jueves, 12 de octubre de 2017

(Cataluña - España) El desfile de la Fiesta Nacional se convierte en un homenaje a la Guardia Civil y la Policía

El desafío independentista en Cataluña marcó el desarrollo del desfile militar de la Fiesta Nacional, con más público y más entusiasmado que nunca en torno a las Fuerzas Armadas y a las de Seguridad del Estado. Así, el madrileño Paseo de la Castellana estuvo atestado de ciudadanos con banderas españolas, constantes vivas al Rey, atronadores aplausos al paso de las unidades de la Guardia Civil y los agentes de la Policía, además de contar con la tribuna de autoridades repleta.
Por primera vez también no hubo ni una sola ausencia reseñable entre los principales dirigentes políticos de los partidos 'de gobierno' (PP y PSOE), además de los de Ciudadanos y los regionalistas. Sólo faltaron los presidentes autonómicos de formaciones nacionalistas o separatistas (País Vasco, Cataluña y Navarra) y los representantes de Podemos. La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, sí cumplió con sus obligaciones, en primera fila y de punta en blanco.

El mensaje a la nación después del 1-O sigue aglutinando a la opinión pública alrededor de la figura del Rey. Los miles de madrileños y turistas de otra regiones españolas desplazados a la capital que ocupaban ambas aceras de la Castellana, desde la Plaza de Cuzco hasta pasada la de Lima, empezaron a dar vivas al Rey y a la Guardia Civil una hora antes del desfile. Cuando la megafonía anunció la llegada de Don Felipe, se reprodujeron y aumentaron. Los espectadores llevaban casi tantas banderas de España como el domingo anterior los barceloneses.
Luego, durante todo el desarrollo de la parada, se multiplicaron los aplausos y los vivas a las distintas unidades de la Benemérita: guardias jóvenes, fuerzas a caballo, de tráfico o de rescate. También destacó la presencia de la Policía Nacional. Uno de sus agentes participó por primera vez en el izado de la bandera junto con suboficiales del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y la Guardia Civil. Se repitieron después los vivas a la Policía Nacional como desagravio al acoso de los separatistas que sufrieron en Cataluña.

Otra novedad en el desfile fue la presencia de una bandera de El Líbano. Era un homenaje de España al Ejército libanés, cuyas tropas tuvieron el detalle de exhibir una enseña nacional de España al tomar una posición del Daes y en señal de solidaridad con nuestro país después de los atentados terroristas en Barcelona. Los embajadores de todos los países de donde eran originales las víctimas de esos ataques también acudieron al acto junto con los representantes de las víctimas del terrorismo españolas.
La parada militar fue más lucida que las de los últimos años gracias al cambio de ubicación, ahora más amplio y con mejores vistas para el desfile aéreo al volver a la Castellana, como antes de los recortes de la crisis. La unidad de la Legión que desfiló para esta edición, bandera Gran Capitán, trajo su mascota, una cabra de nombre 'Roco' (no es macho) que marcó el paso disciplinada y atenta entre los aplausos del público.

FUENTE: Con información de ÁNGEL COLLADO - https://www.elconfidencial.com/