martes, 7 de noviembre de 2017

(Panamá) Humbert: ‘de tal palo, tal astilla' (+Opinión)

Desde Londres.— Quienes tuvimos la dicha de conocer a Federico Humbert Victoria y a su esposa Esther Azcárraga, sabemos de la madera con que fueron hechos sus hijos Freddie, fallecido la pasada semana, y Esther María, conocida como Bilín, símbolo de nuestra pollera en las famosas postales de Panamá de los años cincuenta y quien se desposó con René Orillac Jiménez (q. e. p. d.). Los Azcárraga, una prolífica familia de descendientes vascos que produjo grandes panameños, entre ellos el mejor músico de la época, el gran Lucho Azcárraga.

Don Fred, al igual que su hijo Freddie, fueron empresarios. Uno hecho a la brava, como en los tiempos iniciales de nuestra República, que ni siquiera se graduó de escuela primaria. Como muchos, nació en Colombia, hijo de un relojero suizo y una dueña de fondas de Cali, Asunción Victoria. Su hermana mayor, Susana Humbert de Cochez, se trajo a Panamá a su madre y a sus hermanos de Cartagena, cuando a mi abuelo Teófilo Cochez, descendiente francés, encontró trabajo en el Canal. Así fue que Federico y su hermana Margarita, luego de Richa, se afincaron en Panamá.

Don Fred llegó a trabajar hasta de portero en el Teatro Amador, pero quiso darle lo mejor a sus hijos. Su capacidad empresarial lo llevó a ser uno los promotores del barrio El Cangrejo a finales de 1940. Freddie estudió en el Colegio La Salle y en la prestigiosa Universidad de Notre Dame. A su regreso a Panamá, laboró en la Compañía Panameña de Seguros, la segunda más grande del país. Al desarrollarse en Panamá el mercado de la venta de camarones para la exportación, fue Freddie uno de sus pioneros, fundando Mariscos Isla de las Perlas. Sus colaboradores cuentan que era de los jefes que enseñaba con el ejemplo. Si el barco cargado de pesca llegaba a las tres de la madrugada, el primero en llegar era él.

Se introdujo en el negocio de los seguros con Servicio de Seguros, ubicada precisamente en el edificio del Banco General en la plaza Porras, fundado en 1955 por su entonces suegro, el conocido político y hombre de bien Juan B. Arias (fue viudo de su hija Lupita). Freddie entró al pequeño banco con una sola sucursal, hasta convertirlo, siendo su presidente en 1979, en el banco panameño más grande y prestigioso del país.

En más de una ocasión a Freddie se le ofreció ser candidato a la Presidencia de la República, pero nunca aceptó. Siempre decía que él preferiría dar su grano al desarrollo nacional a través de sus empresas, las que convirtió en ejemplo de responsabilidad social y seriedad corporativa. Su vinculación con la Iglesia católica y las obras de filantropía fueron algo que heredó de su padre, fiel devoto de San José y uno de los grandes colaboradores de la Iglesia del Carmen.

Hombre de familia, querido por sus hijos. Hombre de empresa respetado por sus colaboradores, esposo ejemplar. Le dolió mucho la inesperada muerte de su primera esposa, Lupita Arias. En segundas nupcias con Layla ‘Chachi' Koroneos estuvo acompañado los últimos años de su vida con gran amor y comprensión. Fue una gran compañera para él.

Se nos fue Freddie, pero nos deja un gran legado. Una gran familia, un mejor país, pero sobre todo, el ejemplo de decirnos que se puede ser un empresario exitoso sin dejar de creer y practicar la justicia social.

Guillermo A. Cochez
ABOGADO Y POLÍTICO.

FUENTE: Guillermo A. Cochez - http://laestrella.com.pa - (PULSE AQUÍ)