miércoles, 9 de mayo de 2018

(España) Cs sigue engordando a costa de los demás: el trasvase de votos de PP y PSOE aumenta

Ciudadanos picotea de todos los graneros de votos. Esquilma de electores, sobre todo, al PP. Cerca de un 17%. Pero también es capaz de atraer simpatizantes del PSOE y hasta de Unidos Podemos. Esa tendencia ya se apreciaba en el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de enero de este año —el primero tras la celebración de las elecciones catalanas, que los naranjas ganaron y que marcaron un punto de inflexión también en la proyección de voto nacional—, pero se refuerza en el último estudio, el de abril, el publicado este martes. El flujo hacia el partido de Albert Rivera no cesa.

No es extraño, dado el crecimiento de Cs al que apunta la última encuesta oficial. El partido liberal se colocaría como segunda fuerza si se celebrasen ahora unas nuevas generales, con un 22,4% de los votos, 1,7 puntos más que en el sondeo anterior, de enero. La tabla seguiría liderada por un PP en mínimos históricos, con apenas un 24% de los sufragios, 9,01 puntos de descenso si se compara con las últimas elecciones, las del 26 de junio de 2016, y 2,3 puntos menos si se compara con el barómetro de arranque de 2018. Ese 24% es el peor registro para los populares desde noviembre de 1996.

En tercer lugar, materializado (en la encuesta) el sorpaso de Cs, quedaría el PSOE, que sigue su línea a la baja desde las primarias de hace un año, y marca un 22%, 1,1 puntos menos que en enero, y prácticamente igualado al resultado real de los comicios del 26-J (22,63%). Finalmente, Unidos Podemos crece seis décimas, hasta el 19,6%. El estudio se realizó entre el 1 y el 10 de abril, en pleno estallido del caso máster —aunque antes de la dimisión de Cristina Cifuentes como presidenta madrileña—, y a partir de 2.466 entrevistas, sobre un margen de error (resaltado este martes por los socialistas) del ± 2,0%.

El análisis de los flujos de electores entre formaciones resulta aún más elocuente, y esos datos se pueden comprobar en los cruces entre el recuerdo de voto y la intención declarada. Así, el 16,6% de sus 7,9 millones de votantes de 2016 —o sea, en torno a 1,3 millones— migra hacia la formación de Albert Rivera. Ese porcentaje era del 15,1% en enero. El PSOE, por su parte, cedería un 7,5% de sus electores —unos 408.000— a los naranjas, cuando a comienzos de año el traspaso se cifraba en el 5,9%. Y un 3,7% de los que confiaron en Unidos Podemos —cerca de 120.000 simpatizantes— se sienten más atraídos por Cs. Era un 5,2% hace cuatro meses, lo que daría cuenta de que los morados han logrado revertir la tendencia. En cambio, los liberales apenas sufren fugas: apenas perderían un 2% (62.000) de los suyos hacia el PP, otro 0,4% se le iría al PSOE y un 0,8% a Podemos.

Saldo positivo para Rivera
Esto quiere decir que el saldo entre Cs y el resto de partidos siempre sale favorable a los naranjas. O dicho de otro modo: arrebatan más los centristas a las demás fuerzas que lo que estas le pueden quitar a los de Rivera.

Hay otra forma de analizar los trasvases, y es atendiendo al cruce entre voto más simpatía y el recuerdo de lo que los encuestados dicen haber elegido en 2016. Para algunos sociólogos, la variable de voto más simpatía es más indicativa, pues con unas nuevas elecciones tan lejos, una buena parte de los sondeados no tiene claro a quién votará y por eso es necesario repescar a más votantes preguntándoles con qué fuerza política conectan más. Así, resultaría que el 18,7% de los ciudadadanos que apostaron por el PP en las últimas generales, el 8,2% de los que confiaron en Pedro Sánchez y el 4,2% de los que optaron por Unidos Podemos se inclinarían ahora por Cs. Los de Rivera, en cambio, cederían un 2% de sus apoyos a los populares, un 1,2% a los socialistas y otro 1,2% a los morados.

Si se compara con enero, la tendencia de traspaso de simpatizantes hacia Cs es al alza entre los dos grandes partidos. En aquel barómetro, el 17,8% de los que votaron al PP en las generales, el 7% de los que eligieron a los socialistas y el 5,7% de los que se inclinaron por Pablo Iglesias ya anunciaban que se marchaban con Rivera.

Es decir, que tanto si se mira el cruce de intención directa de voto y recuerdo como la tabulación de voto más simpatía y recuerdo resulta que el flujo de votantes de PP (de forma masiva) y PSOE (de forma menos significativa) hacia Cs aumenta. En cambio, la transferencia de electores de Unidos Podemos hacia Ciudadanos no solo se detiene, sino que baja. Aunque existe, eso sí.

Los flujos tienen su reverso en la fidelidad de voto. Es decir, cuántos encuestados no se mueven respecto a aquello que eligieron en 2016. Si se toma como referencia voto más simpatía, se observa que Cs retiene al 80,8% de los suyos; el PSOE, al 72%; Unidos Podemos, al 71,6% y el PP, al 63,2%. Este dato es muy relevante, porque tradicionalmente los populares solían tener una feligresía que les apoyaba contra viento y marea. Pero ahora sufre el mordisco hacia los naranjas.

