martes, 10 de octubre de 2017

(Cataluña - España) Los principales actores del conflicto político catalán

Éstas son las principales figuras del conflicto político entre el gobierno español y el ejecutivo regional catalán:

MARIANO RAJOY
El líder del conservador Partido Popular (PP), de 62 años, es el presidente del gobierno español desde diciembre de 2011. Tras las legislativas de 2016, gobierna en minoría con el apoyo del partido liberal Ciudadanos, nacido en Cataluña para luchar contra el secesionismo.

El PP es apenas la quinta fuerza política en Cataluña, donde recabó el 13% de votos en las últimas elecciones regionales, en 2015, y tiene sólo un ayuntamiento.

Rajoy batalló contra el nuevo Estatuto de autonomía de Cataluña aprobado en 2006, que le daba más competencias a la región y la elevaba al rango de “nación”. A raíz de un recurso de su partido, el Tribunal Constitucional lo anuló parcialmente en 2010, lo que desató la ira de muchos catalanes.

Sus detractores lo acusan de haber dejado enquistarse la cuestión catalana, y haber hecho prosperar así la causa secesionista. Rajoy insiste en que no puede negociar la celebración de un referendo en la región porque es incompatible con la Constitución.

CARLES PUIGDEMONT
Ex periodista de 54 años, el presidente regional catalán milita por la independencia desde su juventud.

Fue propulsado a la presidencia a comienzos de 2016, cuando la CUP, partido de extrema izquierda cuyo apoyo necesita en la cámara regional, exigió la partida de su predecesor Artur Mas, al que culpaba de las políticas de austeridad aplicadas durante la crisis.

Pese a las presiones de grandes empresas catalanas y del Estado español, Puigdemont ha defendido de manera pugnaz su proyecto, y no dudó en criticar el discurso pronunciado por el rey Felipe VI el 3 de octubre. “Así no”, le espetó al monarca, que había acusado de “deslealtad” a los dirigentes catalanes.

Actualmente, el dirigente es objeto de una investigación por “desobediencia”, “prevaricación” y “malversación de caudales públicos” por la organización del referéndum prohibido del 1 de octubre.

SORAYA SÁENZ DE SANTAMARÍA
Vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santa María, de 46 años, es la mano derecha de Rajoy, que le confió la delicada cartera de Administraciones Territoriales.

Impulsó una “operación diálogo” con los independentistas, que sin embargo no dio fruto. El gobierno ha prometido inversiones por 4.200 millones de euros en Cataluña de aquí a 2020, un monto considerado insuficiente y tardío, en una región que reclama más poderes y más dinero para sus infraestructuras.

ORIOL JUNQUERAS
A sus 48 años, es el líder del partido independentista de izquierda Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que desde 1931 reclama la independencia.

Diputado europeo de 2009 a 2011, es desde enero de 2016 el vicepresidente del gobierno catalán de Puigdemont.

Este profesor de historia en la Universidad de Barcelona está siendo también investigado por “desobediencia”, “prevaricación” y “malversación de caudales públicos”, por la organización del referendo.

CARME FORCADELL
La que durante años liderara las manifestaciones multitudinarias por la independencia de Cataluña es presidenta del parlamento regional catalán desde octubre de 2015. En él, los partidos separatistas son mayoritarios en escaños pero no en votos (47,6%). Procede de ERC.

Fue muy criticada el pasado mes cuando la cámara hizo adoptar, por el procedimiento de urgencia y sin debate de fondo, dos leyes encaminadas a permitir el referendum. Ambas leyes fueron rápidamente suspendidas por el Tribunal Constitucional.

Está siendo igualmente investigada por “desobediencia”, “prevaricación” y “malversación de caudales públicos”, y no dudó en manifestarse el 22 de septiembre en Barcelona ante un tribunal donde comparecían funcionarios detenidos por su papel en la organización de la consulta.

ADA COLAU
Esta activista social de 43 años no había hecho nunca política antes de ser elegida alcaldesa de Barcelona en 2015. Se dio a conocer como portavoz de una plataforma contra los desahucios en plena crisis económica en España.

Asegura que nunca ha sido independentista, pero dio permiso para que el gobierno catalán abriera colegios electorales en Barcelona el pasado 1 de octubre, y reclama ahora diálogo a ambas partes.

“No necesitamos una escalada que no beneficia a nadie. Es la hora de tender puentes, no de dinamitarlos”, afirmó este mismo lunes, considerando que “los resultados del 1 de octubre no pueden ser un aval para proclamar la independencia”.

FUENTE: Con información de AFP - http://sumarium.com