miércoles, 14 de febrero de 2018

(España) Guerra de tronos en Planeta, con Rajoy de testigo y La Sexta de moneda de cambio

Noviembre y diciembre de 2017 fueron unos meses agitados para Mariano Rajoy. No solo por el desafío secesionista en Cataluña, sino principalmente por los empresarios que llamaron a su puerta para resolver sus conflictos personales. Al papel de Moncloa en la guerra fratricida de Prisa, con la salida final de Juan Luis Cebrián, y la participación indirecta en la guerra por Abertis, con Florentino Pérez de socio de honor, se sumó la petición de José Lara García en su intento de convertirse en el presidente del Grupo Planeta.

Como hiciera Cebrián cuando su cabeza pendía de un hilo, ante la la presión de sus propios accionistas y de César Alierta, José Lara García también almorzó con Rajoy en el palacio presidencial poco antes de Navidad. El primogénito de José Manuel Lara Bosch, presidente de Planeta hasta su fallecimiento en 2015, consideró que, después de tres años como consejero delegado y número dos del grupo editorial, ya le tocaba coger el testigo de su padre. Un cetro que Inés y Maribel Lara Bosch, las dos hermanas vivas de José Manuel y Fernando (que murió en accidente de tráfico en 1995), entregaron a José Creuheras tras la desaparición del carismático empresario.

José Lara García pidió audiencia con el presidente del Gobierno, quien, pese a su alergia a sentarse con representantes del Ibex 35, accedió a verse con el aspirante en Moncloa. La reunión fue positiva, según transmitió el joven a sus más allegados. Sobre todo a su madre, Consuelo García Piriz, que se había comprometido a hablar con Inés y Maribel para que, con su apoyo —controlan el 48% del capital— encumbraran a su hijo como presidente 'in pectore' del grupo de medios y de libros. Con el respaldo de una casi era suficiente, ya que el restante 52% estaba en manos de los herederos de José Manuel y Fernando Lara Bosch.

También se lo comunicó a César Alierta, con el que se vio por aquellas fechas para escuchar las pretensiones del expresidente de Telefónica. El aragonés le propuso una alambicada alianza para integrar los medios de comunicación del Grupo Planeta (Antena 3, La Sexta, Onda Cero y 'La Razón') con Prisa ('El País', 'As' y Cadena SER) de haber salido adelante el intento por quedarse con el 'holding' de Cebrián y los Polanco.

Las reuniones tuvieron lugar sin el conocimiento de José Creuheras, el presidente de consenso de los herederos del imperio Lara Hernández. Así se lo expresó a El Confidencial hace tres semanas al preguntarle por tales encuentros: “Si eso fuera así, yo estaría enterado. Por lealtad y amistad, las dos hermanas me hubieran informado”, vino a decir Creuheras, que pocos días después se vio con el propio Rajoy cuando fue a ser entrevistado en las mañanas de Onda Cero por Carlos Alsina.

José Lara García prometió al presidente del Gobierno que, si Moncloa le ayudaba a tomar el mando de Planeta, el tratamiento informativo de La Sexta, el único cañón que no almidona el PP, cambiaría de forma radical. Además, pasaría página a la etapa de Creuheras, hombre próximo a Mauricio Casals, visitante habitual de Palacio, ahora caído en desgracia. El Gobierno solo tenía que sugerírselo a los bancos acreedores de Planeta Corporación, que ha perdido cerca de 500 millones de euros con su fallida inversión en el Sabadell —con ayuda incluida de la Generalitat— y otros 150 millones con Grupo Zed, un fiasco de proyecto tecnológico que ha llevado al primogénito a desfilar por la Fiscalía Anticorrupción.

Pero Creuheras, que se sintió ninguneado por el que fuera becario en Goldman Sachs y comprador de empresas en la desaparecida Mercapital de la familia Loizaga, actuó con rapidez al conocer, ya con detalle, que la maniobra no era una simple invención. El abogado y hombre de confianza de las herederas del fundador de Planeta movió ficha y ayer propuso la destitución de José Lara García como consejero delegado y el nombramiento de Carlos Fernández —vicepresidente ejecutivo— como su sucesor. Un destronamiento que, lejos de terminar la guerra, promete más batallas.

Por una parte, habrá que ver cómo reaccionan los otros tres hijos de Consuelo —Pablo, Marta y Ángela, que trabajan en el grupo— y qué sucede con Luis Elias, el secretario del consejo de administración. Por otra, se espera con anhelo ver cómo recompone la relación Creuheras con el Gobierno de Rajoy, al que le ha mandado un recado claro: Planeta y sus medios no se tocan. Sin olvidar los deseos de Alierta de promover una fusión para crear un gran 'holding' de la comunicación en España. Así como los del propio José Lara García, al que se le ha vinculado últimamente con la familia Godó para proponerle una fusión con ‘La Vanguardía’, a quien los costes —ha anunciado una reducción de salarios del 12%— carcomen sus menguantes ingresos.

Toda una partida de ajedrez para reordenar el poder de los medios de comunicación tradicionales, huérfanos tras la desintegración del Consejo Empresarial de la Competitividad, desde donde el Ibex suministraba el oxígeno financiero a cambio de un alineamiento de intereses, con la promoción del inquilino de Moncloa como meta final.

FUENTE:  Con información de AGUSTÍN MARCO - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

LO + Leído...