miércoles, 11 de octubre de 2017

Estados Unidos contra Cristóbal Colón: estatuas destrozadas y pintadas de "genocida"

El Día de la Hispanidad tiene su equivalente al otro lado del Atlántico. El llamado día de Cristóbal Colón (Columbus Day) se celebra en América el segundo lunes de octubre, entre desfiles encabezados por un hombre de pelo tazón enfundado en ropas propias del conquistador de origen italiano, música, caballos y banderas. Este homenaje, aunque aún presente, cada vez cuenta con más detractores en Estados Unidos.
Lo que en su origen se consideró como una festividad en honor de quien hubiera descubierto un nuevo mundo, se está impregnando de una conciencia anti-racista y anti-colonialista que ha generado protestas y destrozos en sus estatuas de Nueva York o Baltimore (Maryland).
Fue este verano, después de los incidentes ocurridos en Charlottesville, Virginia, cuando el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció la puesta en marcha de una revisión de posibles símbolos de odio en espacios públicos de la ciudad. Vista la imagen cada vez más extendida que proyecta la figura de Colón en territorio americano, los monumentos en su honor empiezan a entrar en esa categoría.


Las estatuas de Colón figuran como posibles "símbolos de odio" en Nueva York
Y es que Cristóbal Colón no es alguien tan bien visto lejos de Europa. Así lo explicaba la presidenta del Consejo municipal de Nueva York, Melissa Mark Viverito, que al hilo de estas declaraciones de De Blasio, instaba a “mirar la historia” de forma “cuidadosa” y aseguraba que Colón “es una figura controvertida para muchos, particularmente para aquellos que vienen del Caribe”. Su posicionamiento, aunque en contra, no se mostró tan tajante como la respuesta ofrecida por los ciudadanos más reacios al conquistador.
Así, el azote al racismo que emergió en agosto en respuesta a las marchas nazis de Virginia ha salpicado a Colón. En septiembre, la estatua que se exhibía en Central Park apareció cubierta con varias pintadas en las que se podía leer “El odio no va a tolerarse” y “Algo está a punto de pasar”. Antes, en agosto, una manifestación en Columbus Circle pedía la retirada del monumento de Colón con carteles en mano en los que se leía “Colón no descubrió América, la invadió” o “Estatuas de Colón: un tributo al racismo y genocidio”, por parte del grupo anti-racista y anti-sexista People’s Power.
También en verano y al hilo de los disturbios racistas de Charlottesville, apareció decapitada una estatua de Colón en el neoyorquino parque de Yonkers, cerca del Bronx. Al poco tiempo, en el barrio de Queens también aparecían varias pintadas sobre el homenaje a Colón, como “Abajo el genocida” y “No honremos al genocida”.
“Monumentos llenos de odio”
Durante esos mismos días se difundía un vídeo en el que un activista encapuchado arremetía a mazazos contra otro monumento a Cristóbal Colón, esta vez en Baltimore, Maryland, el más antiguo del país con 250 años de vida. En el vídeo, la voz en off asegura que Colón simboliza “la invasión inicial del capitalismo europeo” y lo acusa de terrorismo, asesinato, genocidio, violación o esclavismo, y califica sus estatuas como uno de los “monumentos racistas a propietarios de esclavos y asesinos”.
“La pobreza de Baltimore está concentrada en los hogares de afroamericanos y estas estatuas son una bofetada extra en la cara. Se construyeron en el siglo XX, en respuesta a un movimiento por la dignidad de los afroamericanos. ¿Qué clase de cultura llega tan lejos como para construir monumentos tan llenos de odio?”, continúa el vídeo. “Es la cultura de la supremacía blanca”.
A pesar de las pintadas y daños arremetidos contra las estatuas y monumentos, otros optan por la vía mediática: Minnesota ha organizado una recogida de firmas para cambiar el monumento de Colón, “un hombre que asesinó, violó y convirtió en esclavos a los negros y nativos americanos”, según escriben en la página, por uno de Prince.
“A lo largo de la nación, los gobiernos están quitando las estatuas de supremacistas blancos, esclavistas y de aquellos que amenazaron la existencia de las personas negras”, comienzan contando en la recogida de firmas, que ya está rozando las 6.000 demandadas. “Creemos que Colón no representa los valores que tiene Minnesota”, siguen. Así, piden que “en lugar de glorificar a un hombre que quería extintos a los negros y nativos”, se debería honrar a “miembros de la comunidad cuyo liderazgo encontramos inspiracional”. Prince, nacido en Minnesota, se convirtió en uno de los músicos más influyentes y creativos de su generación.
El fin del Día de Cristóbal Colón
Todas estas razones son las que han llevado a muchos americanos y no solamente a los nativos a manifestarse contra el día de Cristóbal Colón, el cual muchos piden que se cambie por el Día de los indígenas. De hecho, en algunos lugares ya se ha logrado. Tanto las ciudades de Seattle como Los Angeles han convertido el segundo lunes de octubre en la festividad de los pueblos indígenas en 2014 y 2017 respectivamente. “Nadie descubrió Seattle”, decía Fawn Sharp, la presidenta de la nación india Quinault en EEUU, “Esta acción nos permitirá traer al futuro y al presente un día para honrar nuestra rica historia”.
Sin embargo, esta nueva festividad no ha podido sustituir a todas las celebraciones por el Día de Cristóbal Colón y son muchos los que siguen manifestándose por su erradicación.
FUENTE: Con información de PAULA CANTÓ - https://www.elconfidencial.com