viernes, 17 de noviembre de 2017

(Argentina) Narcos en Nordelta: Los negocios del argentino buscado por lavar dinero del “Chapo Guzmán” (+venezolanos)

Hernán Gabriel Westmann, empresario, porteño, de 44 años de edad, registrado en el rubro de “servicios personales de la AFIP” y piloto de avión en sus ratos libres, ciertamente voló. La Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal irrumpió en su casa del barrio Los Sauces de Nordelta para allanarlo y detenerlo por orden del juez federal de Campana Adrián González Charvay, en una causa llevada adelante por el secretario Matías Latino.
Westmann, de acuerdo a información de Migraciones, había ingresado de vuelta al país a fines de la semana pasada. La idea de la Justicia, básicamente, era aguardar y arrestar. Westmann había sido padre de un varón hace dos meses; mostró al niño apenas nacido, orgulloso, desde su foto de perfil en Facebook. Su mujer y el bebé todavía estaban ahí en la casa de Los Sauces, que había sido adquirida a miembros de la familia de Federico Elaskar, el financista implicado en la ruta del dinero K investigada por el juez Sebastián Casanello. Pero Westmann no estaba ahí. De todas formas, la PFA incautó documentación de interés y varios artículos de lujo, incluida una lancha Quicksilver modelo Marine Sur valuada en más de 50 mil dólares.

Hoy, el empresario, jugador de póker de alto vuelo e invitado a torneos internacionales, está prófugo en algún punto de la Argentina, según estiman fuentes cercanas a la causa con un pedido de captura sobre su cabeza. “No sé nada”, dice al teléfono una familiar directa de Westmann en Parque Chas, espantada. El cargo en contra de Westmann es por lo menos dramático: ser, según confirmaron altos investigadores del caso a Infobae, “el ingeniero detrás de empresas aquí y en Miami” de una trama de lavado de dólares de diversos carteles narco, entre ellos, el presunto dinero del Cartel de Sinaloa, vinculado al temible Joaquín “Chapo” Guzmán, con operaciones que comenzaron aproximadamente en 2012.

La maniobra que se le imputa a Westmann y al menos otros cuatro cómplices argentinos cuyos nombres aún no han trascendido aquí y en suelo estadounidense es doble. Por un lado, la compra de por lo menos ocho inmuebles “bajo fachadas con sólidos contactos con el mundo del narcotráfico”, asegura un investigador. Por el otro, la transferencia desde empresas porteñas a empresas en Miami vinculadas principalmente con el rubro de servicios aeronáuticos –Westmann figura en diversos registros como vinculado junto a otros argentinos a cuatro firmas radicadas en el estado de Florida que fueron conformadas alrededor de 2012– bajo el falso pretexto de cobro de servicios con, como mínimo, seis millones de dólares transferidos. Aquí en Argentina, el empresario integra desde 2013 dos sociedades anónimas dedicadas al rubro energético y a la compra y venta de equipos electrónicos.

Westmann, por otra parte, fue vinculado por González Charvay y su investigación a uno de los mayores envíos de droga en la historia argentina: el hallazgo de 2.300 litros de cocaína líquida en el Puerto Progreso de Mérida, estado de Yucatán, México, investigado por el Juzgado Federal N° 1 de San Isidro encabezado por Sandra Arroyo Salgado.

Ocurrió en abril de 2014. La jueza misma viajó a Yucatán para la captura del cargamento, disimulado en dos transformadores eléctricos, en un líquido aceitoso; el buque que lo cargaba, el MSC Michaela, de bandera israelí, había partido desde el Puerto de Dock Sud. Hubo dos imputados principales en la trama, que vio a tres policías federales condenados por encubrimiento: el empresario argentino Matías Faubel, alias “Matute”, y el mexicano César Cornejo Miranda, alias “Chacito”, hoy presos en el penal de Ezeiza con un empleo carcelario. El procesamiento firmado por el Juzgado Federal N° 1 de San Isidro un mes después del hallazgo de la cocaína en Yucatán habla expresamente del cartel de Sinaloa y del “Chapo” Guzmán. Westmann, sospechan González Charvay y su equipo, habría ayudado a mover el dinero de esta operación mediante sus empresas.

Hay una pregunta clave: ¿quiénes fueron el contacto del empresario jugador de póker con el mundo de la cocaína internacional? Lo cierto es que Westmann no tiene vínculos comprobados por la Justicia federal, al menos hasta ahora, con César Cornejo, que según La Nación resistió a tiros su detención en Belgrano y fue condenado a 12 años en diciembre de 2016 por el Tribunal en lo Penal Económico N° 1. El empresario no habría lidiado directamente con narcos, sino con reconocidas figuras del lavado en Miami, otros intermediarios de mayor peso en el submundo de la droga, según sospecha en sus cálculos el juez González Charvay.

Estos intermediarios son al menos dos y ya fueron identificados en la causa. Uno de ellos, nombrado a Infobae por un investigador, es el venezolano Salomón Bendayán. Radicado en el sur de la Florida, Bendayán fue arrestado en junio de 2015 de acuerdo a un artículo de El Nuevo Herald en una trama que involucraba a un presunto lavador mucho mayor, el también venezolano Martín Lustgarten, perseguido desde 2007 y preso por mover más de 100 millones de dólares en el mercado de plata negra entre Caracas y Miami, con estructuras bancarias que lo apoyaban en Hong Kong y Singapur.

Bendayán y Lustgarten fueron acusados de lo mismo que se lo acusa a Westmann: usar empresas como fachadas para transferir dinero narco. Andrés Uricoechea Williamson, imputado en la misma causa que protagonizaron Bendayán y Lustgarten, también está sindicado como un presunto contacto de Westmann.

No es la primera vez que un argentino se ve implicado en una trama de lavado vinculada al “Chapo”, por otra parte. Franco Lombardi, ex kiosquero, oriundo de un barrio humilde de San Francisco Solano, fue capturado en una isla caribeña en Honduras en abril del año pasado, en un operativo comandado por la DEA estadounidense y con una alerta roja emitida por Interpol bajo el cargo de tráfico de cocaína, heroína y lavado de activos. Lombardi, en los cálculos de la DEA, sería el brazo financiero para la penetración en Honduras del Cártel de Sinaloa, bajo el mando del “Chapo” Guzmán.

FUENTE: Infobae - http://ultimahoradiario.com.ar