lunes, 27 de noviembre de 2017

(EE.UU. - España) El FBI contra Mediapro: "El director de Imagina facilitaba sobornos a la FIFA"

Imagina, la matriz de Mediapro, ha provisionado en sus resultados de 2016 al menos 10 millones por la investigación del FIFA Gate. La firma catalana lleva meses negociando con las autoridades judiciales de Estados Unidos para llegar a un acuerdo y no ir a un juicio que ya ha comenzado en Nueva York. Las negociaciones "confidenciales" pretenden zanjar unas acusaciones del FBI que tienen su origen en 2015. El Confidencial ha tenido acceso al auto de la jueza en el que la agencia norteamericana acusa a la multinacional española Mediapro de sobornos de altos directivos del fútbol latinoamericano.
Estas acusaciones fueron recogidas en un auto del juzgado de instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, el de la jueza Carmen Lamela, que jamás se había hecho público y que desvela ahora El Confidencial. En él se expone que “del resultado de las investigaciones llevadas a cabo por la Fiscalía de Estados Unidos con el FBI y la División de Investigaciones Penales del Servicio de Impuestos Internos, se infiere que el accionista de Imagina y ciudadano español Gerard Romy, entre otros sujetos investigados, con el que colabora Jonathan Cumming, director financiero de Imagina Group, aceptaba y/o facilitaba sobornos, comisiones ilegales y otros tipos de pagos ilícitos efectuados a funcionarios de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), y el blanqueo de los pagos y productos de los sobornos”.
Imagina es la compañía líder europea en contenido multimedia y gestión de derechos deportivos. Está participada por Jaume Roures, Tatxo Benet y Gerard Romy con un 12% cada uno, por Torreal (Juan Abelló) con un 22,5%, WWP con otro 22,5% y Televisa con un 19%. Imagina está negociando en estos momentos la venta de una parte del capital (la de Abelló, Televisa y Romy) a inversores chinos, tal y como ha reconocido el presidente de Mediapro, Jaume Roures.

El escrito de la jueza señala: “La investigación ha revelado que varios funcionarios de fútbol de las federaciones miembros de la Uncaf de Honduras, Costa Rica, El Salvador y Guatemala, entre los años 2008 a 2015, recibieron sobornos a cambio de lograr que sus federaciones nacionales vendieran los derechos de difusión y comercialización para varios partidos clasificatorios de la Copa Mundial”.
Fuentes de Mediapro señalaron a El Confidencial que “como se anunció hace casi dos años, Imagina ha estado cooperando estrechamente con las autoridades en la investigación por el caso FIFA”. La multinacional española también llevó a cabo una “investigación interna independiente y contrató un bufete de abogados en los Estados Unidos para supervisar y facilitar su cooperación con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos”.
La versión de Mediapro es que los ejecutivos que tenía en el país norteamericano hicieron los supuestos sobornos por su cuenta y “fueron inmediatamente apartados de la gestión de la empresa”. Así, un nuevo equipo gestor maneja los intereses de la multinacional desde el año 2015 y una de sus misiones fue revisar “cuidadosamente los contratos” con las federaciones de Honduras, Guatemala y El Salvador “para garantizar que se ajustasen plenamente a las leyes de estos países y a las de los Estados Unidos”.
Un comunicado emitido en diciembre de 2015 ya anunciaba que “en el caso de que se presenten indicios suficientes, y aun respetando la presunción de inocencia, el grupo despedirá fulminantemente a cualquier persona que pueda haber incurrido en cualquier tipo de actividad irregular”. Al día siguiente, designaba un nuevo equipo de gestión de Media World Sports bajo la coordinación de Irantzu Díez Gamboa, suspendiendo a Ricard Huguet y Fabio Tordin, altos directivos, “tras el anuncio hecho ayer por el Departamento de Justicia de sus declaraciones de culpabilidad de los cargos de conspiración para cometer fraude electrónico, fraude fiscal y blanqueo de capitales”. La empresa se desliga, así, de lo que puedan hacer sus ejecutivos en los Estados Unidos.
Respecto a Gerard Romy, fuentes de Mediapro señalan a El Confidencial que hace más de un año que no trabaja en el grupo. Y, aunque sigue siendo accionista, su paquete es uno de los que se han puesto a la venta recientemente, por lo que en breve su desconexión será total. La empresa, en cambio, mantiene su apoyo a Jonathan Cumming, un ejecutivo radicado en Madrid. “Tras las declaraciones de los ejecutivos en los Estados Unidos, es lógico que el FBI siga la investigación hasta los responsables últimos del grupo en España. Pero Cumming no tenía nada que ver en el asunto. Es un ejecutivo que goza de la confianza de la empresa y sigue desempeñando sus funciones con toda normalidad”.
Los sobornos, según el auto, se hacían a través de la compañía Media World LLC, con sede en Miami (Florida). Esta empresa es una filial de Imagina US, “una sociedad de difusión y comercialización con sede también en Miami, y está afiliada a Imagina Group, un conglomerado de empresas multimedia con sede en Barcelona, España. Gerard Romy, en su calidad de socio accionista de Imagina US y ejecutivo de Imagina Group, encargado de la supervisión de Imagina US, estaba al tanto del esquema de sobornos y estaba de acuerdo con el mismo”.
El auto judicial explica que en agosto de 2012, la empresa TUSA suscribió un contrato con la Asociación de Fútbol del Caribe (AFC) “con un precio base de 23 millones de dólares para obtener los derechos de difusión y comercialización asociados con los partidos que jugarían las asociaciones miembros de la AFC” en las clasificatorias para las Copas Mundiales de 2018 y 2022. La ‘mordida’ para Jeffrey Webb, el factótum de la AFC, era de tres millones de dólares “si Webb le concedía el contrato a TUSA”.
Factura falsa para camuflar la mordida
Ahí es donde entra en escena la compañía española de Jaume Roures: “Como parte del convenio de coparticipación en los ingresos entre TUSA y Media World, las dos sociedades celebraron un convenio aparte para compartir igualmente el costo del pago del soborno. O sea, que TUSA y Media World pagarían cada uno 1,5 millones de dólares a Webb. Fue Gerard Romy, en nombre de Media World, quien celebró el convenio para compartir el costo del soborno de tres millones de dólares, después de que Romy se reuniera con un ejecutivo asociado con TUSA en Brasil durante la primavera de 2012”. Para justificar la salida de fondos, según la acusación, Romy ordenó cubrir el gasto con una factura falsa a través de Meadiluso, la filial de Mediapro en Portugal.

