lunes, 23 de octubre de 2017

(Cataluña - España) Sánchez justifica su aval al 155: el PSOE está siempre "a la altura" y no se pone "de perfil"

"La pedagogía es más necesaria que nunca". Y Pedro Sánchez es consciente de que debe aplicarse a fondo ahora que ya está en marcha la tramitación del artículo 155 de la Carta Magna, cuyo plan de medidas ha acordado directamente con Mariano Rajoy. Por el momento el PSOE no ha entrado en la explicación del detalle completo de la hoja de ruta aprobada este sábado por el Consejo de Ministros.
Está en la fase previa, en la justificación de su apoyo incondicional: porque así figura en otras constituciones europeas para frenar "embates" secesionistas, porque el PSOE es un partido "de gobierno" que siempre está "a la altura" y nunca se pone "de perfil", y porque ha de defender el "Estado social y democrático de derecho" frente a cualquier "quiebra unilateral", ya que con el PP, en la reinvidicación de la "integridad territorial" de España no mantiene "ninguna" discrepancia. Además, la "decisión última" de que se acabe aplicando el 155 "depende de Carles Puigdemont". Solo de él.
Sánchez clausuró en Coslada este domingo el 13º Congreso Regional del PSOE madrileño, de su federación, que confirió todo el poder al que fuera su jefe de campaña en la comunidad en las primarias federales, José Manuel Franco, y a su ejecutiva, avalada por el 70,33% de los delegados. En su discurso se explayó sobre Cataluña. No aportó argumentos estrictamente nuevos, pero sí buscó apuntalarlos e insistir en que su convergencia con el PP se reduce a este asunto muy sensible, porque ambas formaciones ni siquiera comparten la misma idea de España. No hizo ninguna referencia al PSC, ni al agravamiento de las tensiones internas que han llevado a la salida de la ejecutiva federal de la alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), Núria Parlon, o al abandono del secretario de Organización del partido hermano hermano en Manresa, Xavier Vera.

De nuevo, Sánchez recordó que el PSOE fue uno de los "arquitectos" de la Transición y de la Carta Magna de 1978, uno de cuyos aciertos fue aunar la descentralización política y la democracia. Porque "nunca ha habido en la historia política de España y singularmente en Cataluña un autogobierno tan intenso y profundo" como aquel que reconoció la Constitución. Y, en cambio, "nadie ha hecho tanto contra el autogobierno catalán como el secesionismo". El problema de Cataluña, subrayó, "no es España, sino sus malos gobernantes", "aquellos que hacen de la división social, de la confrontación territorial y de la ilegalidad la forma de hacer política".
El problema de Cataluña, dice, no es España, son "sus malos gobernantes", los que ahondan en "la división, la confrontación territorial y la ilegalidad"
Fue entonces cuando se adentró explícitamente en el 155, que sí citó. Recordó que todas las constituciones europeas tienen "su propio 155 para hacer frente a estos embates unilaterales de intentar quebrar la unidad territorial de cada uno de los Estados miembros". Además, si finalmente ese artículo se pone en marcha en nuestro país "dependerá de la decisión última del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont". Este mensaje casa totalmente con el de la dirección del PSC, con Miquel Iceta al frente, que implora al jefe del Govern que convoque elecciones autonómicas o bien acuda al Senado, durante la tramitación del 155, para rectificar y retornar a la legalidad. Esa súplica se la trasladó el primer secretario al 'president' en una reunión el viernes. En balde.

La dirección federal machaca además el mensaje de que el PSOE es un partido "de gobierno", que nada tiene que ver con el separatismo, porque la izquierda nada tiene que ver con él. De hecho, una vez más cargó contra las "izquierdas que dicen abrazar la causa independentista" y "poco menos que califican de golpe de Estado un artículo de la Constitución española". Iba por Podemos, claro, a quien recordó que no es democracia ni es de izquierdas que haya "urnas sin garantías", como las del 1-O, ni la "insolidaridad territorial", ni las "fugas de empresas que ponen en riesgo la estabilidad laboral de los trabajadores", ni la "fractura social de la convivencia". "La izquierda nada tiene que ver con el secesionismo en Cataluña", dijo el secretario general entre aplausos, quien se defendió de las acusaciones de que el PSOE está "con el PP" recordando que se lo dicen quienes votaron con los populares y en contra de su investidura hace un año. "Es lo que hay. Siempre hay una izquierda que hace oposición a la izquierda de gobierno y deja gobernar a la derecha"

