jueves, 21 de diciembre de 2017

La encrucijada electoral de América Latina para 2018

El 2017 no ha sido un año fácil para América Latina. Aunque su economía comenzó a recuperarse tras el crecimiento negativo de hace dos años, la incertidumbre se ha cernido sobre el ámbito político, con el gran entramado de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht o el impacto de la nueva Administración estadounidense.

Durante el próximo año se celebrarán elecciones generales en varios países importantes de la región, con unos resultados inciertos que, en cualquier caso, influirán considerablemente en la tendencia política de América Latina para los próximos años.

PROGRESISTAS O CONSERVADORES

Celebrarán comicios Costa Rica (4 de febrero y 1 de abril si hay segunda vuelta), Paraguay (22 de abril la única vuelta), Colombia (27 de mayo y 17 de junio), México (1 de julio), Brasil (7 y 28 de octubre) y Venezuela, que lo hará en el último trimestre si se cumple la ley.

A diferencia de otras ocasiones, en casi todos ellos es realmente difícil predecir qué candidatos conquistarán la Presidencia. En medio de la incertidumbre, lo que sí ha quedado claro es que el desacuerdo entre las fuerzas políticas de izquierda a derecha no hace más que crecer.

Tomemos como ejemplo el caso de Colombia. En un sondeo divulgado a finales de noviembre, Sergio Fajardo, posible candidato de la alianza de centroizquierda Coalición Colombia, consiguió el 15 por ciento de apoyo, el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, que lidera el Movimiento Mejor Vargas Lleras, un 14 por ciento, y Gustavo Petro, exalcalde de Bogotá, un 17 por ciento.

El caso de Brasil también es complicado, con la existencia de tres polos.

En la izquierda, el expresidente Lula da Silva, que lidera los sondeos, está pendiente de un fallo judicial sobre su relación con el escándalo Odebrecht que podría apartarlo de la carrera electoral. La extrema derecha es actualmente segunda en intención de voto con Jair Bolsonaro. Un tercer grupo intentaría unir el centroderecha en torno al gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin.

Al mismo tiempo, están emergiendo un notable número de movimientos nuevos y candidatos independientes.

Entre estos últimos, la ex primera dama mexicana Margarita Zavala, que abandonó el Partido de Acción Nacional (centroderecha) para encarar como independiente a Andrés Manuel López Obrador, candidato del izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que se presentará por tercera vez a los comicios.

Aparte de las seis elecciones generales, es muy posible que, en febrero, el mandatario cubano Raúl Castro entregue el poder a un sucesor aún por definir, puesto para el que se perfila como favorito el actual primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel.

CAUSAS DE LA DIVISION POLITICA

Contando con Chile, que acaba de celebrar sus comicios presidenciales, casi todos los países de peso de la región van a tener traspasos de poder en los próximos 12 meses. De acuerdo con los expertos, serán unas elecciones cruciales para el desarrollo de la región, por lo que el año 2018 será sin lugar a duda un año de decisiones.

Para el analista de asuntos internacionales mexicano Irán Moreno Santos, América Latina vive desde ya "una de las incertidumbres más grandes que se han vivido en los últimos 20 años" debido a que "hay inestabilidad política, hay inestabilidad financiera y hay estancamiento económico".

La profesora e investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) de México, Alicia Puyana, reconoció que existe una profunda división social y una profunda deslegitimación de los partidos políticos debido al descontento de los electores.

"La gente no se siente dignamente representada. La región también vive inmersa en la violencia y la corrupción, además de la persistente desigualdad y pobreza", indicó.

Con ella coincidió Petronio Pereira de Souza, consultor político y profesor de ciencia política en la Universidad UNINOVE, con sede en la ciudad brasileña de Sao Paulo.

"El electorado se percató de que los Gobiernos que marcaron la tendencia del continente empezaron a tener el mismo comportamiento de los partidos tradicionales, desmarcándose del discurso social y coqueteando con casos de corrupción", explicó.

Sin embargo, no se puede omitir el "papel clave" de los medios de comunicación a la hora de ensanchar la brecha entre progresistas y los conservadores, con una auténtica "guerra mediática", según muchos analistas.

En cualquier caso, los actuales Gobiernos han cometido errores y ha habido ineficacia en la gestión política y económica. Algunos no pudieron controlar la contracción económica derivada de la caída abrupta de los precios internacionales de las materias primas, lo que provocó un alto nivel de inflación y dificultó el mantenimiento de los programas sociales.

Sea como sea, los ganadores de las elecciones enfrentarán una serie de desafíos comunes, entre ellos, el limitado presupuesto fiscal, la débil recuperación económica, la corrupción, la falta de seguridad y la pobreza.

LA COOPERACION CON CHINA NO SE VERA AFECTADA

No obstante, entre las incertidumbres existe una certeza para América Latina: su demanda de seguir avanzando en las relaciones con China.

Tras asumir el poder, la Administración de Donald Trump optó por centrarse en sus propios intereses y, además, decidió renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Esto provocó un impacto negativo en el desarrollo económico de América Latina y, en algunos casos, agravó la insatisfacción pública con los respectivos Gobiernos.

Frente a estas circunstancias, la mayoría de los países latinoamericanos determinaron reducir su dependencia de Estados Unidos y buscar estímulos alternativos para acelerar su desarrollo. China, la segunda economía mundial con un mercado enorme, ha sido una buena opción para ellos.

Por este motivo, la región presta cada día más atención a mantener e intensificar sus lazos con el país asiático, que logró durante años un crecimiento económico cercano al 7 por ciento.

De acuerdo con el experto mexicano Moreno Santos, algunos países latinoamericanos como Chile y Venezuela han logrado una buena relación con China en la que no solo "hay importantes inversiones en favor del desarrollo".

"Se ha logrado aplicar políticas y reglas claras y transparentes que al final han generado beneficios tanto para China como para esos países. Todos deberíamos apostar, incluyendo México, por un equilibrio en el comercio internacional, algo que con China se puede lograr", especificó.

Para Luis Enrique Gavazut, analista e investigador del Observatorio Económico de la Presidencia de Venezuela, "las relaciones de China con todos los países de América Latina y el Caribe se van a profundizar" ya que el país asiático se ha centrado mucho en la región.

De la misma opinión es Pereira de Souza, para quien las relaciones exteriores son relativamente independientes de la ideología de los Gobiernos.

"Los países van a continuar favoreciendo la exportación de su producción, principalmente las 'commodities', y la búsqueda de inversión extranjera, que genera grandes beneficios financieros. En estos dos aspectos China es un actor fundamental", agregó.

Por eso, auguró, a pesar de que haya un nuevo escenario político, "no veo ninguna posibilidad de que haya un cambio o un reajuste en las relaciones comerciales y políticas en la región con un actor cada vez más relevante como es China". Fin

*En este artículo contribuyeron los corresponsales de Xinhua Wu Hao, Edna Alcántara, Pau Ramírez y Willey Peñuela.

FUENTE: Xinhua
 

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