viernes, 17 de noviembre de 2017

(Cataluña - España) El Madoff catalán estafó 284 millones de euros a víctimas de media Europa

Antonio Mas Samora, conocido ya como 'el Madoff catalán' por la estafa piramidal montada en torno a la simulada contratación de espacios publicitarios, engañó a 1.150 personas de nueve comunidades autónomas y de media europa. Es una de las conclusiones reflejadas por la Unidad de Delitos Socioeconómicos de los Mossos d'Esquadra en el informe que este departamento ha elevado ante el Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, que estudia en estos momentos si se declara competente o no para asumir la instrucción del caso, hasta ahora coordinado por el Juzgado número 31 de Barcelona.
Los investigadores de la policía autonómica explican que por el momento han localizado a víctimas de Mas Samora en Barcelona, Tarragona, Lleida, Girona, Castellón, Valencia, Madrid, Asturias, Zaragoza, Navarra, Baleares, Sevilla y A Coruña —en España—, así como en Andorra, Reino Unido, Suiza, Francia y Luxemburgo, en el extranjero. No descartan que haya más personas estafadas y, de hecho, aseguran en el mencionado documento presentado ante la Audiencia Nacional, al que ha tenido acceso El Confidencial, que "siguen recibiendo informaciones de nuevas víctimas", por lo que entienden que podría aumentar tanto el número de perjudicados como el montante total del dinero saqueado.

Además, añaden los Mossos, existe un número indeterminado de ciudadanos que no han denunciado ni ante la policía autonómica ni ante el Juzgado de Barcelona, y otros que ni siquiera han presentado denuncia. En total, calculan los investigadores, los 1.150 identificados como víctimas han perdido 284 millones de euros. Según los agentes, habría 900 estafados pertenecientes a sociedades inversoras que habían puesto su dinero en el negocio fraudulento de Mas Samora, otros 130 particulares que se han agrupado para defender sus derechos y 122 perjudicados más que habrían presentado sus denuncias por su cuenta.
Según confesó el propio Madoff catalán el pasado 31 de mayo ante los Mossos d'Esquadra, la operativa comenzó en 2003 por medio de la sociedad ATA Producciones y continuó en 2012 a través de la mercantil Publiolimpia, controladas ambas por Mas Samora. El empresario se dedicaba a "adquirir espacios publicitarios de televisión" para vendérselos a los anunciantes. La diferencia entre lo que le costaban esos espacios y el precio al que luego los colocaba a las marcas interesadas era lo que el intermediario ganaba, como él mismo explicó el citado día a los funcionarios de la Unidad de Delitos Socioeconómicos.

"Al principio, la operativa sí guardaba relación con la realidad, pero el resultado negativo de alguna de esas operaciones me llevó, equivocadamente y para tratar de paliar el déficit generado por ello, a seguir ofreciendo este negocio, pero ya sin correspondencia con la realidad", admitió el estafador confeso a través de un escrito en el que incluso reclamó el perdón a sus víctimas. "No sé cómo he podido llegar a esta situación, pero sí que a pesar de la grave confusión que gobierna mi vida estoy profunda y absolutamente arrepentido de lo sucedido y pido disculpas a todos aquellos a los que, sin ánimo de hacerlo, he podido perjudicar", subrayó Mas Samora, quien detalló con puntillosa concreción en qué consistió el timo.
El empresario relató que, para captar dinero, engañó a los inversores haciéndoles creer que estaba cerrando la compra de espacios publicitarios para grandes compañías como Repsol, Vodafone, McDonald's, Unilever, Coca-Cola, Huawei, Apple, Procter & Gamble, Seat o Samsung. Les explicaba que necesitaba grandes cantidades de dinero para reservar los espacios publicitarios, una suerte de adelanto, y les prometía un retorno de entre el 12 y el 15% trimestral, lo que se traducía en una rentabilidad del 4-5% al mes o del 60% al año.
Para hacerl creer a los inversores que había una actividad real, el hombre falsificó los sellos de los anunciantes bajándose de internet sus logos corporativos y creó facturas falsas. "Para saldar la deuda con los primeros inversores y devolverles el dinero que le habían prestado (...), Mas Samora fue captando nuevo capital; la única manera que encontró para proseguir con su actividad empresarial fue mediante la captación de, cada vez más, nuevos inversores", explican los Mossos. "Al necesitar capital para poder atender la situación —esto es, devolver los importes correspondientes a las inversiones ya vencidas y pagar los elevados y usurarios intereses y comisiones—, la bola cada vez se iba haciendo más grande y me veía incapaz de ponerle coto", argumentó el propio empresario en su confesión, en la que también relató detalladamente la extraña aparición en la trama de un fondo de inversión.

En concreto, Mas Samora entró en contacto con Finalter, dedicada al descuento de facturas y pagarés dentro del Grupo Auriga, gracias al también denunciado David Gonzalvo Maillo, quien según algunas víctimas también es responsable de la estafa al no haber adoptado medidas de control suficientes en relación a las inversiones. La relación entre Finalter y el Madoff catalán comenzó en julio de 2015 y se concretó en la contratación simulada de espacios publicitarios para siete de las mencionadas marcas comerciales. La operativa que realizaba con los inversores más pequeños fue repetida con este fondo, del que recibió 119,5 millones de euros y al que apenas devolvió 74,5 millones.
Mas Samora, detenido el pasado 6 de junio tras presentar su escrito de confesión y puesto en libertad inmediatamente con cargos, admite gran parte de los hechos relatados por los Mossos en su informe, aunque no considera que haya realizado una estafa piramidal, sino, "como mucho, un carrusel de facturas", según indicó él mismo durante el interrogatorio al que fue sometido por los investigadores el mismo día de su arresto. Por el momento, en la Audiencia Nacional han denunciado medio centenar de afectados, algunos de los cuales señalan también al constructor Julio San Martín como uno de los instigadores de la trama, dado que era apoderado de la mercantil Publiolimpia, utilizada para canalizar las inversiones. San Martín, sin embargo, asegura sentirse una víctima más de este operativo encabezado por Mas Samora.
La Audiencia Nacional aún no ha asumido la instrucción de la causa aunque no descarta hacerlo en los próximos días. Por el momento, el alto tribunal ha pedido un informe a la Fiscalía con el fin de que el ministerio público se pronuncie sobre si el Juzgado Central número 6 es competente para investigar el asunto o si, de lo contrario, debe continuar la investigación el Juzgado 31 de Barcelona, que abrió las diligencias.

FUENTE: Con información de ROBERTO R. BALLESTEROS - RUTH UGALDE - https://www.elconfidencial.com