martes, 15 de agosto de 2017

Vicepresidente de EE.UU. calificó a Venezuela como "estado fallido"

Estados Unidos no se quedará de brazos cruzados mientras ve cómo Venezuela "cae en una dictadura", prometió ayer el Vicepresidente Mike Pence. "Un estado fallido (como) lo que hay en Venezuela amenaza la seguridad y la prosperidad de todo el hemisferio y del pueblo de EE.UU.", dijo Pence en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, donde se reunió con venezolanos que abandonaron su país debido a la crisis económica y política. En total, unos dos millones de venezolanos se han ido al extranjero para buscar una mejor vida.

Al cerrar la primera escala de su gira latinoamericana -que continúa hoy en Buenos Aires y mañana en Santiago-el Vicepresidente afirmó que Washington está "absolutamente" decidido a "usar todo el poder económico y diplomático de Estados Unidos hasta que la democracia se restablezca en Venezuela", donde más de 120 personas han muerto en las protestas de los últimos cuatro meses.

El gobierno de Donald Trump impuso recientemente sanciones financieras y legales contra el Presidente venezolano, Nicolás Maduro, y unos veinte altos funcionarios y colaboradores, acusándolos de socavar la democracia, de corrupción y de violación de los derechos humanos. Las medidas incluyen el congelamiento de activos que puedan tener en Estados Unidos y restricciones para viajar al país.

Pero Washington no ha llevado las sanciones hasta la industria petrolera venezolana, que podría extremar una situación ya compleja. La economía de Venezuela se contrajo 10% en 2016 y se espera que caiga otro 7,4% para este año; mientras que la inflación se ubica por encima de 700%, según el FMI. Además, el país sufre escasez de alimentos y de medicinas, lo que hay llevado a un aumento de la mortalidad en pacientes hospitalizados (en diez veces) y en recién nacidos (por cien), según el Observatorio Venezolano de la Salud, en 2016. Además, la ola de criminalidad ubica a Caracas entre las ciudades más violentas del mundo, mientras crece el narcotráfico.

Ahora, en el marco de su visita a la región, Pence está tratando de sumar apoyos contra los planes de Maduro de consolidar su poder imponiendo una nueva Constitución, que será redactada por una Asamblea que fue elegida en una votación fraudulenta. Pero la declaraciones de Trump sobre una posible opción militar ante la situación venezolana, provocaron un fuerte rechazo de la región -que en su mayoría rechaza la Constituyente- y complicaron la tarea de Pence.

Las palabras del Presidente estadounidense también dieron argumentos al gobierno chavista, que ayer contó con el apoyo de miles de venezolanos en una protesta "antiimperialista".

Ejercicio cívico-militar

En un apasionado discurso ante una multitud de seguidores, Maduro ordenó ayer a las Fuerzas Armadas iniciar los preparativos para un ejercicio nacional, cívico militar, que será realizado el 26 y 27 de agosto. El Presidente pidió a los venezolanos prepararse para "defender la paz, con los tanques, los aviones, los misiles": "Vamos a derrotar la amenaza militar del imperialismo norteamericano", dijo, añadiendo que "al pueblo venezolano no lo intimida nadie".

El Mandatario también pidió ayer a la Comisión de la Justicia y la Paz de la Asamblea Constituyente (100% oficialista) iniciar un proceso ante los "vendepatria" que "han salido a pedir la intervención de Venezuela y a apoyar la amenaza de Trump contra la paz de la República".

El domingo, la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática rechazó en un comunicado, sin mencionar directamente a EE.UU., "el uso de la fuerza, o la amenaza de aplicar la misma, por parte de cualquier país". Para la oposición no es una tarea sencilla criticar abiertamente a Trump en momentos en que piden a gritos el respaldo de gobiernos extranjeros para que ejerzan presión sobre Maduro.

A través del portavoz Rob Manning, el Pentágono aclaró ayer que la Casa Blanca no solicitó al Departamento de Defensa estudiar medidas militares sobre Caracas, pero que si se les pide, será "responsable de proveer opciones militares consistentes con los lineamientos del Presidente".

"En términos generales, el gobierno de EE.UU., aunque en gran medida sea indiferente a América Latina, ha empezado a manifestar sus intenciones de asegurar el cambio en Venezuela. Al llamar a Venezuela 'estado fallido', Pence está tratando de transmitir a los latinoamericanos lo profundamente serio que Estados Unidos consideran la situación, cuánto se necesita su participación y que debe ser más contundente de lo que ha sido hasta la fecha", dijo a "El Mercurio" Peter Hakim, presidente del think tank Diálogo Interamericano.

Según el experto, el gobierno de Trump "tiene razón" al condenar el régimen de Maduro, pero debe ser más sensible a la resistencia de la región a la intervención externa y a las "violaciones de la soberanía nacional, que son un reflejo de la frustración de la región por las intervenciones económicas, políticas y militares por parte de EE.UU. durante muchos años, especialmente la Guerra Fría".

Por esto -asegura Hakim-, urge que en su gira hasta el viernes Pence tranquilice la región y manifieste la asociación constructiva que busca Washington con los latinoamericanos.

AGENDA
Pence viajó ayer a Buenos Aires (Argentina), su segunda escala de una gira que también incluye Santiago (donde estará el miércoles) y Ciudad de Panamá.

FUENTE: Amanda Marton Ramaciotti - http://www.economiaynegocios.cl