miércoles, 24 de enero de 2018

(España) Mal augurio judicial para CR7: la decisión de la Audiencia sobre Xabi le aboca al banquillo

El horizonte penal de Cristiano Ronaldo se ensombrece a la par que el deportivo. La decisión de la Audiencia Provincial de Madrid de mandar a juicio a Xabi Alonso por fraude fiscal tiene un previsible efecto colateral sobre el delantero portugués: con la interpretación que hace la Audiencia, está abocado a sentarse en el banquillo, según distintos penalistas. La diferencia es que mientras Xabi está acusado de defraudar 2 millones, la cuota de la que acusan a Cristiano es 7 veces superior y de años en los que ya estaba en vigor una reforma que endurecía las penas, por lo que se enfrentaría a una petición de pena mucho mayor y que puede rondar los 15 años de cárcel.

Xabi Alonso había sido hasta el momento el futbolista mejor parado de las acusaciones de fraude fiscal. Según la Fiscalía, defraudó 2 millones de euros entre 2010 y 2012 simulando la venta de derechos de imagen a una sociedad en Madeira sin actividad. La defensa alegó que todo estaba declarado, realizado con una valoración conforme a las reglas de mercado y que Madeira no es ningún paraíso fiscal sino parte de la UE. La Fiscalía inicialmente archivó el caso y solo denunció por orden de la entonces fiscal general del Estado, Consuelo Madrigal, que no quería agraviar al Barcelona.

El juez que investigó el caso también le dio carpetazo al asunto hace un año. Según el magistrado, Xabi Alonso solo había aprovechado "la pericia de los asesores", lo que no entraña juicio de reproche alguno desde el punto de vista del derecho penal. La Abogacía del Estado, que representa a la Agencia Tributaria, recurrió alegando que por derechos de imagen Alonso “ingresó casi cinco millones de euros en tres años que no fueron ni declarados ni sometidos a la más mínima tributación ni en España ni en ninguna otra jurisdicción fiscal".

El pasado 28 de diciembre, la sección 29 de la Audiencia Provincial de Madrid revocó el archivo de la causa contra Xabi Alonso por fraude fiscal. Lo hizo casi seis meses después de la fecha fijada para la deliberación y fallo, lo que apunta la dificultad de los tres magistrados para alcanzar un acuerdo, según fuentes del sector. El auto, del que fue ponente el presidente de la Audiencia, Eduardo de Porres, da una de cal y otra de arena al futbolista. En esencia, señala que el caso es dudoso y que por lo tanto lo mejor es que Xabi Alonso se siente en el banquillo y que se decida en el juicio oral.

“Ciertamente existen argumentos poderosos para sostener que los hechos investigados no sean constitutivos de delito, y el informe inicial de la Fiscalía junto con el auto impugnado son buena muestra de tales argumentos. Sin embargo, no resulta diáfano y patente que no exista delito, única situación en la que procedería el sobreseimiento de las actuaciones. Deberá ser el órgano de enjuiciamiento, una vez practicada la prueba que aporten las partes, quien resuelva definitivamente la controversia, por lo que el proceso debe proseguir siendo improcedente el sobreseimiento de las actuaciones”, concluye la Audiencia para revocar el archivo. Formalmente, el juez de instrucción podría proseguir la investigación y volver a motivar que no ve delito, pero tras la completa investigación que realizó, fuentes del caso lo ven altamente improbable.

La jurisprudencia del Supremo ya establece que el archivo en fase de instrucción —antes del juicio— solo procede cuando está muy claro que no hay delito. Pero este caso sienta un claro precedente para Cristiano Ronaldo. La jueza de Pozuelo de Alarcón Mónica Gómez Ferrer, que lo investiga desde junio pasado por fraude fiscal, tiene avanzada la instrucción y tendrá que decidir en breve si lo archiva o lo manda al banquillo. En cualquier caso, lo más probable es que esa decisión acabe en la Audiencia de Madrid y sea tenido en cuenta este caso. Aunque puede caer en otra sección, una decisión tan reciente sobre futbolistas con derechos de imagen cedidos al extranjero y con acusación de delito fiscal pesará, según distintos juristas consultados.

El problema para Cristiano es que su acusación es mucho más grave que la que afronta Xabi Alonso. El centrocampista está acusado de defraudar dos millones en tres ejercicios, mientra que el delantero defraudó 14,8 millones según la Fiscalía. Además, hay una diferencia fundamental a la hora de la severidad de la acusación. Alonso evadió presuntamente impuestos en los ejercicios fiscales 2010, 2011 y 2012, mientras que Cristiano lo hizo en los ejercicios, 2011, 2012, 2013 y 2014. A finales de 2012 entró en vigor una reforma penal que creaba el tipo agravado de delito fiscal para fraudes superiores a 600.000 euros, que los castigaba con hasta seis años de cárcel.

Al igual que en el caso de Xabi Alonso, el de Cristiano tiene argumentos de defensa. El delantero sostiene que como estaba acogido a la Ley Beckham solo tenía que tributar en España por los derechos de imagen generados en España. De esa forma, ingresó 138 millones por patrocinio y solo tributó en España al 4%. Hay una discusión técnica sobre si Hacienda ha computado bien esos derechos de imagen y si, por ejemplo, un anuncio rodado para Japón en España es una renta que tributa aquí o en el extranjero. Además, la defensa del futbolista sostiene que regularizó voluntariamente, ya que en diciembre de 2014 —cuando ya se conocía el caso Messi— hizo un pago de 5,5 millones por los derechos de imagen de 2011, 2012, 2013 y 2014 (antes de eso, pagaba el 0% en España). Se acoge así a la llamada excusa absolutoria, según la cual "quedará exento de responsabilidad penal el que regularice su situación tributaria [...] antes de que se le haya notificado" la investigación.

Los argumentos contra el futbolista incluyen el uso de paraísos fiscales, ya que cedía los derechos de imagen a una sociedad en Islas Vírgenes antes de que fueran a dos empresas de Irlanda de Jorge Mendes y su entorno. Hacienda sostiene también que la regularización de Cristiano no fue "completa y veraz", uno de los requisitos legales para quedar eximido de una investigación posterior. Además, está la cuantía defraudada. El delito fiscal se produce a partir de 120.000 euros y la Agencia Tributaria está denunciando en vía penal a multitud de pequeños empresarios y consideraba que tras haber ganado los casos de Messi y de otros futbolistas por sus derechos de imagen no podía dejar pasar el de Cristiano sin denunciarlo.

Con el precedente de Xabi y el choque de trenes entre los peritos de Cristiano y su defensa frente a la Abogacía del Estado y la Fiscalía, es previsible que el delantero vaya a juicio. Sobre todo porque, de momento, ha insistido en su inocencia y no ha dado muestras públicas de buscar una condena de conformidad para conseguir una pena que no conlleve el ingreso en prisión. El resto de futbolistas han optado mayoritariamente por esa vía: Mascherano, Di María, Carvalho, Falcao... En caso de ir a juicio, buscaría demostrar su total inocencia.

Cristiano se enfrenta de momento a cuatro delitos fiscales, de los cuales tres son agravados por ser posteriores a la reforma de 2012. Estos están tipificados en el Código Penal con entre dos y seis años de cárcel. El no agravado suele llevar una pena de tres años. Es decir, que la acusación fácilmente puede llegar a los 15 años de cárcel. Todos esos delitos fiscales se pueden modular con distintos atenuantes, como consignar el dinero en el juzgado para demostrar la voluntad de reparar el daño, pero de momento Cristiano se ha negado. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: Con información de RAFAEL MÉNDEZ - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

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