domingo, 8 de abril de 2018

(España) Puigdemont estudia retirarse y dar paso a Laura Borràs: primera presidenta del Govern

Carles Pugidemont y Elsa Artadi, cada uno a su manera, se apartan en sus pretensiones simbólicas o reales para presidir la Generalitat y dejan paso a Laura Borràs, que sería la primera mujer presidenta de Cataluña. Así se había acordado antes de la liberación de Puigdemont en Alemania y el 'expresident' habría dado una vez en la calle el visto bueno, según confirman fuentes de JxCAT. Así que el plan sería pasar los próximos siete días en el proceso de investir a Jordi Sànchez, para, la semana siguiente cerrar la investidura de verdad y llevar a Laura Borràs al Palau de la Generalitat. Objetivo: que haya gobierno catalán antes de Sant Jordi, el 23 de abril.

Laura Borràs es la exdirectora del Institució de les Lletres Catalanes, cargo que desempeñó durante cinco años. Tiene 48 años y es doctora en Filología Catalana, con una tesis sobre textos e iconos sobre la locura en la Edad Media. Forma parte de los independientes de JxCAT que seleccionaron personalmente Pugidemont y Artadi y se le ha escogido, en palabras de una fuente del PDeCAT, porque su figura no genera anticuerpos. La ventaja que tenía sobre Artadi es que no provocaba rechazo ni en ERC ni en la CUP ni el propio PDeCAT.

JxCAT definirá a la nueva presidenta con el adjetivo de "provisional", es decir, que en teoría estaría en el cargo de manera puntual hasta que Puigdemont pueda ser investido, con lo que se mantiene la promesa "restitucionista" con la que esta candidatura obtuvo más de 948.000 votos. En realidad Puigdemont no volverá. Permanecerá en alguna ciudad europea convertido en un propagandista internacional del 'procés'. Puigdemont, incluso, ha aceptado renunciar al acta de diputado, lo que arrastrará también al 'exconseller' de Salut Toni Comín. Si la lista corre, el bloque soberanista en el Parlament queda con 66 votos efectivos y Borràs puede ser presidenta en segunda votación sin necesidad de los votos de la CUP, según explican fuentes de ERC.

Hasta la decisión del tribunal alemán, Borràs solo era una posibilidad, que competía con Ferran Mascarell. El 'exconseller' de Cultura de Pasqual Maragall en el tripartito tenía que entrar cuando el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena suspendiese en el cargo a los diputados encarcelados. Ahora esto es dudoso y eso ha convertido a Borràs en la candidata mejor posicionada.

Candidatura propagandística
Todo esto deberá esperar hasta que Jordi Sànchez no sea descartado como candidato. Es decir, la semana del 9 de abril se dedicará a nombrar presidente al exdirigente de la ANC. Esta es la última condición de Puigdemont para ceder la presidencia. Puigdemont piensa que este proceso servirá para visualizar ante todo el mundo que el Gobierno español no es una democracia. En especial porque la causa de Sànchez ha llegado hasta la ONU, si bien el documento de este organismo internacional en el que se alude a los derechos políticos de Sànchez es solo un acuse de recibo, ni siquiera una admisión a trámite y mucho menos entra en el fondo del asunto.

Para ello, será necesario solicitar a Llarena que deje a Jordi Sànchez acudir al Parlament y esperar la negativa del juez. En eso se pasará la semana. En añadir más victimismo a la relación entre Cataluña y el Gobierno español. Y, posteriormente, la del 16 de abril se centrará en la investidura de verdad: la de llevar a Laura Borràs hasta el Palau de la Generalitat.

Vicepresidencia para ERC
El acuerdo incluye una vicepresidencia única para ERC. Sería la vicepresidencia económica, que ocuparía Pere Aragonès, adjunto a la presidencia del partido republicano. La provisionalidad con la que quieren revestir la presidencia de Borràs desde JxCAT lo convertiría 'de facto' en el hombre fuerte del nuevo Govern.

Artadi, después de haber estado coqueteando con la presidencia, tendría que contentarse con Empresa i Coneixement. Pero podría intentar aspirar a 'consellera' de Presidència, ahora que Jordi Turull está en prisión. El PDeCAT también está buscando un sustituto para Territori, por la misma razón: Josep Rull también se encuentra confinado en Estremera.

Como Borràs ya no ocupará Cultura ahora, JxCAT aspira a que esta 'conselleria' vaya para los republicanos y quedarse ellos a cambio Ensenyament, con lo que incrementarían su cuota de gestión. Ese es uno de los flecos del acuerdo. ERC, en cambio se reserva la importante 'consellera' de Salut, que acabaría en las manos del actual director del Servei Català de la Salut, David Elvira. ERC también se quedaría Justicia, para ponerla en manos de la diputada en Madrid, Ester Capella.

Interior es una de las patatas calientes. Ninguno de los partidos la quería dirigir. Ahora el PDeCAT ha encontrado un candidato: el alcalde de Premià, Miquel Buch. Otro que había sonado para presidenciable, el alcalde de Mollerusa, Marc Solsona, asumiría Governació. Es decir, es casi el mismo acuerdo que llevó a Jordi Turull a la presidencia que casi fue.

Si Borràs, el considerado como 'plan D' sale mal, los republicanos todavía tienen una carta para evitar la repetición de elecciones: presentar a Ernest Maragall y jugar con el apoyo de los Comunes.

FUENTE: Con información de MARCOS LAMELAS - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

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