miércoles, 8 de noviembre de 2017

(Panamá) Varela, Odebrecht y su 'Lasso' indisoluble

El escándalo Odebrecht y el nombre del presidente Juan Carlos Varela están íntimamente relacionados. La trama incluye acusaciones de sabotaje de investigaciones internacionales, conspiraciones, presiones al más alto nivel para evitar delaciones, traiciones entre viejos amigos, triangulación de dinero, reuniones secretas e injerencia en otros órganos del Estado.

El escenario se desarrolla en al menos cinco países, desde donde provienen señalamientos que se unen a los hechos localmente.

Dos altos ejecutivos de Odebrecht y dos estrechos colaboradores del presidente Varela han vinculado al mandatario panameño con el escándalo internacional de corrupción de la empresa brasileña.

A pesar del peso de los señalamientos en contra de Varela, el Ministerio Público y la Asamblea Nacional, dominados por el oficialismo, insisten en no realizar una investigación penal.

Los altos ejecutivos de Odebrecht, Fernando Migliaccio y Rodrigo Tacla Durán, así como el exministro consejero de Varela, Ramón Fonseca Mora, y el excónsul en Corea del Sur y recolector de fondos para la campaña del Partido Panameñista, Jaime Lasso, han involucrado al presidente con la trama de Odebrecht.

Con el 'Lasso' al cuello
En su Círculo Cero, Fonseca Mora no fue el único que dejó en evidencia a Varela. Su amigo Jaime Lasso declaró, bajo juramento en la Fiscalía Especial Anticorrupción, que Odebrecht le donó a la campaña de Varela $700 mil entre enero y abril de 2009.

El excónsul reveló que Odebrecht le entregó cinco donaciones, que depositó en una cuenta que tenía en Estados Unidos a nombre de la polémica Fundación Don James, la misma que figura en la compra del yate Centuria del gobernante.

Lasso confirmó lo que dijo Fonseca Mora y reforzó los señalamientos de Migliaccio y Tacla Durán de que altas figuras del varelismo mantenían una estrecha relación con polémicos directivos de Odebrecht.

Varela ha evitado comentar sobre el tema, mientras que grupos adeptos a su gobierno tratan de restarle importancia al aporte recibido.

Operación presión
Migliaccio declaró, bajo juramento, ante el Ministerio Público Federal de Brasil, que en el año 2014 Odebrecht presionó al "presidente de Panamá", sin especificar su nombre, para que su gobierno entorpeciera las pesquisas que adelantaban las autoridades brasileñas sobre el caso Lava Jato.

La delación de Migliaccio no fue un cabo suelto, coincidió con reiteradas quejas del Ministerio Público de Brasil en el 2016 de que su similar de Panamá, encabezado por la procuradora Kenia Porcell, nombrada por Varela, obstaculizaba el intercambio de información judicial.

Pasó más de un año y medio antes de que Porcell atendiera efectivamente las solicitudes de asistencia judicial de Brasil, según los fiscales brasileños.

Y como para ser más precisos, las afirmaciones de Migliaccio fueron confirmadas desde España el 26 de julio pasado en el diario El País por el también alto ejecutivo de Odebrecht, el abogado Rodrigo Tacla Durán, quien dijo que en una reunión en Panamá se les aseguró a varios directivos que el presidente Varela se había comprometido a dilatar la asistencia judicial solicitada por Brasil.

La reacción no se hizo esperar y ante los ataques lanzados en Panamá en su contra por allegados a Varela, Tacla Durán ratificó sus señalamientos sobre el gobernante y Odebrecht el 8 de agosto pasado mediante una carta pública.

En esta trama de acusaciones las fechas son fundamentales. La solicitud de asistencia judicial de Brasil llegó a Panamá el 17 de marzo de 2015, cuando ya Varela era presidente y Porcell procuradora. La solicitud fue contestada por Porcell, de manera incompleta, 18 meses después.

El fiscal brasileño Delton Dallagnol declaró el 18 de agosto de 2016: "las autoridades panameñas se están resistiendo al total cumplimiento del pedido".

'Que me parta un rayo'
Las acusaciones contra Varela no solo provienen del extranjero, a lo interno del país también ha habido duros cuestionamientos.

