viernes, 6 de octubre de 2017

(Panamá) Penetración del narcotráfico en lo político

La penetración del narcotráfico en los estamentos policiales y en las cúpulas de los partidos políticos, nuevamente en el escenario público. Se realizó imputación de cargos a 11 personas, incluido un mayor de la policía y un agente, por los delitos de asociación ilícita para delinquir, corrupción de servidores públicos, tráfico internacional de drogas y blanqueo de capitales (Ministerio Público).

El hecho en sí llamó la atención porque uno de los principales implicados es el alcalde y primer subsecretario general del PRD, Eudocio Pérez (Pany), vinculado a un elemento de extenso prontuario delictivo, Manuel Antonio Domínguez.

En este marco, se deben recordar los indultos otorgados por Ricardo Martinelli-CD. Entre los beneficiarios de este gesto del presidente saliente estaban personajes implicados en casos de narcotráficos, entre ellos nada menos que Manuel Antonio Domínguez (Tony), mismo que hoy aparece como cabecilla del grupo.

Por su parte, Tony Domínguez, también fue beneficiado en el 2015 por un fallo de la Sala Penal de la Corte, de los magistrados Jerónimo Mejía, Harry Díaz y Ayú Prado, en un caso de casación junto a su esposa y Salvador Jiménez que enfrentaban los cargos de blanqueo de capitales. Dicha sala se ha visto implicada en fallos sorprendentes, como la liberación del peligroso criminal Juana Peña, asesino del obrero y dirigente del Suntracs, Osvaldo Lorenzo.

Recientemente, y como muestra de la gran corrupción del Órgano Judicial, se logró desmantelar una red que se dedicaba al cobro por fechas de audiencia, manipulación de jurados de conciencia, concesión de fianzas y medidas cautelares, estancamiento de los expedientes y archivo de los casos. Participaba un oficial mayor del Segundo Tribunal Superior.

Solo entre los meses de enero a noviembre de 2015, las fiscalías de homicidio participaron en 101 juicios de los cuales 133 acusados fueron absueltos y solo hubo tres condenados, es decir, solo el 2 %.

En todo caso, llama la atención que no hayan figuras de gran relieve implicadas como magistrados y otros altos funcionarios, en momentos en que crecen fuertes rumores de que, por fallos recientes de casos de corrupción, magistrados han cobrado fuertes sumas de dinero. Y hay que recordar la confesión pública del magistrado Harry Díaz: ‘Nosotros nos dedicamos a archivar expedientes y vender fallos'.

Este caso, confirma lo que es un secreto a todas voces, la narcopolítica en Panamá, peligroso fenómeno que permite que verdaderas mafias acaparen grandes cuotas de poder político. Ello comprueba que para la mafia las diferencias políticas no son algo de importancia, como tampoco lo son para el conjunto de la clase dominante, ese ‘Árbol Genealógico de la Corrupción'.

Ningún partido tradicional se salva de la narcopolítica. Sus propios voceros (Raúl Molino y Juan Carlos Varela), en diversos momentos, quizás presionado por la DEA, han advertido de la penetración de los narcos en los partidos políticos. Es hora de que se sepan los nombres y los casos.

Lo cierto es que hoy se comprueba hasta dónde los tentáculos del narcotráfico penetran los partidos políticos, los estamentos de seguridad, las estructuras del Estado y el sistema de justicia.

Llama a esa relación la etapa parasitaria cuando existe una interacción limitada entre el sistema criminal y el sistema político. El narco ha comprado servicios en el Estado y obtiene protección e información.

Frente a estos hechos, existe una sensación de descontento en el pueblo por las medidas cautelares otorgadas de casa por cárcel que anuncian que, como en otros casos, nada va a pasar, pese al show mediático de los medios de comunicación social. Y eso es grave.

Ante ello insistimos. La institucionalidad y la justicia en Panamá están podridas. Urge una Asamblea Constituyente Originaria contra la Corrupción.

FUENTE: Genaro López - http://laestrella.com.pa - (PULSE AQUÍ)