viernes, 8 de junio de 2018

(España) Caixa recompra Servihabitat a TPG y sienta las bases para una gran venta inmobiliaria

CaixaBank ha roto la baraja y tras mucho tiempo de tensas relaciones con el fondo TPG, su socio en Servihabitat Servicios Inmobiliarios, ha anunciado este viernes, tras el cierre del mercado, la compra del 51% del capital de la empresa de servicios inmobiliarios.

Con este movimiento, el banco recupera el control de su filial y, además, lo hace en un momento crítico, ya que, como el resto de grandes entidades, está analizando cómo acelerar el desagüe de todos los activos tóxicos que todavía mantiene en su balance.

La operación, sujeta a la aprobación de las autoridades de competencia, se ejecutará por un precio de 176,5 millones de euros cinco años después de que el banco presidido por Jordi Gual vendidera esta misma participación a SH Findel, sociedad controlada por TPG Sixth Street Partners, por 158 millones y con un acuerdo de gestión durante diez años del ladrillo del grupo bancario.

CaixaBank estima que el impacto negativo en la ratio de capital CET 1 'fully loaded' será de 15 puntos básicos, mientras que en la cuenta de resultados de 2018 será de 200 millones de euros. Por el lado contrario, espera un impacto positivo en la cuenta de resultados de aproximadamente 45 millones de euros anuales durante los próximos ejercicios, ya que gracias a esta recompra no tendrá que seguir pagando a TPG los 'fees' pactados por el acuerdo de gestión, los cuales, en todos estos tipos de contratos, resultan más atractivos para el fondo socio conforme más años pasan.

CaixaBank terminó 2017 con un volumen de activos dudosos de 13.700 millones de euros, lo que hay que sumar 5.810 millones de adjudicados, con coberturas del 55% y del 58% respectivamente, mientras que el peso de estos activos tóxicos sobre el volumen total de crédito fue del 8,7%, por debajo de la media del sector. En general, la banca ha hecho esfuerzos por acelerar el desagüe de ladrillo del balance, aunque el Banco de España cree que el volumen aún será alto al menos hasta 2020.

Para abordar el necesario desapalancamiento al que está obligado todo el sector financiero, Caixabank contrató el año pasado a KPMG para que le asesorara sobre las mejores opciones para llevar a cabo este movimiento, con la vista puesta en abordar primero el traspaso de activos residenciales en alquiler, estrategia que dio su primer gran paso el pasado marzo, cuando vendió a Testa 1.500 viviendas por 228 millones de euros.

Tras el recompra de Servihabitat, la entidad estaría en disposición de abordar una gran operación similar a las protagonizadas por Santander, que tras recomprar Aliseda lanzó el 'Proyecto Qasar' y sacó de su balance 30.000 millones de activos tóxicos, o BBVA, que siempre mantuvo el control de su servicer Anida, hasta que acordó venderlo, junto a una cartera de 13.000 millones, al fondo Cerberus. Sabadell, por su parte, ultima la venta, este mismo mes de junio, de varias carteras que le permitirán deshacerse de 10.000 millones en activos adjudicados y créditos fallidos.

FUENTE: Con información de Ó. GIMÉNEZ - R. UGALDE - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

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