La reforma constitucional, la vía
También a los que identifican PSOE con PP, Sánchez les dijo que ambas formaciones tienen una idea de España "totalmente distinta", pero sí hay una cosa que les une, "la defensa de la integridad territorial. Y a Puigdemont, "que hablaba anoche [en su mensaje televisado de respuesta al 155] en catalán, en castellano y en inglés", le advirtió de que "en Europa, el europeísmo significa borrar fronteras y el independentismo, levantarlas". Más aún, lo que pasa en Cataluña tiene que ver con lo que sucede "en Polonia, en Hungría o en países con movimientos reaccionarios, que lo que hacen es recortar libertades y devaluar las condiciones democráticas".
Al 'president' le recuerda que europeísmo no es hablar inglés. "Significa borrar fronteras y el independentismo, levantarlas", subraya
"Defender la Constitución es defenderla de cualquier embate", subrayó. Pero para ello hay que "abrir la propuesta de reforma constitucional" que esgrimen los socialistas, y que no tiene el propósito de "contentar a los independentistas", sino que pretende ser una modificación "muchísimo más amplia" que la revisión del modelo territorial. Sánchez abogó por un debate sobre el cambio de la Carta Magna que se haga "de abajo arriba, no de arriba abajo", donde la gente joven participe porque esta "también es su batalla", y quizá de esa deliberación se alumbre la "primera Constitución en Europa del siglo XXI", y eso "es una enorme oportunidad y una enorme responsabilidad". Se podrán incluir nuevos derechos, fórmulas para "regenerar el sistema político" y, desde luego, resolver el problema "urgente" del modelo territorial.

"No somos un partido más", remató. "Somos el PSOE, el que más ha hecho por este país, somos el partido que cuando han venido mal dadas siempre ha estado a la altura de las circunstancias. Otros se contentarán con ponerse de perfil o con esconder su falta de argumentos detrás de tres tópicos y dos frases. Somos el PSOE, el partido central de la historia democrática de este país", argumentó. Y "en ete momento decisivo para la convivencia" de los españoles, Sánchez recordó que el PSOE es el que defiende "el Estado social y democrático de derecho ante cualquier acto irresponsable de quiebra unilateral de España". "Somos la izquierda de gobierno, oposición de Estado y si seguimos esta ruta trazada de convicción y generosidad, estoy convencido de que en 2019 habrá cambio político en Madrid y en el país", concluyó, convocando a ese objetivo a sus compañeros y agradeciendo el apoyo de su federación, el PSOE-M.

Ese respaldo inequívoco se lo demostró minutos antes el nuevo líder madrileño, José Manuel Franco. El secretario regional reconoció al jefe de Ferraz el haber sabido "mantener la serenidad" en estas semanas "duras" para él. "Nos has reforzado nuestro orgullo de país y de partido, gracias Pedro", le cumplimentó. "Es complicado saber el camino adecuado en una situación como esta, requiere templanza y coherencia y de tu mano la tenemos. Junto a ti vamos a luchar para salir de esta grave crisis que estamos atravesando", sostuvo Franco, que reiteró a Sánchez el "apoyo incondicional y unánime, sentimental, anímico y moral" del PSOE-M en esta travesía. "¡La Constitución se reforma, pero no se pisotea, y en este camino tendrás nuestro apoyo absoluto!", exclamó.

Una nueva ejecutiva de integración con el apoyo del 70% que recupera a la tomasista Maru Menéndez

