martes, 31 de octubre de 2017

(Cataluña - España) Puigdemont ha contratado al histórico abogado de ETA en Bélgica

Carles Puigdemont ya ha dado los primeros pasos hacia una posible petición de asilo en Bélgica. El primero de ellos ha sido contratar al histórico letrado al que han recurrido miembros de ETA que buscaron refugio en el país, Paul Bekaert. “Sí, he sido contratado hoy”, ha confirmado a El Confidencial. Bekaert, afincado en la localidad flamenca Tielt, confirma que el 'expresident' está en Bélgica, aunque no desvela su paradero concreto.
Sobre si Puigdemont solicitará asilo de manera inminente en Bélgica, el letrado afirma que “no se ha decidido nada”. Bekaert ha tramitado durante más de dos décadas expedientes judiciales relacionados con España, entre ellos tres peticiones de asilos de españoles que pretendían lograr refugio en Bélgica. Estos casos fueron tramitados, aunque finalmente no lograron la concesión de protección internacional.
Bekaert, especializado en derechos humanos, tuvo a su cargo la defensa de Raquel García y José Luis Moreno, presuntos colaboradores del comando Vizcaya que fueron arrestados en la localidad de Vilvoorde en 1993. En su caso, se paralizó su extradición a España ante el riesgo de que sufrieran malos tratos y tortura, un argumento que Bekaert también utilizó hace apenas seis años y con éxito. En 2011, logró evitar que Natividad Jáuregui fuese retornada a España pese a ser presunta miembro del Comando Vizcaya y sospechosa de al menos seis atentados.

El letrado argumentó entonces que España es “una democracia salvo en lo que concierne a los presos vascos, sometidos a torturas, leyes especiales o una incorrecta política penitenciaria”. Este tipo de razonamientos concuerdan con la idea que se ha acuñado en torno al proceso independentista catalán de que la justicia en España está controlada políticamente y, por tanto, no existen garantías de que Puigdemont reciba un trato justo.
Durante décadas, Bélgica fue un refugio para los fugitivos etarras. En los años en que España y Francia estrecharon su cooperación para ponerle cerco a la banda armada, el territorio belga se mostró como una buena alternativa. De hecho, entre 1984 y 2005 no se llevó a cabo ninguna extradición a España, pese a principio de confianza mutua que es la base sobre la que se erige el espacio sin fronteras europeo.
Según recordó hace un año el Tribunal de Justicia de la UE, el principio de confianza mutua es fundamental. Éste obliga a cada uno de los países de la Unión Europea a considerar, salvo en circunstancias excepcionales, que todos los demás Estados miembros respetan el Derecho de la Unión y muy especialmente losderechos fundamentales. La estrategia de Puigdemont es precisamente lograr que un juzgado belga cuestione el respeto a los derechos en suelo español. Una decisión que haría resentirse no solo a las relaciones entre Bélgica y España, sino que podría causar una onda expansiva a alcance europeo.

FUENTE: Con información de MARÍA TEJERO MARTÍN. BRUSELAS - https://www.elconfidencial.com