lunes, 23 de octubre de 2017

(Cataluña - España) Determinación de Puigdemont a declarar la independencia y dudas entre sus 'consellers'

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se encuentra firmemente determinado a declarar la independencia el próximo viernes 27 de octubre durante una sesión plenaria en el Parlament, tal y como ya apuntaba este domingo El Confidencial. Sin embargo, no todos sus 'consellers' se encuentran tan interesados y entusiasmados en esta senda de declararse en rebeldía, según apuntan fuentes cercanas a la Generalitat.
Los más reticentes son el 'conseller' de Empresa i Coneixement, Santi Vila, que si continúa en el Govern es por su amistad personal con Puigdemont, y la 'consellera' de Governació, Meritxell Borràs. Es decir, es en el PDeCAT donde se levantan más reservas respecto a la estrategia de resistencia numantina marcada por Puigdemont y sus asesores. Mientras, el vicepresidente, Oriol Junqueras, mantiene a los 'consellers' de ERC como un bloque, aunque todos ellos con un perfil mucho más bajo que el asumido por Puigdemont.

Por tanto, en sectores de Junts pel Sí ya se apunta a que de aquí al viernes podría producirse alguna deserción en el Ejecutivo catalán, algo que Puigdemont quiere atajar en un momento tan delicado como este. Sin embargo, esta situación será irrelevante para el eje modular de la cuestión: la decisión insobornable de Puigdemont de declarar la independencia y convocar elecciones al mismo tiempo que se reúne el Senado para aplicar el artículo 155 de la Constitución y suspender el autogobierno en Cataluña.
En cualquier caso, una crisis de gobierno en la Generalitat esta semana resultará irrelevante para el resultado final. No hay fisuras en el núcleo duro de los 'consellers' del PDeCAT que arropan a Puigdemont: Joquim Forn (Interior), Clara Ponsatí (Ensenyament) y Jordi Turull (Presidencia). Precisamente Turull, ayer, matizó que la decisión de convocar elecciones todavía no está sobre la mesa.
Mientras la Generalitat sigue jugando al gato y al ratón con la unión de declaración de independencia más convocatoria electoral, lo que parece la combinación ganadora del soberanismo, la prioridad del gabinete de Puigdemont es llegar con las fuerzas intactas al viernes.
Proyección exterior
Si bien algunos medios han incluido al 'conseller' de Justicia, Carles Mundó (ERC), entre los tibios del 'procés', lo cierto es que Junqueras mantiene prietas las filas de los suyos. Y que su problema está en el partido donde Marta Rovira, la portavoz republicana en el Parlament, es mucho más radical en su pulsión soberanista que los ocupantes de las 'conselleries'. Además, hay una diferencia: Junqueras controla su partido, mientras que Puigdemont es un verso suelto dentro del PDeCAT.
Romeva sigue siendo uno de los 'consellers' más activos en esta fase del 'procés', intentando recabar apoyos internacionales para la causa
En esta fase, uno de los más activos es el titular de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, dividido entre dos frentes: atender a todos los medios internacionales para vender las bondades del 'procés' y perseguir a los miembros del cuerpo consular en Barcelona —con escaso éxito, por cierto— para obtener apoyo de sus países por diversas vías. Esto lo intenta, sobre todo, con miembros de la UE que hayan pasado por procesos de separación en periodos históricos relativamente recientes: por ejemplo, Irlanda o Eslovaquia.
Debate interno
El debate interno entre los soberanistas es ahora más bien de nivel técnico. Puigdemont y su más estrecho núcleo de colaboradores abogan por una declaración de independencia, mientras que en sectores de ERC y entre la ANC y Òmnium la predilección sería una proclamación. La diferencia es que la declaración puede ser voluntarista, mientras que la proclamación obliga a tomar control efectivo del territorio, lo que implicaría desplegar a los Mossos y controlar las denominadas “estructuras de Estado”, como la Agencia Tributaria de Cataluña, algo un tanto complejo ya que la Conselleria de Economía está intervenida por el Ministerio de Hacienda.

Mientras, la consigna de ANC y Òmnium es que la población se prepare para una gran concentración el viernes por la tarde en defensa del Parlament. De nuevo, como el 10 de octubre, cuando Puigdemont evitó declararse independiente, se pide un nuevo esfuerzo a los seguidores del independentismo. Entonces reunieron a 30.000 personas, que además se fueron a casa profundamente decepcionadas. Estará por ver si el independentismo mantiene los niveles de movilización de las grandes ocasiones o si se nota un cierto cansancio.

FUENTE: Con información de MARCOS LAMELAS - https://www.elconfidencial.com
 

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