Romy dio orden de que Media World "ya no debería abonar ningún monto adicional para cubrir el soborno de 1,5 M de dólares que le debía a Webb"
Para hacer efectivo el soborno, el alto ejecutivo de Imagina envió fondos de una sociedad controlada por él en Panamá a cuentas corrientes de Nueva York (concretamente, a una cuenta controlada por un abogado caimanés), de donde el dinero fue luego transferido a otra cuenta en San Vicente y las Granadinas. En un momento determinado, Romy, “debido a que había logrado saber sobre la investigación en curso sobre el fútbol que realizaba el Gobierno estadounidense”, dio orden de que Media World “ya no debería abonar ningún monto adicional para cubrir el soborno de 1,5 millones de dólares que le debía a Webb”.

Hasta ese momento, había pagado ya alrededor de medio millón de dólares. Webb, que fue también vicepresidente de la FIFA y presidente de la Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) entre 2012 y 2015, se declaró posteriormente culpable de conspiración de crimen organizado, fraude, corrupción y lavado de dinero. En septiembre de 2016, la comisión de ética de la FIFA le suspendió de por vida por violar el código ético de este organismo y no podrá ejercer nunca más cargo directivo alguno relacionado con el fútbol.
Debido a las graves acusaciones, Estados Unidos emitió una comisión rogatoria internacional a España (la comisión rogatoria 10/2015) para registrar los despachos de Romy, en Barcelona, y de Cumming, en Madrid. Para ello, fueron comisionados los agentes del FBI Marc Varri y Scott Francis Carpenter, que recibieron el visto bueno judicial para estar presentes en los registros, que se llevaron a cabo el 14 de diciembre de 2015.
El material incautado
Según la diligencia de registro, en poder de El Confidencial, Romy explicó “al oficial del FBI cuáles eran las carpetas del ordenador que pueden tener interés para la causa, dado el enorme volumen de información que contiene la nube o el servidor, siendo físicamente imposible en este momento su volcado”. Así, los agentes presentes copiaron solo 13 de las carpetas que contenía su ordenador, entre ellas las que llevaban por título ‘Champions’, ‘Oferta FIFA’, ‘Golfo’, ‘Copa América’ o ‘Derechos Footb’.

En el auto del juzgado se especificaba que se autorizaba la descarga de “aquellos archivos informáticos que puedan resultar de interés para la investigación”, que se hallasen en los equipos informáticos de los interesados, y “se evitará la incautación de los soportes físicos que contengan los datos o archivos informáticos cuando ello pueda causar un grave perjuicio a su titular o propietario y sea posible la obtención de una copia de ellos en condiciones que garanticen la autenticidad e integridad de los datos”. El Cuerpo Nacional de Policía movilizó a siete agentes para el registro del despacho de Romy, en la avenida Diagonal de Barcelona, aunque solo participaron en el volcado de la documentación del ordenador dos de ellos, junto al agente Carpenter.
Las diligencias policiales detallan incluso que Romy “mostró en todo momento una total colaboración policial y, dada la imposibilidad material de realizar el volcado del disco duro del ordenador existente en su oficina, dio su expreso consentimiento para su incautación, ya que manifestó que no le causaba ningún perjuicio”.

FUENTE: Con información de ANTONIO FERNÁNDEZ. - https://www.elconfidencial.com