El fuego interno no provino de cualquier persona, se trata nada menos que de dos viejos y estrechos amigos de Varela, quienes recolectaron dinero para su campaña política.

Ramón Fonseca Mora, exministro consejero, aseguró el 9 de febrero pasado que el mandatario le confesó en privado que recibió donaciones de Odebrecht.

Fonseca Mora, quien acompañó a Varela en los momentos más difíciles de su campaña y de sus dos primeros años en el poder, era considerado como una persona de mucha influencia en el Gobierno.

"Me dijo él (Varela) que había aceptado donaciones de Odebrecht, porque no se podía pelear con todo el mundo, eso me lo dijo Varela a mí", sentenció. Y para recalcar su aseveración exclamó ante una batería de periodistas: "Qué me parta un rayo si no es verdad".

Sus revelaciones no terminaron allí. Fonseca Mora afirmó que Varela le confesó en su despacho que hizo nombrar al magistrado José Ayú Prado como presidente de la Corte Suprema de Justicia, porque "él sí se deja manejar".

"Señor presidente Varela, Dios lo puso en ese puesto para arreglar las instituciones y no como me dijo en su despacho con 'Beby' (Adolfo) Valderrama y 'Popi' (José Luis) Varela que habían nombrado a Ayú Prado, porque él sí se deja manejar".

Esta es una trama que involucra a los tres órganos del Estado. Varela, del Ejecutivo; su hermano "Popi", a quien se le atribuye controlar el Legislativo; al expresidente de la Asamblea, "Beby" Valderrama, y al presidente de la Corte, José Ayú Prado, quien ganó la presidencia con los votos de los dos magistrados que recién nombró Varela.

Extrañamente, Varela cambió la opinión radical que tenía sobre Ayú Prado cuando asumió el poder y lo instó a renunciar a la Corte. El 7 de mayo de 2014 Varela enfatizó: "Fiscal Electoral, Presidente de la Corte, Contralora, un directivo y el gerente de Tocumen que no han defendido los intereses del Estado, mejor sería que vayan entregando su renuncia".

Varela y Ayú Prado no han explicado qué pasó entre ambos y por qué los magistrados Cecilio Cedalise y Ángela Russo, apenas fueron juramentados en la Presidencia, eligieron a Ayú Prado para dirigir la Corte.

El entramado de Odebrecht toca con más fuerza a la Corte en las últimas semanas. Varela y la procuradora, junto a grupos pro-gobierno, han lanzado una feroz campaña de desprestigio contra el Órgano Judicial y Ayú Prado por los fallos relacionados con Odebrecht.

Nuevamente el oficialismo quiere forzar la salida de Ayú Prado, en medio de versiones de que Varela nombrará a la procuradora Porcell como magistrada cuando le toque designar dos nuevos miembros de la Corte en diciembre.

Varela también deberá decidir si designa al magistrado Abel Zamorano como titular de la vacante que dejó el ya condenado Alejandro Moncada Luna o nombra a otra persona.

Con estas designaciones, Varela aseguraría la mayoría en la Corte, al nombrar a cinco de nueve magistrados.

Bien librado
Odebrecht logró que Varela le respetara la mayoría de sus contratos, los cuales superan los $5 mil millones. Varela, incluso, ha defendido los contratos que su gobierno mantiene con Odebrecht y ha asegurado que los mismos se ejecutan con transparencia.

La constructora brasileña realiza en la actualidad la ampliación de la Línea 2 del Metro por $2,062 millones, la renovación urbana de Colón por $569 millones, la ampliación de Tocumen por $679 millones, el remozamiento de la ciudad de Panamá por $100.5 millones y contratos de construcción y reparación de carreteras.

Contactos

4 importantes personalidades del Partido Panameñista admitió Lasso que presentó a los directivos de Odebrecht. Se trata de los actuales diputados José Luis Varela y Adolfo Valderrama; el ministro de Desarrollo Social, Alcibiades Vásquez y el gerente de Tocumen S.A., Carlos Duboy. El diputado Varela es actualmente el presidente del oficialista Partido Panameñista.

FUENTE: Con información de http://panamaamerica.com.pa - (PULSE AQUÍ)