jueves, 7 de diciembre de 2017

(EE.UU.) El fuego vuelve a arrasar California y acecha a Los Ángeles

El fuego regresa a California, en un año devastador de incendios en el estado más próspero de EE.UU. Después de la pesadilla que vivió el Norte del estado en octubre, con 43 fallecidos y más de mil millones de dólares en pérdidas, las llamas han vuelto a sembrar el pánico esta semana. En esta ocasión es en el Sur del Estado, en las inmediaciones de Los Ángeles, la segunda mayor ciudad del país. Varios fuegos se han declarado desde el martes en la región, y ayer, después de haber calcinado más de 33.000 hectáreas, no habían perdido su agresividad.

El de mayor tamaño es el que devasta el condado de Ventura, al Norte de Los Ángeles, donde ayer se habían contabilizado más de 26.000 hectáreas quemadas. Las autoridades ordenaron la evacuación de 38.000 de los 100.000 habitantes de la ciudad de Ventura, donde se han destruido hasta el momento 150 edificios, pero varios miles están en riesgo de ser pasto de las llamas. Los residentes están bajo toque de queda desde el martes, de diez de la noche a cinco de la mañana, para evitar saqueos.

Cierre de autopistas y colapso de tráfico

El segundo mayor de los incendios es el de Creek, más cerca de Los Ángeles, que ha quemado unas 4.400 hectáreas. Y, ya en la ciudad angelina, un pequeño fuego se desató en las inmediaciones de Bel Air, uno de los barrios acomodados de la ciudad. Las llamas, que acecharon al museo Getty, provocaron el cierre de la autopista interestatal 405, una de las principales vías de comunicación de Norte a Sur en la ciudad, lo que provocó un colapso de tráfico todavía mayor del que acostumbra Los Ángeles.

«Estad listos para salir», recomendó a los habitantes de las zonas en en peligro Eric Garcetti, el alcalde de Los Ángeles. Las autoridades habían ordenado hasta ayer la evacuación de 150.000 personas de la ciudad. El gobernador del estado, Jerry Brown, declaró el estado de emergencia en Los Ángeles y en el condado de Ventura, mientras que el presidente del país, Donald Trump, aseguró que su «pensamiento y oraciones» estaban con «todo el mundo en el camino de los fuegos de California».

Los vientos de Santa Ana

La situación en el futuro inmediato no era esperanzadora para la extinción pronta de los incendios. Ayer durante el día la intensidad del viento cayó de forma considerable, pero se esperaba que durante la noche y durante el día de hoy volvieran a coger fuerza y alcanzara rachas de entre 80 y 110 kilómetros por hora. Son vientos de especial fuerza y sequedad, conocidos como ‘vientos de Santa Ana’, que se originan por altas presiones en el interior y que se desplazan hacia el Oeste, en dirección a la costa del Pacífico.

El fenómeno es habitual, pero en esta temporada se ha combinado con otros elementos que han provocado una tormenta perfecta para la propagación de incendios. En primer lugar, una gran sequedad, con niveles alrededor del 10%, y temperaturas muy altas para estas alturas del año. En octubre, los termómetros sobrepasaron los 37 grados, en una ola de calor poco habitual. Además, el campo se ha convertido en combustible listo para arder. Después de varios años de sequía, la lluvia del año pasado hizo que se disparara la vegetación en California. Tras un verano que no acaba, hay más matorral y arbusto seco que de costumbre y ahora los devoran las llamas.

FUENTE: Con información de JAVIER ANSORENA - http://www.abc.es