lunes, 5 de marzo de 2018

(España) Tabarnia triunfa con su primera manifestación satírica en Barcelona

Decenas de miles de personas se manifestaron este domingo por las calles de Barcelona clamando contra el ‘procés’ y para defender que Cataluña siga dentro de España. “Esto es una broma muy seria”, fue el comentario más repetido durante el acto, tanto por uno de sus impulsores, Jaume Vives, como por el algunos políticos presentes, como el líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz.

La Guardia Urbana cifró la asistencia en 15.000 personas, mientras que los organizadores hablan de una cifra entre 175.000 y 200.000. Probablemente, ni una cifra ni la otra. Pero los urbanos que hicieron el cálculo no iban muy bien encaminados: ya para empezar, con una Ronda de Sant Pere abarrotada, junto a la estatua de Rafael Casanova, un agente comentaba a otro: “Voy a decir que aquí hay 500 personas”.

Decenas de miles de personas se manifestaron este domingo por las calles de Barcelona clamando contra el ‘procés’ y para defender que Cataluña siga dentro de España. “Esto es una broma muy seria”, fue el comentario más repetido durante el acto, tanto por uno de sus impulsores, Jaume Vives, como por el algunos políticos presentes, como el líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz.

La Guardia Urbana cifró la asistencia en 15.000 personas, mientras que los organizadores hablan de una cifra entre 175.000 y 200.000. Probablemente, ni una cifra ni la otra. Pero los urbanos que hicieron el cálculo no iban muy bien encaminados: ya para empezar, con una Ronda de Sant Pere abarrotada, junto a la estatua de Rafael Casanova, un agente comentaba a otro: “Voy a decir que aquí hay 500 personas”.

En aquel momento, la atestada zona acogía ya a miles de manifestantes y era imposible acercarse mínimamente a la ‘zona cero’, donde se ubicaba la estatua. La determinación de los urbanos del lugar sí parecía una broma.

Miquel Martínez, presidente de la Plataforma por Tabarnia, aseguraba que “no podemos dejar que los independentistas lleven a Cataluña al desastre”. E insistía en que la broma de Tabarnia corre paralela a la locura de los independentistas: cuanto más lejos quiera llegar el separatismo, así de lejos llegará Tabarnia. La de este domingo fue la primera manifestación de la entelequia Tabarnia como tal, la prueba de fuego.

Y la ‘broma’ ha prendido en el imaginario popular: no salió mal, al revés: fue un rotundo éxito. No era una manifestación al uso, sino un sarcasmo a consecuencia de la desconcertante coyuntura que vive Cataluña. Pero muchos ciudadanos se lo tomaron en serio. Muy en serio.

El acto comenzó con una ofrenda al monumento a Rafael Casanova, el mismo al que los independentistas rinden homenaje cada 11 de septiembre. Pero resulta que Casanova no era precisamente independentista y su bando de rendición de Barcelona el 11 de septiembre de 1714 ante las tropas de Felipe V así lo demuestra. La memoria histórica no falla. “Casanova era un patriota español por mucho que lo quiera pervertir el nacionalismo catalán, recordaba Martínez.

”Estamos aquí las personas libres del nacionalismo del siglo XIX, que tiene una visión integradora y global de cómo es el siglo XXI. Personas que queremos seguir en la Unión Europea, en España y en Cataluña; personas que no odiamos a nadie y que queremos lo mejor para todos”, proclamó Martínez en su primera alocución.

Los lemas y consignas
Por eso, frente al monumento se concentraron primero las ‘fuerzas’ tabarnesas, con pancartas como ‘Con extremismos, cero democracia’, ‘Seny i senyera, Tabàrnia es queda’, ‘Aislarse es empobrecerse’, ‘Catalunya som tots en llibertat’, ‘Tabarnia: Referéndum (si se van)’, ‘Si el interior se va, nos quedaremos la mar’. Luego, la manifestación desfiló por la Via Laietana hasta la plaza de Sant Jaume, donde se realizó al acto final.

Faltaba, en realidad, el ‘president’ de Tabarnia, el cómico Albert Boadella, que se encuentra en el ‘exilio’ en Madrid. Pero Jaume Vives lo excusó en su alocución final y trasladó a los presentes su mensaje: llevará a Tabarnia a Ítaca (o sea, como Artur Mas anunció que haría con la Cataluña independiente).

Vives encarnó la broma tabarnesa. Su discurso de clausura en la plaza de Sant Jaume no era en serio, pero eso pretendía precisamente: ser un fiel reflejo del proceso independentista, llevar el esperpento hasta las últimas consecuencias y satirizar la actitud del independentismo. “Para purificar el ambiente que se respira en esta plaza, escucharemos el himno de España. ¡Viva Tabarnia!”, terminó exclamando Vives antes de que sonaran los acordes de la Marcha Real.

“Para purificar el ambiente que se respira en esta plaza, escucharemos el himno de España. ¡Viva Tabarnia!”, terminó exclamando Vives antes de que sonaran los acordes de la Marcha Real.

Vives encarnó la broma tabarnesa. Su discurso de clausura en la plaza de Sant Jaume no era en serio, pero eso pretendía precisamente: ser un fiel reflejo del proceso independentista, llevar el esperpento hasta las últimas consecuencias y satirizar la actitud del independentismo. “Para purificar el ambiente que se respira en esta plaza, escucharemos el himno de España. ¡Viva Tabarnia!”, terminó exclamando Vives antes de que sonaran los acordes de la Marcha Real.​

Por otro lado, fue una manifestación festiva, con poca publicidad pero con una sorprendente y masiva asistencia. Y es que la gente tiene ganas de hacerse oír. La que hasta ahora se ha considerado ‘mayoría silenciosa’ comienza a estar harta de que siempre sean otros lo que lleven la voz cantante. La pancarta de la cabeza de manifestación ya era significativa de por sí: “Se acabó la broma. Visca Tabarnia”. Luego, otras pancartas resaltaban diferentes aspectos del ideario unionista o constitucionalista.

Durante el trayecto, se lanzaron consignas constitucionalistas y unionistas. Algunos de los cánticos, en determinados círculos, pedían ‘¡Puigdemont, a prisión!’ (que fue una de las últimas en repetirse cuando se clausuraba la manifestación) o ‘Yo soy español, español, español’ y cuando pasaron en la misma Via Laietana frente a la Jefatura Superior de Policía de Cataluña, las consignas coreadas fueron ‘¡Esta es/ nuestra policía!’. Y, a modo de remedo de los independentistas, que repartieron caretas con la cara de Carles Puigdemont, los tabarneses no quisieron ser menos y repartieron también caretas pero con la cara de Boadella. Surrealista y ácido hasta la extenuación.

FUENTE:  Con información de ANTONIO FERNÁNDEZ - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

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