lunes, 21 de agosto de 2017

(Cataluña - España) Así era la célula catalana: lazos familiares, sin antecedentes y con Bataclan como modelo

El grupo responsable de los atentados de Barcelona y Cambrils que han sembrado el horror en el corazón de Cataluña seguía los mismos parámetros ya ensayados con éxito por las células del Estado Islámico que perpetraron los ataques terroristas del barrio de Saint-Denis y la discoteca Bataclán de París, en noviembre de 2015, y los atentados de Bruselas, en marzo de 2016.

Los investigadores destacan la existencia de rasgos que imitan esa mecánica. Los miembros de la célula catalana formaban un grupo cohesionado que se apoyaba en lazos familiares y de estrecha amistad. Se tiene constancia de la implicación de al menos cinco parejas de hermanos (Oukabir, Hychami, Houli, Abouyaaqoub y Aallaa), todos ellos de origen marroquí. Además, la mayoría residía en la comarca de Ripoll y se conocía desde hacía años. Eso les habría permitido planificar durante meses los atentados sin levantar la más mínima sospecha de las Fuerzas de Seguridad, a pesar del elevado número de componentes de la célula. Por el grado de confianza que tenía, era díficil que alguno de los participantes delatara al resto.

Carecían, además, de antecedentes penales, estrategia destinada a desviar cualquier amenaza que entorpeciera sus planes y dificultar su rastreo una vez cometida la acción. Fuentes de las pesquisas han confirmado a El Confidencial que algunos de ellos habían sido detenidos con anterioridad, pero siempre por episodios de delincuencia común. En las bases de datos policiales tampoco hay ningún dato que les sitúe en las zonas controladas por el Estado Islámico en Siria e Irak. Es decir, que a efectos de la lucha contra el terrorismo, los sospechosos eran auténticos desconocidos. Hasta este jueves.
El otro gran punto de unión entre los atentados de Cataluña y los de París y Bruselas, según confirman a El Confidencial fuentes del caso, es el uso del explosivo predilecto del Estado Islámico, conocido como TATP o triperóxido de triacetona, bautizado por el terrorismo yihadista como 'la madre de Satán'. Se trata de una sustancia que se fabrica con simples productos de droguería. Sin embargo, es sumamente inestable y puede detonarse durante el proceso de elaboración.
Los investigadores creen que eso fue precisamente lo que pasó el miércoles por la noche. La vivienda que utilizaban como laboratorio en Alcanar (Tarragona) habría saltado por los aires cuando el grupo ultimaba la preparación de potentes artefactos explosivos. Su objetivo era utilizar el TATP para detonar por simpatía la carga de bombonas de butano. Los Mossos han encontrado 106 botellas de gas entre los cascotes de la vivienda. Según fuentes de la investigación, se trabaja con la hipótesis de que el inmueble de Alcanar era un piso franco del grupo, con un papel similar al que jugó la finca de Morata de Tajuña en los atentados del 11-M de Madrid.

Otro dato que sirve como enlace con las células de París y Bruselas es el rastreo de los desplazamientos fuera del territorio español. Fuentes de la investigación apuntan que se han detectado viajes de algunos de los yihadistas a Francia. También hay numerosas estancias en Marruecos, aunque estas se consideran más normales porque la mayoría procedía de ese país. En todo caso, las identidades de todos ellos han sido enviadas por las Fuerzas de Seguridad del Estado a las autoridades de otros países para tratar de recabar la información de la que dispongan.
Los investigadores sólo han podido encajar algunas piezas del puzzle. Se están trazando diagramas de relaciones para conocer cómo interactuaron y quiénes ejercieron el papel de cabecillas del grupo. Los expertos en la lucha antiterrorista están convencidos de que la célula, integrada en su mayoría por jóvenes de entre 17 y 24 años sin experiencia terrorista previa, tuvo que contar con la asistencia de un guía espiritual o ideólogo que los acompañó en el proceso de radicalización y, después, los ayudó a planificar durante meses un operativo tan complejo como el que presuntamente habían tramado.
El núcleo central de la célula ha sido desactivado. Cinco de sus miembros fueron abatidos por los Mossos d'Esquadra en la ciudad costera cuando trataban de reproducir el siniestro recorrido de la furgoneta de Barcelona. Entre los muertos, la persona a la que se ha atribuido en las primeras horas la autoría material de la acción de la Ciudad Condal, el menor Moussa Oukadir. Los Mossos han apuntado que la hipótesis de que era él quien conducía el vehículo que se llevó por delante a más de un centenar de personas ha comenzado a perder fuerza con el avance de las pesquisas. Los otros cuatro ya han sido también identificados: Omar y Mohamed Hychami, Said Aallaa y Houssaine Abouyaaqoub.

El grupo perdió a varios de sus miembros en la explosión de Alcanar. Entre las ruinas de la vivienda, que quedó destruida 24 horas antes de los atentados, han aparecido restos biológicos que indican que allí murieron al menos tres personas. Además del cuerpo de Sadiq Houli, que ocupaba la vivienda junto a su hermano Mohamed, herido en la deflagración y arrestado por las Fuerzas de Seguridad, los especialistas han hallado al menos tres orejas y un dedo.
El recorrido de la célula
En una de sus vías, la investigación trata de dilucidar qué condujo a los terrorista a establecer su casa franca en la localidad tarraconense, situada a más de 297 kilómetros de su pueblo de origen, Ripoll, en Girona. La hipótesis que se baraja es que buscaban aislarse de su entorno más cercano para preparar el ataque sin testigos.
Los Mossos interrogan ahora a cuatro detenidos. El más integrado de ellos en la célula, que conformaban en distintos grados de vinculación al menos 20 sujetos, es Mohamed Houli, cuyas heridas en la deflagración del laboratorio de explosivos le aislaron de la influencia del resto en el lapso de tiempo más sensible. Todos ellos permanecerán incomunicados durante los cinco días que marca el protocolo antiterrorista y no pasarán a disposición del juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu hasta el próximo martes. Además, Younes Abouyaaqoub permanece huido.
La operación se encuentra aún muy abierta y no se descartan nuevos arrestos en las próximas horas fruto del rastreo del apoyo logístico del grupo. El número de implicados en los planes así como la capacidad de improvisación y la distribución geográfica de los puntos donde prepararon y realizaron presuntamente los atentados, que abarcan tres de las cuatro provincias catalanas, indican una gran magnitud de la célula. Sus ideólogos no solo lograron implicar a un número elevado de personas sin que saltara ninguna alarma. También contaban con una destacada infraestructura que les permitió alquilar hasta tres coches, utilizar un cuarto vehículo en Cambrils y emplear al menos una vivienda. Además, la secuencia de un atentado en dos actos, las Ramblas y Cambrils, demuestra que el ataque contaba con una importante planificación.

FUENTE: Con información de BEATRIZ PARERA - JOSÉ MARÍA OLMO - https://www.elconfidencial.com