La nueva dirección regional, liderada por José Manuel Franco, fue elegida este domingo con el 70,33% de los votos de los delegados. De los 674 acreditados (aunque había 733 designados para este 13º Congreso), se contabilizaron 474 síes, por 189 blancos (28,04%) y 11 nulos (1,63%). Franco había sido votado directamente por los militantes el pasado 30 de septiembre con el apoyo aplastante del 71,77%. En todo caso, el apoyo de la dirección es superior al que obtuvo la saliente, la de Sara Hernández, que solo cosechó el sí del 55,49% en el cónclave extraordinario de 2015.
Franco ha compuesto una ejecutiva del PSOE-M [aquí en PDF] de 50 miembros (42 tenía la anterior), de 26 mujeres y 24 hombres, con secretarías de área y, por debajo, secretarías ejecutivas y sin vocalías (siguiendo así el mismo patrón que la cúpula de Pedro Sánchez). En la nueva dirección autonómica repite Manuel Robles, alcalde de Fuenlabrada, como presidente del PSOE-M. La número dos será, en sustitución de Enrique Rico, Carmen Barahona. Nacida en Eibar (Gipuzkoa) en 1959, Barahona, licenciada en Farmacia, es concejal socialista en Rivas Vaciamadrid, donde reside desde 1990.
El secretario general ha querido formar una dirección integradora (gran diferencia con Sánchez), en la que tengan cabida todas las familias del PSOE-M. El principal guiño es la incorporación de Maru Menéndez, la que fuera secretaria de Organización de Tomás Gómez, el líder del PSM destituido por Sánchez en 2015. Menéndez ha sido elegida en este 13º Congreso como secretaria ejecutiva de Empleo y Relaciones Laborales. Macarena Elvira, próxima al edil Antonio Miguel Carmona, asume Justicia, Función Pública y Nuevos Derechos.
En Modernización de Administraciones Públicas está Ángela González Montes, que formó parte de la campaña del diputado Juan Lobato, uno de los rivales de Franco en las primarias regionales junto con el tomasista Eusebio González. Cercana a Lobato también es Emilia Sánchez, nueva secretaria ejecutiva de Comunicación y Nuevas Tecnologías.
Próxima a la líder saliente, Sara Hernández, es Cristina González, ahora investida como secretaria de Política Institucional. El senador José Cepeda ubica a Pedro Barrero como responsable de Área de Redes Sociales, y el diputado autonómico Juan Segovia, al edil Chema Dávila como secretario ejecutivo de Función Pública. Cepeda, Segovia, Carmona y Menéndez apoyaron a Susana Díaz en las primarias federales.
En la lista hay varios diputados en la Asamblea de Madrid, como Reyes Maroto (Desarrollo Sostenible), Dani Viondi (Desarrollo Global de Ciudades y Municipios), Carmen Mena (Movilización), Mónica Carazo (Redes Sociales, dentro de la área que dirige Barrero), Rafa Gómez Montoya (Estudios y Programas), José Luis García Sánchez (Política Municipal) y Agustín Vinagre (Madrid ciudad). Concejales son, aparte de Chema Dávila (en la capital), Ignacio Benito (también en Madrid, que se encargará de Patrimonio y Artes en la dirección del PSOE-M) y Natacha de Andrés (portavoz municipal en Alcorcón, que se ocupará de Política Autonómica). Franco recupera también a dos figuras de peso: el exeurodiputado Carlos Carnero (Globalización, UE y Solidaridad) y el catedrático de la UNED José Antonio Díaz (Cohesión e Integración).
Muchos otros nombres no son conocidos. Los alcaldes salen de la cúpula, a excepción de Manolo Robles, para integrarse en un consejo municipal específico, que reuniría a los más de 40 regidores madrileños socialistas y a los portavoces del partido en aquellas localidades donde el partido no gobierna.
La lista de los miembros madrileños al comité federal del PSOE [aquí en PDF] estaba encabezada por la secretaria general saliente, Sara Hernández. De los 674 acreditados con derecho a voto, participaron 670 delegados. 486 (el 72,54%) apoyaron la candidatura, otros 174 (25,97%) votaron en blanco y 10 más fueron nulos (72,54%).
El 13º Congreso eligió a 70 miembros del comité regional [aquí en PDF], el máximo órgano de poder del PSOE-M entre cónclaves. La lista, liderada por el diputado autonómico y exconcejal de Alcorcón José Ángel Gómez-Chamorro, obtuvo 498 votos a favor (75%), por los 159 blancos (23,95%) y 7 nulos (1,05%). Votaron 664 delegados de los 674 acreditados. Ahora las agrupaciones deberán elegir a la porción restante del comité.
Por último, la candidatura al comité de ética [aquí en PDF], abanderada por el alcalde de Alcalá de Henares, Javier Rodríguez Palacios, obtuvo 498 síes (74,78%), frente a los 158 blancos (23,72%) y los 10 nulos (1,5%). Participaron en esta votación 666 delegados, de los 674 acreditados totales.
Franco recalcó que con la nueva ejecutiva, elegida este domingo en el 13º Congreso, arranca una "nueva etapa" que debe estar presidida, dijo, por la cohesión, así que instó a sus compañeros a no "lamer heridas internas", sino a ser un "instrumento transformador" con el que logren "desalojar al PP". Maru Menéndez, por su parte, elogió el "esfuerzo" del secretario general por hacer verdad el lema de este cónclave, 'Coherencia y unidad para avanzar', informa EFE.

FUENTE: Con información de Agencias - https://www.elconfidencial.com
 

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