lunes, 28 de mayo de 2018

(España) Madrid empeora su calidad de vida: pisos y cervezas más caras, sueldos casi congelados

Si usted entra a un bar madrileño y pide una cerveza, esta le saldrá, de media, un 6% más cara que el año pasado. En el caso de que desee acompañar la caña con un cigarrillo de Marlboro, deberá abonar un 17% más que el año anterior. Y, si es un poco más deportista y se decanta por comprarse unas zapatillas nuevas de marca Adidas o Nike, tendrá que gastar un 9% más que en el año 2017… y un 21% más que en el 2015. No hablamos solo de caprichos o vicios. Si hace lo propio con el abono mensual de transporte, tendrá que gastar un 14% más. Son pequeños cambios en el día a día que, acumulados, terminan influyendo en la calidad de vida de los habitantes de una ciudad.

Estos son algunos de los datos que ofrece la última edición del informe Mapping the World's Prices, realizado por el departamento de investigación de Deutsche Bank, y que desde hace siete años sigue la evolución de los precios y la calidad de vida en 50 ciudades diferentes, entre las que se encuentra Madrid. Las noticias no son particularmente buenas para la capital, que desciende seis puestos en la clasificación de urbes con mejor nivel de vida –ha sido superada por Oslo, Chicago, Estocolmo o San Francisco– y que muestra un aumento de precios similar al de otras grandes ciudades que no ha sido compensado por una subida de sueldos correspondiente.

Es algo que se refleja de forma clara en los precios del alquiler, como muestran los datos del informe, proporcionados por Expatistan. Un apartamento de dos habitaciones de tamaño medio cuesta aproximadamente 986 euros este año (1.148 euros dólares), 194 más que el año pasado, cuando la media se encontraba en 792. Una variación interanual de un 24%, que escala hasta un 29% si lo comparamos con los datos 2015. Se ha producido una subida constante e imparable del precio de la vivienda desde ese año, después del gran descenso de a 2014. Unos datos matizados por los ingresos disponibles después del alquiler, y que también han aumentado un 5% respecto al año anterior (y un 24% frente a 2015), de 1.143 euros a 1.203.

La evolución de lo datos muestra que los sueldos comenzaron a crecer antes de que el precio de la vivienda comenzase su subida imparable, y por ello es probable que aún falte mucho para que veamos el fin de la escalada del alquiler. Los salarios mensuales aumentan un 10% respecto a 2017, pero aún no han recuperado los niveles de 2014. A pesar de ello, Madrid es una de las ciudades europeas destacadas en el informe con mejor calidad de vida, detrás de Fráncfort (Alemania) y Ámsterdam, y por encima de Dublín, París, Londres y Milán. Un dato que aparece remarcado en el informe como guiño para ingleses y trabajadores expatriados que, tras el Brexit, estén valorando otro destino europeo.

La gran baza de Madrid que hace que escale posiciones en el 'ranking' de calidad de vida es su buena posición en sanidad, en el número dos, tan solo superada por Tokio. Además, se encuentra por encima de la media en cuanto a atascos y tiempo que se tarda en llegar al trabajo, lo que quizá sorprenda a muchos madrileños, pero por debajo respecto a la contaminación y el poder adquisitivo de sus vecinos. Sin embargo, si lo que uno pretende es cobrar mucho en términos absolutos, mejor decantarse por otras opciones, como Fráncfort, Londres, Ámsterdam, Dublín o París, todas ellas ciudades europeas donde se perciben mayores ingresos que en la capital española.

El informe permite descubrir otras particularidades económicas de la capital. Por ejemplo, que una escapada de fin de semana sale particularmente cara, con un coste medio de 1.568 euros (un poco menos que París y más que Londres); que los hoteles de cinco estrellas con vistas se encuentran en el cuarto puesto de los más caros del mundo (tan solo nos supera Milán, Copenhague y Viena), que el precio de los automóbiles se ha disparado un 13% más; o que –alguna buena noticia tendría que haber– el coste del desplazamiento en taxi ha descendido un 13%, desde 18,1 euros a 15,8. También ha bajado ligeramente (un 1%) el precio de los gimnasios en los distritos de negocios.

El problema de las megaciudades
El informe fue publicado por primera vez en 2013, con los expatriados que pudiesen estar decidiendo su posible destino laboral en mente. De ahí que incida en las ciudades globales más atractivas para vivir: en la presente edición tan solo cuatro aparecen en el top ten tanto en calidad de vida como en nivel de ingresos descontado el alquiler: Zúrich (Suiza), Sídney (Australia), Copenhague (Dinamarca) y Fráncfort (Alemania). Se trata, por lo general, de ciudades de menor tamaño. Las megaurbes lo tienen mucho más difícil para compatibilizar ambos factores, y las que mejor lo hacen son Tokio, París y Londres. Apenas ha habido cambios en los primeros puestos en esta edición, los autores recuerdan que el próximo año se prevé un pequeño terremoto gracias al Brexit. Por ahora, Londres ha mejorado su posición gracias al abaratamiento del alquiler.

Los autores realizan una interesante precisión: a pesar de lo que podría parecer, las megaciudades no puntúan muy alto en estas listas. Aunque pueden ofrecer oportunidades culturales y de entretenimiento muy superiores a otras regiones, estas tan solo benefician a “un selecto grupo de los más ricos de la sociedad”. Sin embargo, los empleados peor pagados de dichas ciudades tendrán una calidad de vida mucho menor que los que residan en zonas rurales. De ahí que, por ejemplo, Pekín (la segunda ciudad más grande del mundo) se encuentre en la cola de la calidad de vida, junto a otras como Shanghái, Estambul o Sao Paulo. Las ciudades más caras son las esperables: Zúrich, San Francisco, cuna de Silicon Valley, y Nueva York. Madrid se encuentra en el puesto 29.

Eso sí, si uno quiere comprarse el último modelo de iPhone, haría bien esperando a las vacaciones para desplazarse a Nueva York, Hong Kong o Tokio, donde puede conseguirlo a un precio mucho más económico. Si lo suyo es la ropa deportiva, y como es previsible, no hay mejor lugar para conseguir a buen precio un par de bambas que Bangalore, Nueva Delhi o Bombay, las tres ciudades indias donde los precios son más bajos que aparecen con frecuencia en las últimas posiciones en muchos otros capítulos, desde el precio de los automóviles hasta el de los taxis. Esa es una de las bazas de este informe, su capacidad de apreciar con un único vistazo las diferencias cotidianas entre unas ciudades y otras: una guía para el futuro empleado global, que cada vez más, se verá obligado a viajar de un rincón a otro del planeta.

FUENTE: Con información de HÉCTOR G. BARNÉS - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

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