lunes, 20 de noviembre de 2017

(España) El Gobierno quiere una sustitución rápida de Maza y continuidad sobre Cataluña

El nombramiento hace un año de José Manuel Maza como fiscal general del Estado tenía dos lógicas: renovar cargos clave de la institución y, sobre todo, prepararse para hacer frente al proceso soberanista en Cataluña. Por eso el Gobierno eligió a un juez sin compromisos en la carrera fiscal y, sobre todo, muy conservador para que no le temblara el pulso ante el independentismo. Y con sintonía con Carlos Lesmes y Manuel Marchena, hombres fuertes del Tribunal Supremo.
Ahora, el Ejecutivo quiere proceder a una sustitución lo más rápida posible y buscará continuidad en la estrategia jurídica frente al proceso independentista. El proceso de nombramiento, con participación del Parlamento, requiere unas tres semanas como mínimo.

Mientras, se hará cargo de la Fiscalía Luis Navajas, teniente fiscal. Él tendrá que intervenir en decisiones como el futuro en prisión de los 'consellers' y el posible traslado del caso al Tribunal Supremo. Navajas, según fuentes de la Fiscalía, comparte el controvertido criterio de Maza sobre la querella por rebelión, lo que facilita la continuidad.
Él mismo aseguró recientemente que “el Ministerio Fiscal adoptará, con serenidad, pero con firmeza, dentro del Estado de derecho todas aquellas medidas y resoluciones para revertir el agravio al Estado de derecho y a la ley que suponen las acciones de la Generalitat”.
Navajas aseguró en Málaga en octubre que "cuando la razón está de nuestra parte y tenemos los argumentos jurídicos para defenderlos las cosas se ven con preocupación, porque tenemos de frente a adversarios, pero con la suficiente serenidad para no ponernos nerviosos”, como argumento para defender la actuación de Maza. Navajas tiene una larga trayectoria, sobre todo, en el País Vasco en los tiempos duros de la lucha contra el terrorismo.
Asume el contenido de la querella que fue elaborada por la secretaría técnica que depende del fiscal general del Estado, Consuelo Madrigal, y el fiscal Fidel Cadena. Esa querella fue inicialmente cuestionada en la reunión de la Junta de Fiscales de Sala, pero más por el rechazo a que el Gobierno utilizara la institución como ariete frente a los independentistas.
Navajas no es un fiscal en especial sintonía con Maza o su equipo, pero sí comparte esas iniciativas sobre Cataluña, que no siempre han sido del agrado total del Gobierno. Cataluña será el argumento principal para la rápida sustitución con el fin de lograr esa continuidad en vísperas de las elecciones catalanas.
Navajas no es un fiscal en especial sintonía con Maza o su equipo, pero sí comparte esas iniciativas sobre Cataluña
Maza estaba especialmente volcado en este asunto y asumió personalmente la presentación de la querella por rebelión y el protagonismo de la defensa pública. Y estaba empeñado en los últimos días en que el Gobierno condecorara a los fiscales catalanes y los que han participado en este caso.
Los nombramientos ya no son argumento para elegir al sustituto, puesto que Maza ya los culminó. Lo hizo con polémica, como ocurrió con Manuel Moix, en Anticorrupción, con la posterior dimisión de este. Maza quedó marcado con ese asunto y, por primera vez, un fiscal general fue reprobado por la mayoría del Congreso.
Ahora el Gobierno debe decidir si vuelve a optar por alguien ajeno a la carrera fiscal, pero en todo caso buscará a quien dé continuidad a la estrategia en Cataluña. Y quién sea ya no tendrá el estigma de la reprobación, ni la crítica por la actuación en Cataluña.
En algún momento, Maza actuó al margen del Gobierno en algunas de las peticiones sobre este caso. Ahora, la Moncloa deberá decidir si prefiere a alguien más fácil de controlar, con perfil técnico o con imagen política, aunque sin salir de esa posición conservadora.

El PP ha tenido ya tres fiscales generales desde las elecciones generales de 2011. Eduardo Torres Dulce dimitió después de no seguir la línea del Gobierno sobre Cataluña y, más concretamente, sobre la consulta del 9-N de 2014.
Consuelo Madrigal no fue renovada en 2016 tras negarse a hacer los nombramientos que quería el Gobierno. Y José Manuel Maza ha llevado al límite la dureza que quería el Ejecutivo en Cataluña.
El nombre del fiscal general lo decide el Gobierno tras consultar al Consejo General del Poder Judicial, donde hay clara mayoría conservadora, y el candidato debe comparecer ante la Comisión de Justicia del Congreso, aunque no se somete a votación.

FUENTE: Con información de FERNANDO GAREA - https://www.elconfidencial.com/