jueves, 15 de febrero de 2018

Contratistas rusos mueren en Siria en un contraataque estadounidense

El pasado día 7 de febrero una fuerza progubernamental siria, formada por contratistas rusos de la empresa Wagner y una milicia conocida como los “ISIS Hunters”, avanzó en la provincia de Deir ez-Zor más allá de la línea que separa los dominios gubernamentales de los dominios de la coalición Fuerzas Democráticas Sirias, que lideran los comunistas kurdos sirios, para tratar de apoderarse de una planta de gas conocida por el nombre de la empresa estadounidense que antiguamente lo explotaba, Conoco. El gobierno sirio ha firmado acuerdos de explotación con empresas petroleras rusas, evidentemente como compensación a Moscú por el esfuerzo de guerra ruso para salvar al régimen de Bashar Al Assad. En la Siria oriental esa línea de demarcación fue establecida una vez las respectivas ofensivas de las fuerzas gubernamentales y las Fuerzas Democráticas Sirias lograron derrotaron al Estado Islámico, considerando especialmente la presencia de fuerzas rusas en un bando y estadounidenses en el otro.

El ataque de la fuerza progubernamental, de entidad batallón, se centró en una posición establecida de las Fuerzas Democráticas Sirias, a 8 kilómetros al este del río Éufrates. Tras la preparación artillera y disparos de carro de combate, se produjo el avance de las fuerzas de a pie (entre 300 y 500 combatientes). Se daba la circunstancias de que en esa posición se encontraban militares estadounidenses.

Según afirmó en una rueda de prensa el teniente general Jeffrey L. Harrigian, comandante en jefe de las fuerzas de aviación del mando regional para Oriente Medio (CENTCOM), el personal estadounidense se puso en contacto con el oficial ruso de enlace para advertirle de la situación. Sólo entonces procedieron a solicitar apoyo. Entre ese personal estadounidense se encontraban militares capacitados como Joint Terminal Attack Controllers, la nueva denominación de controlador aéreo avanzado, que solicitaron apoyo aéreo. Allí se acercaron entonces cazabombarderos F-22A Raptor para lanzar munciones y drones MQ-9B Reaper para proporcionar vigilancia del campo de batalla. Más tarde se unieron aviones cañoneros AC-130, cazabombarderos F-15E, bombarderos B-52 y helicópteros de ataque AH-64 Apache. También intervino una unidad artillera del cuerpo de infantería de marina estadounidense. Tras tres horas de ataques aéreos y artilleros, la fuerza progubernamental siria se retiró en dirección oeste. El recuento oficial estadounidense es de unas cien bajas ocasionadas.

Un segundo enfrentamiento se produjo el sábado día 10 de febrero, en el que un carro de combate T-72 de las fuerzas gubernamentales fue destruido por un dron MQ-9B Reaper estadounidense. La CNN mostró un vídeo que muestra el ataque con bomba guiada contra un carro de combate y también otro ataque al lado de unas edificaciones. La URL muestra ahora otra información, pero el usuario de Twitter @warsmonitoring recogió el vídeo en un tuit del día 13 de febrero.



Otro usuario de Twitter, “Gerards”, identificó el lugar en las fotos satélite de wikimapia.org El lugar es un cruce en la localidad de Khusham, al este del Éufrates y al sur del campo de gas de Tabiya, también identificado en wikimapia.org como Conoco.



El propio día 7 de febrero empezaron a circular rumores de que entre las bajas de la fuerza atacante había ciudadanos rusos. Curiosamente el silencio del Kremlin fue total. Según cuenta la agencia Bloomberg, el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, declinó comentar el asunto diciendo que su gobierno sólo lleva registros de las bajas de las fuerzas armadas del país. Mientras tanto medios y personajes del panorama ultranacionalista empezaron a hacer circular cifras de hasta 200 rusos fallecidos, con el evidente propósito de generar una reacción en la opinión pública.

Conflict Intelligence Team (CIT) ha recogido varios nombres de las bajas de la empresa Wagner en Siria que circulan ya por los medios de comunicación y las redes sociales rusas:
-Vladimir Loginov, activista cosaco de Kaliningrado,.
-Alexey Ladygin, veterano de la guerra de Ucrania, de Riazán.
-Stanislav Matveev e Igor Kosoturov, otro veterano de la guerra de Ucrania, ambos de Asbest.
-Ciril Ananyev, miembro del Partido Nacional-Bolchevique y veterano de la guerra de Ucrania, de Moscú.
-Alexery Shikhov, veterano de la guerra de Ucrania y miembro del Partido Nacional-Bolchevique, de Nizhni Nóvgorod.
-Ruslan Gavrilov, del asentamiento de Kedrovskoye.

Según recoge CIT, el medio Novaya Gazeta (crítico con el Kremlin) afirmaba que la cifra de rusos fallecidos ascendía a 13. “Oryx”, un conocido analista de inteligencia de fuentes abiertas y autor de materiales muy interesantes sobre la guerra siria, dio la cifra de 12 muertos y 36 heridos.


Por último, el diario ruso Kommersant, informa que el ataque lanzado por las fuerzas rusas el día 7 fue iniciativa de un hombre de negocios local que pensaba que el pozo de gas en manos de los kurdos de las Fuerzas Democráticas Sirias sería una objetivo fácil de tomar y que sus defensores no opondrían mucha resistencia antes de salir corriendo. Se trató por tanto, un ataque no coordinado con el alto mando militar ruso y no contaba con apoyo aéreo. Las numerosas bajas en la fuerza atacante se produjeron porque no habían terminado de desplegarse y un buen número de vehículos fueron destruidos por la aviación estadounidense cuando todavía se encontraban formando una larga columna.

Recuerdo los artículos que denunciaban la lógica de la privatización de la guerra y la explotación de los recursos locales tras la invasión estadounidense de Iraq. ¡La lógica neoliberal aplicada a la guerra! En más de una conferencia he oído a expertos hablar de la amenaza que suponen para la paz y la democracia las empresas militares privadas. Pero se les olvidó el caso de Siria, donde la participación de empresas militares rusas empezó en 2013. Supongo que, para la tropa de periodistas y comentaristas españoles que escriben sobre Oriente Medio criticando a Estados Unidos e Israel como deporte favorito, retratar la verdadera naturaleza de la intervención rusa en Siria les pone ante su público del lado del imperialismo yanki y el sionismo. Muchos oirán hablar de la compañía Wagner por primera vez estos días. Ya me encargaré yo de profundizar un poco más en el tema de las PMC rusas en un futuro. ¿Os va gustando ya la Nueva Guerra Fría? (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: Con información de https://guerrasposmodernas.com
 

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