martes, 14 de noviembre de 2017

(Panamá) Odebrecht: la gran mentira de Varela (+Opinión)

Por: Guillermo A. Cochez - Desde Londres .— Al igual que muchos, nunca pensé que con las revelaciones del 9 de noviembre sabríamos con exactitud quiénes fueron los recipientes de los muchos más de 59 millones de coimas que la constructora brasileña había pagado a funcionarios y exfuncionarios del Gobierno.

El 7 de agosto pasado fui invitado en Miami al programa de Camilo Ogaña en CNN en Español. Además de comentar la situación de Venezuela y explicar los detalles del libro que acababa de publicar, tuve la oportunidad de opinar sobre la errática gestión de Juan Carlos Varela, que de seguir así, estaríamos repitiendo la emergencia al poder de un Chávez en Panamá.

Ya de regreso, dos días después, acudí a la Presidencia a una reunión con el ministro Álvaro Alemán. Por casualidad, al subir las escalinatas me topé con el presidente, quien en tono de chanza me reclamó lo que había dicho de él en el programa de Camilo. Atendí mi reunión y al terminar el ministro me pidió me quedara porque el presidente me quería hablar.

Lo primero que me dijo es que a él poco le importaba lo que decían de él. Ya se había acostumbrado a que lo criticaran. Lo que sí me iba a pedir sobre todo era que apoyará a la procuradora en su gestión, porque lo que ella estaba haciendo le produciría mucho dinero al Estado en términos de lo que se recuperaría por el caso Odebrecht. Le respondí que en mi opinión a la procuradora no le interesaba que nadie la apoyará. Le puse como ejemplo el caso del diputado Rosas, confeso de recibir dinero de Odebrecht y que poco habían hecho, a pesar de las evidencias que existían. Inclusive llegue a decirle que se comentaba que el dinero que Rosas cambiaba parte se lo daba a su hermano Popi. Muy tranquilo el presidente me dijo que debía estar seguro de que ningún panameñista había recibido coima alguna de los brasileños.

Ya lo tenían todo cuadrado con Rabello, el mismo que dijo que le había pedido a Varela que no apoyará las asistencias judiciales solicitadas por Brasil. El mismo que se reunió con gente del Gobierno electo de Martinelli para ver cómo seguían haciendo negocios, de suponer para continuar con las prácticas del Gobierno de Torrijos. Rabello solo mencionaría al Gobierno de Martinelli y así zafaba a Varela y a su amigo Torrijos. Después de todo, él no perdía nada, se firmaba el acuerdo y Odebrecht seguía terminando sus obras en Panamá. Negocio redondo.

Dos meses después se supo de la indagatoria del médico Jaime Lasso ocurrida el 4 de septiembre y filtrada a los medios por algún funcionario honesto del Ministerio Público, de suponer harto con tanto encubrimiento. Varela nunca se esperó esta bomba; tardó varias semanas en reaccionar. Se dice que hay una segunda indagatoria, pero que no ha salido a la luz pública aún.

De acuerdo a Lasso, junto a su hija Michelle, viejo amigo de Varela, a él se le había acercado Odebrecht para que hiciera contactos con el partido Panameñista. Le dio una ‘ayuda' en 2009 de 700 mil de forma encubierta a través de una offshore , de por sí un delito electoral. Además, le dieron en el 2010 y en el 2012. No se sabe la suma.

Tres meses después de la comprometedora revelación de Lasso, Varela dice que esa fue una donación y no una coima. Y ¿cuál es la diferencia? ¿Por qué la dieron secretamente? Es de suponer que por dicha ‘donación' la contraprestación era que fuera parte de la cofradía de lo que sabían cómo Odebrecht hacia negocios en Panamá. ¿O no? ¿Se aplicará lo mismo a Mimito Arias que le dieron 10 millones para su campaña y podría decir que fue también una donación?

Mis amigos, en Brasil, me confirman que hay mucha desilusión en esto de las delaciones. Similar a lo que ocurrió el 9 de noviembre en Panamá donde tuvimos la sorpresa de conocer que antes y después de Martinelli nos ha gobernando un coro de ángeles celestiales, incapaces de recibir nada de Odebrecht, aunque sí le aceptaron viajes y regalos al Mundial de Sudáfrica.

Confió en la mano de Dios. Su justicia siempre llega, aunque nos parezca tardía. Aunque crean que el capítulo Odebrecht se ha cerrado, les recuerdo que no hay crimen perfecto, menos entre delincuentes tan torpes. Más pronto que tarde conoceremos los detalles que los encubridores de hoy nos han querido ocultar. Lo clama el país; le urge a la institucionalización de nuestra enclenque democracia.

ABOGADO Y POLÍTICO.

FUENTE: Con información de Artículo de Opinión - http://laestrella.com.pa - (PULSE AQUÍ)