martes, 12 de junio de 2018

(España) Valencia activa la operación Esperanza: más de 200 personas para atender al buque con inmigrantes Aquarius

La Marina de Valencia, la dársena interior del puerto valenciano que albergó el lujo y el 'glamour' de varias ediciones de la America's Cup, ha sido el espacio elegido para que atraquen el Aquarius y las dos fragatas de la armada italiana con los 629 inmigrantes recogidos en aguas internacionales que Italia se ha negado a recibir. La comisión mixta de atención a refugiados reunida este martes en uno de los palacios de la Generalitat ha decidido que sea este el lugar para ejecutar la primera fase de la llamada "operación Esperanza Mediterránea", como la bautizó la vicepresidenta autonómica, Mónica Oltra, en la comparecencia en que detalló los primeros paso a dar para recibir las embarcaciones. El nombre es el mismo que la Generalitat empleó para el intento frustrado por el Gobierno de Mariano Rajoy de traer a España un millar de refugiados sirios con un barco de la empresa Baleària.

Al menos 200 personas participarán en un dispositivo que tendrá como cuartel general de operaciones la que fue base del Alinghi, el velero de Ernesto Bertarelli, el millonario que eligió Valencia como sede de la regata. Este inmueble, de unos 1.700 metros cuadrados y ahora desocupado y a la espera de recibir inquilinos, como un centro de seguridad e indentidad informática de Telefónica, servirá de primera acogida y centro logístico en los primeros compases del desembarco, que podría producirse entre el viernes por la noche o el sábado. Solamente Cruz Roja, que liderará la primera respuesta tras el arribe de los buques, aporta 70 personas. A estas hay que que sumar el personal sanitario de la Generalitat que prestará respaldo desde el sistema público, los efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil que colaborarán, el personal portuario, un ejército de traductores y psicólogos, y cerca del centenar de letrados de la sección de inmigración del Colegio de Abogados de Valencia que se ha puesto a disposición de los migrantes para asesorarles sobre su situación legal.

La ciudad y la Administración autonómica se han volcado desde el punto de vista institucional para ofrecer toda la logística necesaria para cubrir las necesidades de los pasajeros del Aquarius. El dispositivo está coordinado con la Vicepresidencia del Gobierno de Pedro Sánchez, cuya titular, Carmen Calvo, tiene previsto desplazarse también desde Madrid. Tras el desembarco, según explicó Oltra en la reunión de la comisión mixta de atención a refugiados, Cruz Roja procederá a evaluar la situación de los inmigrantes. Mujeres embarazadas y heridos irán directamente a los hospitales, los menores no acompañados quedarán bajo la tutela de la Fiscalía de Menores en primera instacia y las familias serán reagrupadas para que estén juntas.

La base del Alinghi ya ha sido limpiada y acondicionada. Será el lugar en que los migrantes que no sean atendidos en centros sanitaros podrían pasar la primera o la segunda noche a la espera de nueva ubicación, si bien la Generalitat tiene identificados otros emplazamientos alternativos en función de las características de cada persona: mujeres con niños, familias enteras, adolescentes, etc. Oltra prefirió no desvelar esas ubicaciones por razones de intimidad y porque están pendientes de ser evaluadas por los especialistas de Cruz Roja, explicó en presencia de Íñigo Vila, responsable de situaciones de emergencia de esta ONG, desplazado también a Valencia.

La operación consta de dos fases claramente diferenciadas. La primera es la de respuesta a la "emergencia humanitaria" que supone que el Aquarius lleve varios días en alta mar sin poder atracar ni en Italia ni en Malta, con exceso de pasaje y con personas a bordo enfermas y en situación de precariedad personal. Cuando desembarquen en Valencia, estas personas serán trasladadas en autobuses prestados por empresas privadas que los han ofrecido a la base del Alinghi. Es un trayecto de apenas unos centenares de metros, pero se realizará de esta forma para evitar que tengan que desplazarse andando.

Al contrario que en otras ocasiones, en que los inmigrantes que entran en España pasan primero a disposición policial para determinar su situación legal, el Gobierno concederá a los 629 pasajeros un estatus especial por la situación de "emergencia y excepcionalidad", según explicó el subdelegado del Gobierno, José Vicente Herrera, en la reunión de la comisión mixta. No será hasta que el dispositivo entre en su segunda fase cuando se decidirá si se otorga el estatus de refugiado o no a los recién llegados. Será en función del país de origen y de su situación personal cuando se tome una decisión sobre su situación legal. En ámbitos de la sección de inmigración del Colegio de Abogados, ya se da por hecho que a medio plazo no se descartan expulsiones en el caso de los ciudadanos de origen marroquí o argelino, países que no se consideran en conflicto.

Mónica Oltra señaló sobre esta cuestión que la forma en que el Estado considere a cada uno de los pasajeros en una segunda fase se hará "aplicando la ley". "Dependerá de la situación de cada uno, de qué países vengan o si traen pasaporte. Pero hay un criterio de excepcionalidad que permite dar un estatus de refugiado a personas acogidas por situación de emergencia o excepcionalidad", afirmó. "El Aquarius reúne condiciones de emergencia, al margen de que después cada persona pueda tener motivos de asilo", insistió. Los que seguro que obtendrán la permanencia en España son los menores no acompañados, las mujeres con hijos o aquellas que hayan sufrido abusos, que serán asesoradas por los servicios de asistencia de género de la Generalitat. "Cuando una persona se tira al mar en una cáscara de nuez con su hijo, es porque el lugar en el que vive es más peligroso que una cáscara de nuez", dijo.

Una vez superada la primera fase de atención, será cuando el Gobierno de Pedro Sánchez decida cómo distribuir a los 629 migrantes. Aquí entrará en juego la red de ubicaciones que autonomías, ciudades y entidades solidarias han puesto a disposición de las autoridades.

A preguntas de los medios de comunicación, Oltra fue especialmente contundente a la hora de responder a las críticas del portavoz popular, Rafael Hernando, que acusó al Gobierno de Sánchez de hacer "propaganda" y querer "apuntarse un tanto" con el rescate del Aquarius. "¿Apuntarse el tanto de qué, de tener sangre en las venas y de tener corazón?", replicó. "Por las venas de esa gente y por las mías corre la misma sangre. Prefiero apuntarme el tanto del derecho humanitario que el tanto de saquear las arcas públicas".

FUENTE: Con información de VÍCTOR ROMERO - (PULSE AQUÍ)
 

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