sería una noticia malísima para un sector que no está en su mejor momento”. El Ministerio de Economía confirma a este diario que está colaborando con Bruselas y las empresas para buscar una solución, máxime cuando se trata de un mercado tan importante para las exportaciones españolas.

FUENTE: Marina Valero - http://www.elconfidencial.com