martes, 14 de noviembre de 2017

(Cataluña - España) El Govern planeaba un 'ejército' de 22.000 efectivos para un escenario a la ucraniana

El Ejecutivo de Carles Puigdemont estaba preparándose para la posibilidad de que se desatara un conflicto bélico con el resto de España tras la declaración unilateral de independencia. El exsecretario de Hacienda del Govern Josep Lluís Salvadó, mano derecha de Oriol Junqueras y uno de los arquitectos del proceso secesionista, manejó un informe un mes antes de la consulta del 1-O que abogaba por la creación de un ejército compuesto por hasta 22.000 soldados para afrontar ataques armados contra Cataluña al día siguiente de la ruptura. “Son poco probables, pero nunca son completamente descartables, como lo demuestra el incremento repentino de la actividad bélica en una región pacífica desde el año 45 como la frontera entre Rusia y Ucrania”, una guerra por el control de las provincias del Donbáss que ha dejado 50.000 muertos desde 2014 y en la que ya se inspiró Òmnium Cultural para su vídeo de propaganda 'Help Catalonia'.
La afirmación aparece en un dosier interno supervisado por el diputado de ERC en el Parlamento Europeo Jordi Solé y el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona Lluís Pérez Lozano, militante del mismo partido. Fue intervenido por la Guardia Civil el pasado 20 de septiembre durante la operación Anubis en la bandeja de correo de Salvadó y ya ha sido incorporado a las diligencias abiertas por el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona sobre la creación de las llamadas estructuras de Estado, unas pesquisas que arrancaron en febrero y que ya acumulan una veintena de imputados, entre ellos, el propio Salvadó.

Según las actuaciones, el autor de la comunicación fue Miquel Royo, coordinador de los asesores de ERC en Bruselas, y su mensaje llegó al ordenador del entonces secretario de Hacienda el 4 de septiembre a las 16:40. “En este informe pretendemos aportar unos primeros planteamientos que permitan focalizar mejor el debate sobre qué modelo de seguridad y defensa se necesita. Como sabes, este es un tema polarizante y delicado, así que sugerimos no compartirlo con gente de fuera del partido y tener cuidado a la hora de distribuirlo internamente si lo quieres hacer”, escribió Royo antes de preguntar a sus destinatarios si “podrían hacérselo llegar a Oriol [Junqueras] y Marta [Rovira]”, secretaria general de ERC y portavoz de Junts pel Sí en el Parlament.

Tras un recorrido por los modelos de seguridad de otros países y un análisis de los riesgos que afrontaba una hipotética Cataluña independiente, el informe de 88 de páginas, adelantado por 'El Mundo', se decantaba por la necesidad de que el futuro nuevo Estado dispusiera de un ejército “como parte de la respuesta que la república deberá dar a amenazas como los conflictos armados o ante retos como la defensa del espacio marítimo y la protección de infraestructuras críticas”. Después de deslizar que con la DUI podría desatarse un enfrentamiento como el de la frontera este de Ucrania, el informe recordaba que “los conflictos armados siguen siendo importantes porque pueden incrementar de forma indirecta otros riesgos y amenazas como el terrorismo, el tráfico ilícito de drogas, la dispersión de armamento, el flujo de personas o los cortes en el suministro de bienes o servicios básicos”.

Los ejemplos de Austria, Dinamarca y Suiza
En ese contexto, los autores aconsejaban fijarse en los ejércitos de países europeos supuestamente comparables a una Cataluña independiente, como “Austria, Dinamarca y Suiza”. “Estos países tienen entre 250 y 300 efectivos por cada 100.000 habitantes, lo que sería para Cataluña entre unos 18.000 y 22.000 efectivos”, es decir, una sexta parte de los 126.000 militares que integran aproximadamente en la actualidad las Fuerzas Armadas de España. ¿De dónde saldrían los soldados del ejército catalán? “La república catalana tendrá que plantearse si quiere un cuerpo de defensa y cómo será, si compuesto por profesionales o por milicias, y qué rol internacional quiere tener”, planteaba el informe encontrado en manos del Govern. Como advertencia, el documento decía que "el servicio militar obligatorio tiene una imagen muy negativa entre los catalanes debido a la asociación mental que se hace con el ejército español". El informe no entraba a precisar la conveniencia o no de su entrada en vigor y dejaba esa decisión para "un futuro debate".

