viernes, 17 de noviembre de 2017

(Argentina) Escándalo FIFAGate salpica a expresidenta Cristina Fernández

El juicio por corrupción en la FIFA evidencia el poder del fútbol en América Latina, con tentáculos que van más allá de los campos de juego y llegan hasta la política. Durante su testimonio esta semana, un exejecutivo de una compañía sudamericana de producción de eventos deportivos reveló una red de sobornos conectados con la administración de la expresidenta argentina Cristina Fernández (2007-2015) y la transmisión estatal de los partidos de fútbol profesional.

En 2009 la presidenta Fernández estatizó las transmisiones de la liga argentina tras permanecer durante casi dos décadas en manos de la empresa dueña de los derechos de televisión de los partidos.

El programa denominado Fútbol para Todos (FPT) garantizaba su transmisión gratuita a todo el país por canales de televisión abierta y le permitió a Fernández antes, durante y después de los partidos, promover los logros de su gobierno y contrarrestar las críticas de sus opositores.

Ocho años después de su inicio fue cancelado a mediados de 20017 en medio de acusaciones de malversación de fondos y considerado un despilfarro de dinero, además de ser vinculado con el escándalo de corrupción de la FIFA.

Varios exfuncionarios del gobierno de Fernández están desde hace tres años bajo la lupa de la justicia por el manejo del millonario presupuesto del Fútbol Para Todos.

ACUSACIONES
El caso volvió a agitarse esta semana con el testimonio en Nueva York de Alejandro Burzaco, exdirector general de Torneos y Competencias, quien afirmó que entre 2011 y 2014 pagó cuatro millones de dólares en sobornos a exfuncionarios de Fernández a cambio de los derechos de producción de la televisación de los partidos de la segunda división argentina.

Torneos y Competencias fue dueña de los derechos televisivos de la liga argentina desde 1992 hasta 2009 y es la pieza fundamental del entramado de corrupción que salpica a exdirigentes de la FIFA y la Conmebol. Bajo su control, los partidos se emitían en señales de cable por el sistema pague por ver.

Burzaco dijo el martes que el dinero en sobornos para los exfuncionarios Pablo Paladino y Jorge Delhon se registraba con el nombre de “Cristina”, en referencia a la entonces mandataria, pero también puntualizó que él no pagó sobornos a la presidenta.
Fernández se desvinculó el jueves del caso.

Para adueñarse de los derechos, el gobierno de Fernández contó con la ayuda decisiva de Julio Grondona, mandamás de la AFA durante más de tres décadas y vicepresidente de la FIFA hasta que falleció en 2014. El dirigente rompió el contrato que mantenía con Torneos y Competencias y su socio Grupo Clarín, el conglomerado de medios más poderoso del país, y se los entregó al Estado a cambio de un monto inicial de unos 33 millones de dólares.

“Fútbol para todos pudo suceder sólo con la aprobación de Grondona porque Grondona estuvo mucho tiempo y controló todo, pero también alcanzó el nivel más alto de gobierno”, dijo Christopher Gaffney, autor de "Templos de los dioses terrenales", sobre el fútbol en Argentina y Brasil.

“El fútbol es una forma de llegar a las masas en América Latina sin hacer demasiado”, agregó Gaffney. "Aquí el gobierno estaba facilitando el acceso a este opio que es el fútbol”.

FUENTE: Con información de Agencias - https://www.laprensagrafica.com