jueves, 17 de agosto de 2017

España no es el país de la UE que más crece: hay 15 estados que van más rápido

El PIB de la eurozona creció un 2,2% en el segundo trimestre del año, un ritmo que no se había visto desde el año 2011, ejercicio aciago para la economía comunitaria por las malas decisiones de política monetaria y económica. Esta vez la situación es diferente, ya que se han eliminado algunos excesos del pasado y el crecimiento está acompañado de creación de empleo, exportaciones y ajuste del déficit. La mayor parte de analistas y organismos internacionales reconoce que Europa ha consolidado recuperación y entra en la fase expansiva del ciclo que genera optimismo y retroalimenta el crecimiento.

A pesar del buen ritmo de la economía, España no es el país que más crece de Europa. Está por encima de la media y también supera a los cuatro mayores estados de la UE (Alemania, Francia, Italia y Reino Unido), pero está lejos de ser el país puntero. Solo en la eurozona hay ocho países que crecen más que España (en algunos no hay datos del segundo trimestre, pero en el primero ya iban más rápido) y otros siete que son miembros de la Unión Europea, pero no están dentro del euro.
El líder en crecimiento en el segundo trimestre fue Rumanía, cuya economía lleva ya tres trimestres seguidos avanzando a ritmos superiores al 5% interanual. Entre abril y junio avanzó un 5,7%, tasas de crecimiento que son difícilmente alcanzables para un país desarrollado. La situación de Rumanía no es una excepción, ya que todos los países del Este del continente están en pleno auge del ciclo expansivo. Por ejemplo, los países del Báltico crecen todos más rápido que España: Letonia, un 4,1%, y Letonia y Lituania, un 4%.
Una fase expansiva
También hay países occidentales que crecen más que España. El ejemplo recurrente es Irlanda, que vivió una crisis bancaria similar a la española, tuvo un rescate financiero y ahora está saliendo rápido 'del pozo'. En el primer trimestre del año, Irlanda creció un 6,6% interanual, dato inalcanzable para el resto de países de la Unión. Ni siquiera Rumanía pudo aproximarse.
En el segundo trimestre del año ha despuntado Holanda, con un ritmo de crecimiento del 3,8%. Se trata de un avance anómalo, por lo que estas cifras hay que ponerlas en cuarentena hasta que se conozca el dato desagregado por sectores. Los datos que ofrece Eurostat están ajustados de calendario, por lo que se eliminan los saltos coyunturales del verano.

Luxemburgo también está experimentando un fuerte ritmo de crecimiento en los últimos trimestres, impulsado por la recuperación de la inversión y el sistema financiero. Todavía no hay datos disponibles del segundo trimestre, pero en el primero su PIB avanzó un 3,3% interanual. Malta, Eslovenia, Chipre o Eslovaquia son otros países del euro que también crecen más rápido que España.

La estimación del PIB es tan compleja que una décima arriba o abajo es poco fiable, y más cuando se trata de la estimación preliminar, como es el caso. Sin embargo, sirven para confirmar tres puntos importantes. El primero es que los países que más PIB destruyeron durante la crisis son los que más están creciendo ahora, por lo que se están beneficiando del 'efecto rebote'. La caída de la economía en los países del Este fue más profunda y ahora su recuperación está siendo más rápida, por este motivo España no puede aspirar a alcanzar sus tasas de crecimiento.
Los países que más PIB destruyeron en la crisis son los que más están creciendo ahora; se están beneficiando del 'efecto rebote'
El segundo es que la economía de todo el continente se está acelerando en los últimos meses apoyada en el optimismo de los actores económicos y el empleo. España está consiguiendo datos muy positivos, pero también el resto de los países, lo que repercute, por ejemplo, en la llegada histórica de turistas de este verano.
El tercero es que España está consiguiendo mantenerse durante tres años en la parte alta del ciclo sin generar desequilibrios, lo que muestra que todavía tiene potencial para seguir su avance. En otras recuperaciones, rápidamente se generaba déficit por cuenta corriente y el sector privado se endeudaba para consumir o invertir. En otras palabras: financiaba su recuperación con el resto del mundo. En esta ocasión, se mantiene el superávit por cuenta corriente (en gran medida gracias al turismo, los tipos bajos y el petróleo barato), las familias se siguen desapalancando y el sector público va camino del equilibrio presupuestario. El crecimiento puede continuar.

FUENTE: J. G. JORRÍN - https://www.elconfidencial.com