lunes, 29 de enero de 2018

(España) Colombia investiga la muerte de 10 obreros al caerse un puente copropiedad de Abertis

Mientras el Ministerio de Fomento ha decidido abrir expediente a Iberpistas, filial de Abertis, por el colapso de la autopista A-6 Madrid-A Coruña provocado por la nevada del 6 de enero, la compañía participada por CaixaBank y objeto de deseo de Atlatnia y ACS se enfrenta a un asunto de mayores consecuencias. Se trata del fallecimiento de 10 personas que cayeron al vacío desde más de 280 metros tras el derrumbe de un puente que se estaba construyendo en la autopista que va de Bogotá, capital de Colombia, a la ciudad de Villavicencio.

El accidente ocurrió hace una semana, cuando uno de los pilares que sostenían el puente se vino abajo y provocó el derrumbe de la estructura, un proyecto que en 2010 fue galardonado con el Premio Nacional de Ingeniería. La obra, de algo más de 400 metros de longitud, estaba a punto de concluir —apenas quedaban 20 metros de puente— y había sido visitada recientemente por el presidente del país, Juan Manuel Santos.

El pasado mes de noviembre, Santos aseguró que el puente de Chirajara “es una demostración de la calidad de nuestra ingeniería porque esto es ciento por ciento ingeniería colombiana en unas montañas, en una geografía mucho más complicada que la geografía, por ejemplo, en Europa, en los Alpes”. El presidente añadió que la obra no tenía que envidiar a las de otros países porque son “puentes similares a los que encuentra uno en Suiza, en Alemania, en los Estados Unidos”.

La autopista Santa Fe de Bogotá-Villavicencio es propiedad de Coviandes, sociedad participada en un 60% por el empresario local Luis Carlos Sarmiento y en un 40% por Abertis. El socio de la empresa española es el hombre más rico de Colombia a través de Grupo Aval, dueño de gran parte del sistema financiero del país y al que 'Forbes' calcula una fortuna de 12.400 millones de dólares (casi 10.000 millones de euros). Ocupa el puesto número 120 del 'ranking' mundial de la citada revista y también ha sido socio de ACS en otros dos proyectos en Colombia.

La infraestructura es un eje viario estratégico que comunica los llanos de la selva amazónica (donde se lleva a cabo una producción petrolífera y agropecuaria de gran importancia) con la capital y todo el norte del país. La concesión tiene su origen en 1994, pero en 2010 el Gobierno le otorgó la ampliación del tramo entre El Tablón-Chirajara que iba a entrar en operación a finales de este año y que ahora se ha hundido.

La Fiscalía de Colombia ha abierto una investigación para conocer las causas exactas del derrumbe, del que se hace responsable a Coviandes. La concesionaria, a través de Grupo Aval, ha asegurado que “se encuentra evaluando todas las implicaciones financieras que dicho hecho pudiera tener sobre Coninvial SAS [consorcio constructor encargado de la vía] y sobre Coviandes”. El 'holding' de Luis Carlos Sarmiento considera que “la evaluación preliminar indica que las pólizas de seguro contratadas por Gisaico, subcontratista encargado de la construcción del puente, serían suficientes para cubrir la totalidad de los costos asociados a este siniestro”.

Un país problemático para España
Esa es la gran pregunta: ¿quién se encargará de los daños y cuánto se retrasará la apertura de la nueva concesión? El ministro de Transporte, Germán Cardona, aseguró el día de la tragedia que toda la responsabilidad sobre el proyecto del puente de Chirajara es del concesionario Coviandes y agregó que el contratista es consciente de ello. “Ahora lo que viene es una etapa de investigación con el acompañamiento del Ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Infraestructura”, dijo. La empresa española asegura que es un socio minoritario de la concesionaria, que en su día estuvo bajo el paraguas de Iridum, el 'holding' de concesiones de ACS.

Lo cierto es que las empresas españolas han tenido numerosos problemas en Colombia en los últimos años. El más grave fue la expropiación de la empresa eléctrica Electricaribe por parte del Gobierno a Gas Natural. Tampoco lo ha pasado bien Telefónica, que ha tenido que hacer una inyección de capital en la compañía mixta que tiene con el operador nacional. Y Sacyr ha tenido problemas con una concesión de 275 millones de euros, conflicto que está en vías de solución tras una amenaza de cancelación del proyecto.

FUENTE: Con información de AGUSTÍN MARCO - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

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