En caso de que se analice la tabulación de intención directa y recuerdo, el ranking es el mismo, solo que los porcentajes cambian: el 77,3% de los que confiaron en Cs se quedaría con Rivera de nuevo; el 61,9% de los que optaron por Sánchez volverían con él; el 58,6% de los que creyeron en Iglesias se mantienen firmes y el 56,4% de los que apostaron por Mariano Rajoy en 2016 siguen apegados a las siglas. En suma, que Cs y PSOE son los que guardan una mayor fidelidad de voto. Detalle que precisamente puso en valor Ferraz este martes, en cuanto se conocieron los datos de la encuesta del CIS.

Mujeres y pensionistas
Los cruces de variables también arrojan otra información valiosa. Sobre todo si se tiene en cuenta las dos últimas movilizaciones importantes que han marcado la primera parte del año: las protagonizadas por las mujeres y por los pensionistas. En el primer caso, resulta llamativo que los socialistas, que siempre se han preciado de ser una formación feminista, la que más ha peleado por los derechos de ellas y la que tiene la lucha por la igualdad en su ADN, haya visto menguar su apoyo precisamente entre ellas después del 8 de marzo. Así, solo el 13,3% de las mujeres y el 13,8% de los hombres declara que votará al PSOE. En el CIS anterior, en enero, confesaba que apostaría por Sánchez el 15,8% de los varones y el 16% de ellas. Es decir, que en apenas un cuatrimestre los socialistas pierden casi tres puntos de apoyo.

Paradójicamente, el PP, que no respaldó ni la huelga feminista ni las manifestaciones del 8-M, tiene a más mujeres entre sus electores: el 11,7% de ellos y el 12,5% de ellas volvería a elegir a Rajoy. A comienzos de año, eran el 15,2% y el 15,7%, respectivamente. El 4,5% de los hombres y el 2,4% de las mujeres apoyarían ahora a Unidos Podemos, mientras que el 14,9% de los varones y el 10,1% de las féminas respaldaría a Rivera.

¿Qué ocurre entre los mayores? El PSOE no rentabiliza nada su apuesta por una reforma del sistema de pensiones para paliar el déficit de la Seguridad Social y asegurar una subida de la prestación conforme al IPC en el colectivo de más de 65. En enero y en abril el 19% dice que metería la papeleta de Sánchez en la urna. Sin embargo, entre los de 55 a 64 años cae el entusiasmo hacia los socialistas: a comienzos de año eran el 20,5% y ahora son el 15,7%.

Los populares siguen perdiendo simpatizantes entre la población más envejecida. El 28,8% de los de más de 65 seguía apostando por Rajoy en enero, y ahora son el 22,6%, y entre los de 55 a 64 años, eran el 14,2% y ahora son el 12,4%. Si nos vamos a los electores de Unidos Podemos, a principios de 2018 los de más de 65 eran el 1,8%, que se transformó en un 2,4% el mes pasado. El 7,5% de los del grupo de edad anterior (55-64) confiaba en los morados, cifra que decreció hasta el 4,5% en el último barómetro. Finalmente, Ciudadanos ve menguar sus apoyos entre los de más de 65 (del 10,9% al 10,1%), pero aumenta entre los de 55 a 64 años (del 11,4% al 14,9%).

¿Reabierta la batalla de la izquierda?
Tanto PSOE como Unidos Podemos, tercero y cuarto en este estudio del CIS, aseguraron que pueden ganar las próximas generales, dadas las escasas diferencias entre las cuatro grandes fuerzas. Los socialistas se consolaban con el poco margen que les separa de Cs (cuatro décimas) y PP (dos puntos), aunque hay otros indicadores que no son positivos para Sánchez. Así, el 85,5% del total de encuestados dice tener poca o ninguna confianza en el líder socialista. Es el 82,1% el que expresa lo mismo sobre el presidente del Gobierno. O sea, menos.

Además, Sánchez es el líder peor valorado entre sus votantes. Recibe un 5,69 de nota de los electores socialistas, por el 6,13 que le adjudican a Rivera los suyos, el 5,94 que le ponen a Rajoy sus simpatizantes y el 5,85 que le colocan a Iglesias sus votantes. El jefe del PSOE despierta escasa o ninguna confianza para el 59,9% de sus fieles, y en cambio esa misma sensación tiene el 39,7% de los electores del PP respecto al presidente del Gobierno. Para el 59,3% del total de entrevistados la gestión del Gobierno es mala o muy mala, y lo es también la del PSOE para el 60,3%. Pero el 36% de los que metieron la papeleta de Rajoy en 2016 considera que es buena o muy buena la labor del Ejecutivo (y mala o muy mala, para el 12,1%), mientras que solo el 15,9% de los simpatizantes socialistas aprueba la actuación de su partido en la oposición (por un 31,8% que la rechaza).

Para otro cuadro relevante, también diputado en el Congreso, la encuesta no está "ni tan mal" teniendo en cuenta que el partido "apenas aparece". "Si apareciésemos algo más, quizá nos iría mejor", reflexiona. Él, como otros mandos del partido, perciben que el PSOE está prácticamente ausente en los medios porque hay poca iniciativa política y el secretario general suele rehuir los focos, y eso que ha asumido un mayor protagonismo en los últimos dos meses por la crisis del caso máster que ha acabado con la dimisión de Cristina Cifuentes. Encima, puede abrírsele otro frente, porque su lenta caída desde las primarias del año pasado le hace acercarse a un Podemos que tocó suelo y que ahora recupera aliento: la formación morada ya está a 2,4 puntos de distancia. En enero, estaban a 4,1 puntos, y en octubre les separaban 5,7 puntos.

FUENTE: Con información de JUANMA ROMERO - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

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