domingo, 2 de julio de 2017

(España) Los políticos que se suben a la ola multicolor del Orgullo LGTBI

La manifestación del WorldPride 2017 marcó un antes y un después. Y no es una obviedad. El número de carrozas doblaba las de años anteriores hasta las 52. Madrid esperaba congregar entre uno y dos millones de visitantes y, por primera vez, representantes de todos los partidos políticos sin excepción caminaron con paso firme 'por los derechos LGTBI en todo el mundo', como rezaba el lema del WorldPride 2017. Era sin duda la manifestación más importante de cuantas se celebraban en el mundo y este detalle no se ha pasado por alto.
La imagen fija de 2016 contó con la participación de Íñigo Errejón, Pablo Iglesias, Manuela Carmena o Patxi López, y cabe recordar el peso en años anteriores de la figura de Pedro Zerolo, el activista socialista por los derechos LGTBI fallecido ya hace dos años. En la de este soleado sábado de junio se asomaron rostros inesperados: por primera vez un representante del Partido Popular participaba en la gran marcha.

Y no solo uno: entre una nube de periodistas marcharon los vicesecretarios de Estudios y Política Social del Partido Popular, Andrea Levy y Javier Maroto, respectivamente, junto con el presidente del PP de Guipúzcoa, Borja Sémper.



La razón de la ausencia del partido en años anteriores la resumió así Levy: "Es el primer año que se invita al PP, por esa razón asistimos y porque creemos profundamente en la igualdad de derecho, igualdad de oportunidades y en la diversidad y en proteger al colectivo LGTBI". Maroto añadió que "hay que estar al lado de la igualdad, la libertad y de la diversidad, y da igual qué piense uno políticamente o cómo se sienta uno, o qué amor tenga por otra persona".

La otra sorpresa de la tarde, conocida desde la víspera, era la participación del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que chocó las manos con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. Rivera, que iba a haber desfilado en una carroza de una asociación que está a favor de la gestación subrogada, ha sostenido la pancarta con los demás líderes políticos y "como liberal" consideró que "nadie nos tiene que decir con quién hay que acostarse, qué pensar o cuál es tu condición sexual".

Iglesias comentó por su parte que es "un gran día para celebrar lo conseguido y reivindicar lo que falta" y un motivo que le lleva a sentirse "orgulloso de ser español".
La secretaria de Movimientos Sociales y Diversidad del PSOE, Mónica Silvana, destacó desde la cabecera de la marcha del Orgullo Mundial que en su partido están "orgullosos y comprometidos para seguir avanzando en la consecución de lo derechos LGTBI".

Además, el partido reivindicó a través de un vídeo que ha compartido en redes sociales el "legado" que ha dejado esta formación con leyes como la del matrimonio homosexual, la que más enorgullece al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, según reconoció en los últimos días.
Junto a Pablo Iglesias, caminaron Rita Maestre y Celia Mayer. Manuela Carmena recibió a la cabecera en el escenario central en la Plaza de Colón con el que se puso uno de los broches a la gran marcha de reivindicación de los derechos LGTBI. La alcaldesa de Madrid, cuyo discurso precedió al de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, apostó por la inversión en tolerancia y educación contra la 'LGTBIfobia'.

Los reyes también felicitaron a los participantes y a los responsables de que la gran fiesta del Orgullo que acogía Madrid transcurriera en paz y que, como ocurrió, no se registraran incidentes que empañaran la esperada cita.

UPyD, que relanzó este sábado su proyecto político con una arremetida contra Ciudadanos por robarles su "legado político", también participó en la manifestación. Como recordó su portavoz, Cristiano Brown, la formación magenta "nunca ha faltado al orgullo" porque están convencidos "de que hay que defender la igualdad".

Por la libertad sexual del mundo

Los activistas convocantes –la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y el Colectivo Gay de Madrid (COGAM)–, leyeron en Colón un manifiesto conjunto en el que exigen una ley de igualdad. Pero el carácter internacional de la cita ha elevado las demandas de los manifestantes a un plano mayor: el WorldPride 2017 de Madrid ha recordado a las víctimas de la violencia y la persecución contra el colectivo LGTBI en países como México, Brasil o Chechenia (Rusia).

En 80 países del mundo las personas LGTBI reciben castigos penales por el mero hecho de confesar su inclinación sexual, indignante hecho que ha llevado a que los políticos –tanto debutantes como conocidos en la marcha de años anteriores– hiciesen una defensa de los derechos humanos de este colectivo en todo el mundo desde el escenario de Colón para acabar bailando una conga al ritmo del 'A quién le importa' de Alaska y Dinarama.
Un infarto y un coma etílico

En medio del bullicio del WorldPride, el Samur ha atendido a dos hombres que han tenido que ser trasladados al hospital con pronóstico reservado: uno de 65 años con un infarto y otro de unos 50 por una intoxicación etílica. El servicio mantiene desplegados hoy nueve puestos avanzados en los lugares de mayor afluencia del Orgullo Mundial en los que está atendiendo a personas que, salvo estos dos casos, presentan patologías leves.

Una vez que la cabecera de la manifestación llegó a Colón, comenzaron a desfilar las carrozas. El primero de los 52 vehículos en desfilar fue el de Bomberos de Madrid, una escala antigua de 1968 con la que el Ayuntamiento quería mostrar su "apoyo pleno e inequívoco" a la celebración del Orgullo Mundial. En ella bailaban policías municipales, miembros del Samur-Protección Civil y bomberos.

Unos 3.500 efectivos entre policías y miembros de servicios de emergencias velaron por la seguridad durante la manifestación y posterior desfile del World Pride, que discurrió entre vallas para evitar incidentes. Tras la reunión del jueves entre Delegación de Gobierno y los organizadores del evento se indicó que "no existe una amenaza específica" pero sí "la genérica" por el nivel 4 de alerta antiterrorista y, por tanto, se creó un amplio dispositivo que pretende evitar cualquier incidente.

Además, los servicios de Metro y Cercanías también experimentaron modificaciones –refuerzos en algunas líneas y el cierre de estaciones como Sol, Banco de España y Colón– a raíz de la movilización.

FUENTE: http://www.vanitatis.elconfidencial.com