Los autores descartaban que se tomara como referencia a países como Costa Rica y Panamá, que carecen de fuerzas armadas y tienen acuerdos con Estados Unidos para que la potencia norteamericana garantice su protección. Según el dosier de los asesores de ERC, se trata de países que “para la defensa de su territorio cuentan con unas fuerzas policiales militarizadas que tienen muchas similitudes con los ejércitos”. “El modelo de los estados sin ejército presenta inconvenientes como la dependencia externa para su seguridad, la necesidad de readaptar su policía a prácticas militares y tener un gasto similar al de los países con ejército”, alertaba.

No obstante, el informe defendía la necesidad de que, en el “periodo de transición” que se abriría tras la independencia, “otro Estado dé protección de manera temporal” a Cataluña. “El desarrollo de un cuerpo de defensa puede llevar entre cinco y 10 años en estar totalmente desplegado”. “Algunos estados europeos”, planteaba, “pueden estar dispuestos a aceptar agentes de las futuras fuerzas de defensa catalanas y a garantizar la protección con tal de evitar que Cataluña se convierta en un agujero negro a las puertas de Europa, pero es poco probable que acepten esta carga a perpetuidad”. El trabajo atribuye la idea del pseudoprotectorado a la obra 'Política de defensa y Estado propio', publicada el pasado febrero bajo la coordinación de Jaume Clotet, director general de Comunicación del Govern de Puigdemont hasta la aplicación del artículo 155.

Informe confidencial sobre la economía
La Guardia Civil encontró otro archivo confidencial en la bandeja de correo de Salvadó. Su autor era Sergio Martínez, asesor también del eurodiputado de ERC Jordi Solé. El documento llegó al ordenador del exsecretario de Hacienda a las 17:32 del pasado 12 de septiembre, solo ocho días antes de la operación Anubis y en la recta final de los preparativos del 1-O. Se titulaba 'Independencia y asociación económica de Cataluña con Europa: escenarios y posibilidades'. “El informe es de febrero de 2016, por tanto, puede ser que alguna cosa no esté actualizada, pero puede servir de referencia para alguna de las cosas que habrá que investigar”, advirtió Martínez en su correo. A continuación, reclamó que se manejara con cuidado: “Recordad que es un informe confidencial, por tanto, por favor, pido que os lo quedéis vosotros y no lo hagáis llegar a nadie”.

l informe abordaba las opciones que tenía Cataluña de continuar en la Unión Europea y estudiaba la vía del ingreso en la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés), una organización casi residual que depende de la zona común y en la que solo participan Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein, sumando apenas 14 millones de habitantes. El documento también abría la posibilidad de forjar una relación especial con Bruselas. Para ello, se fijaba en los casos de Kosovo, la República Turca del Norte de Chipre y Taiwán.

“El euro continuará siendo la moneda oficial de Cataluña, en cualquiera de los escenarios, por dos motivos muy simples: en primer lugar, porque se puede adoptar de manera unilateral y sin necesidad de ningún acuerdo, tal y como han hecho Montenegro y Kosovo; y en segundo lugar, porque la transición a un nuevo sistema monetario sería una alternativa muy costosa para la economía catalana”, concluía Sergio Martínez. “Por lo que respecta a la libertad de movimientos de bienes y capitales, en todos los escenarios está garantizada a través de un acuerdo con la EFTA y la consecuente pertenencia a la eurozona, o bien con un acuerdo bilateral con la UE o con alguno de sus estados miembros, una vez se haya reconocido políticamente a Cataluña como un Estado soberano europeo”.

El 19 de septiembre, solo una semana después de recibir ese correo, Salvadó se reunió con Martínez en la cuarta planta del Palau de la Generalitat junto a otros altos cargos del Govern para abordar el escenario económico al que se dirigía Cataluña con el órdago de la declaración unilateral de independencia. Entre los asistentes estuvieron Xavier Martínez, responsable de Coordinación Interdepartamental de la Agencia Tributaria Catalana (ATC); Montserrat Peretó, directora general de Planificación y Estudios Fiscales de la Generalitat; Pere Aragonés, secretario de Economía, y Elsa Artadi, directora general de Coordinación Interdepartamental, entre otros. Al día siguiente del encuentro, Salvadó fue detenido por la Guardia Civil.

FUENTE: Con información de JOSÉ MARÍA OLMO - https://www.elconfidencial.com