martes, 22 de mayo de 2018

(EE.UU. - Panamá) John Feeley presionó detención de Ricardo Martinelli

El exembajador de Estados Unidos en Panamá, John Feeley, (un su momento un cercano aliado a la gestión de Juan Carlos Varela) confesó haber sido la mano negra detrás de la detención en Miami del expresidente Ricardo Martinelli.

"Yo empujé duro para que arrestaran a Martinelli", reconoció Feeley en una entrevista que concedió al periodista John Anderson, quien firmó ayer un extenso reportaje en el sitio web de la revista estadounidense The New Yorker.

Anderson cuenta cómo el embajador Feeley se jactaba de estar detrás de las investigaciones a Martinelli desde mayo de 2017, cuando aseguraba que se "estaba persiguiendo el caso".

No es de extrañar que unas semanas más tarde se anunciara la detención del expresidente Martinelli por orden del Departamento de Justicia, pero Feeley reclamó su parte del crédito: "Presioné para que lo arrestaran", reiteró, al tiempo que justificó esta evidente injerencia de un diplomático foráneo en asuntos internos de Panamá.

Cercano a Varela
Amparado bajo su nuevo estilo de vida como comentarista de Univisión, en la sede de Miami, el exmebajador Feeley se mostró osado al confesar su cercanía con el presidente Juan Carlos Varela.

Algo de lo que alardeó en su primer encuentro con el presidente Donald Trump, cuando fue convocado para entregar una sesión informativa, en junio de 2017.

Según la entrevista publicada en The New Yorker, fue en la Oficina Oval donde Trump le lanzó una pregunta mordaz y directa: "Entonces, dime, ¿qué recibimos de Panamá? ¿Qué hay para nosotros?".

Feeley respondió con una lista de supuestos beneficios para el gobierno de Tump según su percepción: ayuda con el trabajo antinarcóticos y control de la migración; esfuerzos comerciales vinculados al Canal de Panamá; y "una estrecha relación con el actual presidente Juan Carlos Varela".

En el escrito periodístico también queda en evidencia que dicha "cercanía" se extendía también hacia la vicepresidente y canciller, Isabel De Saint Malo.

Se relata que en diciembre de 2017, poco después de que el presidente Trump anunciara que Estados Unidos reconocería a Jerusalén como la capital de Israel, John Feeley recibió "indignadas llamadas telefónicas del presidente y la vicepresidenta de Panamá, Isabel De Saint Malo".

Feeley recordó que De Saint Malo le reclamó : "John, los amigos no tratan a sus amistades de esta manera".

"Todo lo que pude decir fue: Lo sé. Lo siento", rememoró el exembajador.

Pero incluso el propio Feeley fue traicionado por Varela y De Saint Malo, quienes le ocultaron las conversaciones que se adelantaban para iniciar relaciones diplomáticas con la República China Popular.

Ante las sospechas que surgían, Feeley contó: Le pregunté al propio Varela, pero "él negó cualquier cosa, y así lo informé a la Casa Blanca".

Pero en junio de 2017, el Gobierno de Panamá declaraba que ya no reconocería a Taiwán. Feeley se enteró una hora antes del anuncio. Y en una llamada que hizo a Varela "para discutir el caso de Martinelli", el mandatario panameño dejó escapar la decisión de China.

Feeley también se aventuró a opinar que "los panameños son ingenuos acerca de los chinos". Y en su seguidilla de confesiones, dijo que "había trabajado para persuadir al Ministerio de Seguridad Pública (Minseg) de no firmar un acuerdo de comunicaciones con los chinos".

Caso Waked
Como era de esperarse, el show man Feeley también metió sus manos al elevar el tono de las acusaciones de Estados Unidos al empresario panameño Abdul Waked. El entonces embajador lo señaló en duros términos de cabecilla de una banda de lavado de dinero, con vínculos con el narcotráfico... algo que jamás se probó.

No obstante se lanza bombos al revelar que participó en el acuerdo en el que Waked cedió el 50.1% de sus acciones para salvar La Estrella de Panamá.

Sus injerencias en Panamá violaron protocolos de la Convención de Viena
La Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas "no deja ningún atisbo de duda", escribió ayer en Twitter el abogado Eduardo Aizpurúa, en referencia al artículo 41: Los diplomáticos "están obligados a no inmiscuirse en los asuntos internos del Estado receptor".
“Pero este señor no solo se involucró en asuntos de Estado, sino que confiesa que tuvo injerencia en el MP y el Órgano Judicial... aún más delicado”, apuntó Aizpurúa.
El también abogado Luis Eduardo Camacho González detalló que “queda en evidencia la mano negra detrás de la detención de Ricardo Martinelli, y todos sabemos que el exembajador le estaba haciendo los mandados a Varela”.
Y ante la confesión: “Yo empujé duro para que arrestaran a Martinelli”, el analista político Juan Carlos Tapia reaccionó así: “Le faltó decir que también empujó a que metieran a los Waked en la lista Clinton. Siempre lo dije, que era un falso y deshonesto funcionario. O él usó a las autoridades panameñas o ellas lo utilizaron a él”.

FUENTE: Con información de http://panamaamerica.com.pa - (PULSE AQUÍ)
 

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