martes, 24 de abril de 2018

(Panamá) ¿Para reír o para llorar? (+Opinión)

Por: Guillermo A. Cochez - Cada día que pasa vemos cosas que dejan mucho que decir de ciertos habitantes de nuestro país. Que, si a nosotros nos dejan con la boca abierta, imagínense cómo quedarán los que representan a sus países aquí. Y ocurren en quienes nos deben dar ejemplo de transparencia y eficiencia, como son nuestros gobernantes, porque lo que se maneja son asuntos públicos.

Durante la reciente Cumbre de las Américas en Lima, Perú, nuestro presidente hizo una serie de afirmaciones que tuve que releer porque no las podía creer. Al sostener que en Panamá ‘se han recuperado casi 500 millones de balboas producto de la corrupción' y que ninguna empresa corrupta podía participar en licitaciones de obras públicas habiéndose ‘eliminado de raíz la corrupción', el mandatario panameño quizás estaba inmerso en un profundo sueño porque nada de lo que dijo está realmente sucediendo y lo puede sustentar con hechos y cifras concretas. Ese mismo día el arzobispo dijo todo lo contrario.

Por eso, ejerciendo el derecho que como ciudadano tengo, solicite al presidente Varela mediante carta del 18 de abril, que explicara cómo llega a esa cifra de 500 millones de recuperación de recursos del Estado lo que, de ser cierto, sería el mayor logro de su impopular Gobierno. Veremos qué responde en los 30 días que por mandato constitucional dispone para contestar.

También me dejó boquiabierto el fallo de mi exalumno Leslie Loaiza sobre la nueva medida cautelar impuesta al exministro y excómico de la televisión, Guillermo Ferrufino. Al susodicho, con medida cautelar de país por cárcel luego de haber estado privado de libertad por lo hecho durante su gestión ministerial, lo agarraron infraganti pasado de copa (bebía Seco Herrerano) conduciendo con una licencia vencida. Doble falta. El diligente juez que, ante esa irresponsabilidad, debió regresarlo al Renacer, le impuso otra medida cautelar que, por su originalidad, debe ser incluida en los instructivos de jueces, sin importar lo que su implementación cueste al Tesoro Nacional, de por sí desvalijado con todo lo que se han robado. Ferrufino no podrá tomar licor fuera de su residencia. No podrá visitar bares ni cantinas y tampoco salir de la provincia de Panamá, medidas difícilmente cumplibles. Lo único que le faltó al juez fue indicarle qué tipo de jugos debe tomar para reemplazar el seco y la cerveza.

Le doy ideas al innovador e imaginativo juez sobre el cómo debe vigilar al antiguamente popular exministro. Colocarle un dispositivo móvil, con detector de olores alcohólicos (pendiente de inventar), con capacidad para determinar si está libando fuera de su casa, colocando retenes policiales en las fronteras de la provincia de Panamá. Solo así, el desaforado exministro, podrá acogerse al beneficio de su medida cautelar e impedir que vuelva a salirse con la suya. Lo peor fue que, Ferrufino no estuvo de acuerdo con la medida cautelar —desconozco si quiere regresar a la cárcel, donde debió hacer nuevos amigos— y decidió apelar la decisión del juez Loaiza.

Pero si en el Ejecutivo y en el Judicial pasan esas cosas, el Legislativo, también tiene la capacidad de dejarnos con la boca abierta. Al diputado de Cambio Democrático Vidal García, antiguo demócrata cristiano y panameñista, le robaron 80 mil dólares en efectivo de su residencia, de donde los dueños de los ajeno también se llevaron 10 mil en prendas. 80 mil equivalen a más de 14 meses del sueldo neto de un diputado. ¿Por qué los tenía en su casa? El cuento de que con ese dinero se iba a operar a Colombia es tan inverosímil como decir que se había ganado la lotería sin tener el número ganador. De repente, con tanto efectivo, iba a comprar aquellas cosas que solo se adquieren así y que producen mucho beneficio. Pero como es diputado, no nos hagamos la ilusión de que lo investigarán y nunca sabremos la verdad de la tenencia de esos 800 billetes de a 100.

Trato de tomar las cosas de buen humor porque, de no hacerlo, mi ira frente a este tipo de situaciones me estuviera matando del corazón. Por eso, cuando veo estas cosas de mi Panamá, no sé si reír o llorar. ¿Qué me recomienda usted?

ABOGADO, POLÍTICO Y DIPLOMÁTICO.

FUENTE: Artículo de Opinión - Guillermo A. Cochez - http://laestrella.com.pa - (PULSE AQUÍ)
 

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