domingo, 16 de julio de 2017

(Panamá) Matrimonio igualitario divide a los panameños

Fanatismo, intolerancia, atentado contra la moral y la familia son algunos de los términos y conceptos que se intercambian entre quienes defienden y rechazan las relaciones entre personas del mismo sexo.

El tema, incluso, se ha ido a los extremos, por un lado están las agrupaciones que defienden y exigen que en Panamá se permita la unión entre personas del mismo sexo y se reconozcan los derechos civiles entre estas parejas; mientras que en el otro extremo están sectores religiosos y moralistas que plantean que permitir la legalización entre homosexuales atenta contra la familia y la palabra de Dios.

El debate sobre el tema, en Panamá, ha cobrado mayor vigencia en los últimos meses, tras existir en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) un demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 26 del Código de la Familia, aprobado el 17 de mayo de 1994, que establece "el matrimonio es la unión voluntariamente concertada entre un hombre y una mujer, con capacidad legal, que se unen para hacer y compartir una vida en común".

El recurso legal fue interpuesto por la reconocida firma de abogados Morgan & Morgan, en nombre de Enrique Raúl Jelenszky y John Winstaley, pareja homosexual, "casados" legalmente en el Reino Unido y que aspiran a que su "matrimonio" sea convalidado en Panamá.

Solo el pasado viernes 14 de julio, mediante una misiva enviada al presidente encargado de la Corte Suprema de Justicia, Hernán De León, el magistrado Harry Díaz solicitó que se someta a discusión del Pleno el tema de la inconstitucionalidad interpuesta en contra del artículo 26 del Código de la Familia que versa sobre el matrimonio, contenidos en los expedientes 1042-16 y 315-7.

Destaca que las marchas que el tema ha generado indican que se trata de un tema sensitivo para la sociedad panameña.

Dijo que el Órgano Judicial tiene la responsabilidad de salvaguardar la paz social, mediante una adecuada administración de justicia e interpretación de la Constitución y las leyes.

Ante este llamado, la presidencia de la Corte informó que los expedientes de las advertencias de inconstitucionalidad interpuestas contra el artículo 26 del Código de la Familia (1042-16 y 315-17) se encuentran en la Secretaría General de la Corte Suprema de Justicia para cumplir con las etapas procesales para ser acumulados.

El expediente 315-17 ya completó las fases procesales para resolver fondo, mas no así el 1042-16 que se someterá a la fase de alegatos para luego ser acumulados.

Destaca que es por ello por lo que se deben cumplir los trámites correspondientes, apegados a los términos de ley.

Tras la solicitud de Díaz, Ricardo Beteta, de la Asociación de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá, considera como un mal precedente presionar a la Corte Suprema de Justicia a que defina el tema sobre los matrimonios igualitarios.

"La Corte debe decidir de acuerdo con la ley y la Constitución Política, su fallo debe ser con base en el derecho y no por presiones", sostuvo.

También agregó que el hecho de quién ponga más gente en una marcha no tiene que influir en los fallos de la Corte. "Eso no es correcto", mencionó.

Explicó que en otros países este tema ha tomado años, por lo que no se puede querer que en Panamá por marchas y presiones se vaya a definir en meses.

"Creo que es necesario que la Corte se tome todo el tiempo que necesite para que analice a fondo el tema", sentenció.

Tras esta demanda, grupos religiosos han tratado de sustentar la defensa de lo que contempla el artículo en polémica, incluso el abogado Ernesto Cedeño se ha convertido en uno de los juristas que representa a estas agrupaciones.

Para Cedeño, "la demanda que defiende la tesis de que se puede permitir el matrimonio del mismo sexo () no irá para ningún lado (). La filosofía del constitucionalista es honrar el matrimonio heterosexual".

Las reacciones de diversos sectores no se han dejado esperar, altas figuras jerárquicas de la Iglesia católica han emitido sus opiniones, tal es el caso del arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, quien ha dicho: "Un Panamá herido en la familia no tiene futuro. Mucho de la crisis que vivimos hoy, y que tiene en la inseguridad ciudadana una de sus expresiones más dramáticas, se superará si conservamos y fomentamos la verdadera fisonomía de la familia (). Defendamos el valor de la familia fundada en el matrimonio entre un varón y una mujer; fortaleciéndola como la célula básica y vital de la sociedad que es, y como la primera responsable de la educación de los hijos".

Antecedentes

1 artículo del Código de la Familia fue demandado ante la Corte Suprema de Justicia.

2 marchas se han dado en este mes, una a favor de la unión entre personas del mismo sexo y otra en contra.

FUENTE: Alberto Pinto - http://panamaamerica.com.pa