lunes, 28 de mayo de 2018

Panamá es vulnerable a ataques extremistas

Panamá tiene características geográficas y socio-políticas que lo convierten en un país con un perfil atractivo y viable para que grupos extremistas planeen -como ya lo han hecho- actos terroristas.

El reciente anuncio del presidente Juan Carlos Varela de ordenar la reapertura de una investigación olvidada en el prontuario de casos impunes en Panamá, revive no solo el debate del riesgo de ser un objetivo terrorista, sino además de la carencia de estrategias de Estado orientadas a evitar una amenaza a la seguridad colectiva de esta magnitud.


Terrorismo y negación
El caso que quiere desempolvar Varela es la caída de la aeronave HP-1202 de Alas Chiricanas, que estalló en el aire el 19 de julio de 1994, fecha en que sus 21 ocupantes fueron sorprendidos por la muerte al sobrevolar Sierra Llorona en Santa Rita de Colón, a 6 kilómetros del aeropuerto France Field, de donde había despegado unos 15 minutos antes.

Por muchos años se dio una negación generalizada de investigadores, políticos y autoridades locales, quienes se negaron a aceptar de manera concluyente que la tragedia de Sierra Llorona realmente fue un atentado terrorista bien organizado.

Y esto a pesar de que desde el inicio de las pesquisas se contó con información internacional que daba indicios de que ese había sido el móvil.

"Nunca lo dudé. Siempre tuve la certeza de que había sido un atentado terrorista. Y por sostenerlo recibí muchas críticas. Había gente que me decía que eso no era posible en Panamá", recuerda hoy Abigaíl Benzadón, quien perdió en ese acto terrorista a su esposo.

Veinticuatro años después, las heridas aún latentes entre los deudos afloran con el anuncio de la reapertura del caso. Como igual afloran las mismas preguntas de todos estos años.

¿Por qué ganó la negación a la posibilidad real de un acto terrorista? ¿Cómo fue posible que la versión sembrada en los medios sobre un presunto ajusticiamiento por narcotráfico hubiera pesado más?

Abigaíl Benzadón tiene una pregunta adicional: "¿Cómo es que aquí se levanta un acto terrorista y las autoridades ni por enterada y la señora Ana Matilde Gómez se da el gusto de cerrar el expediente?".

Para Benzadón no vale la pena reabrir el caso, y asegura que es más provechoso usar el pasado para corregir el futuro. "Panamá está sobre una frágil capa de hielo, pero no aprende de sus tragedias. Pareciera que acá nada sirve para evitar algo similar en el futuro. Panamá no aprende de los errores", expresa.

Para la también exzarina anticorrupción, Panamá sigue propenso a sufrir un atentado terrorista. Por lo que lamenta que no existan políticas de seguridad orientadas a evitar eso.

El veterano político Guillermo Cochez también critica el anuncio de la reapertura del caso Alas Chiricanas; incluso cataloga el anuncio de Varela como una "cortina de humo".

No obstante, el gancho mediático es fuerte. Varela reveló que recibió una carta del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, donde este le aseguraba que los servicios de inteligencia de su país tenían pruebas de que la explosión de la aeronave "claramente fue un atentado terrorista" perpetrado por el grupo islamista libanés Hezbolá.

No sería algo excepcional. Ya en la administración de Mireya Moscoso, extremistas intentaron un atentado en el Canal de Panamá. Y en junio de 2017, Estados Unidos informó de la captura de dos sospechosos de pertenecer al Hezbolá, quienes vigilaron blancos de ataques terroristas, incluido el Canal de Panamá.

La frase

Panamá no aprende de sus tragedias. Luego del dietilenglicol las farmacias de los hospitales siguen siendo iguales o peores. Y tras el atentado a un avión, los controles siguen siendo casi los mismos de hace 25 años. Abigaíl Benzadón - Exzarina anticorrupción.

FUENTE: Adiel Bonilla - http://panamaamerica.com.pa - (PULSE AQUÍ)
 

LO + Leído...