martes, 5 de junio de 2018

(Panamá) El posible regreso de Martinelli (+Opinión)

Por: Guillermo A. Cochez - Todas las semanas nos aparece algo nuevo en el paisaje loco, como clima con lluvia y ardiente sol. Que, más que producirnos sosiego y esperanza en el futuro, crea más incertidumbre y nos produce más incógnitas de las que ya deambulan sobre nosotros. Todo se daña: el país se sumerge en una crisis económica de proporciones no conocidas en mucho tiempo, donde se pierden plazas de trabajo, cierran comercios y el poder adquisitivo de la gente cada vez disminuye más; donde la inseguridad ciudadana se ha multiplicado y la salud pública se desmejora diariamente. Echar la culpa al Gobierno anterior o a los efectos de una prolongada huelga de los trabajadores de la construcción no va a resolver absolutamente nada.

El último ingrediente de este popurrí de noticias disociadoras, como el anuncio inconsulto del presidente Varela de convocar una constituyente, es el intempestivo regreso de Ricardo Martinelli a Panamá, algo que, a juicio de muchos, debió hacer antes de que lo detuvieran hace casi un año, enfrentando la justicia como el líder que dice ser. Hemos visto el impacto de su carta al pueblo y Gobierno de los Estados Unidos, donde dice lamentar que en el tratamiento que le dieron a la extradición solicitada por Panamá, ese país no tomó en cuenta todos los favores que su Gobierno hizo, incluyendo a la CIA, algo que ni siquiera el general Noriega llegó a hacer. Para algunos expertos en Derecho Internacional, el texto de esa misiva es tan lesivo a los intereses nacionales que bien podría ser objeto de una investigación criminal por su confesión de diversas situaciones delictivas en que habría incurrido.

Con el nivel de credibilidad tan por el piso que tiene el presidente Varela, lo que diga de él Martinelli, sea cierto o inventado, le causará grandes problemas. Pondrá en tela de dudas muchas cosas y lo obligará a hablar de los 26 meses que fue vicepresidente de su Gobierno y que por lo que hicieron juntos, que se ha pretendido hacer ver que solo fue responsable Martinelli.

Hay quienes piensan, sin embargo, que el regreso de Miami del expresidente no será de inmediato. Estiman que, ante la imposibilidad de retener a Martinelli en los Estados Unidos, debido al proceso de extradición que ahora ha renunciado, buscarán retenerlo por casos que podría tener pendiente allá: 1. Caso, junto a Canadá, de manejo de información privilegiada en compra de acciones de la mina de Petaquilla. 2. Caso de pago de coimas de SAP, donde hay un detenido en EUA; y, 3: Caso de dos funcionarios de la Embajada de EUA en Panamá, cuyos teléfonos fueron pinchados durante el Gobierno anterior. Además, su reciente cambio de luchar por la extradición aseguran se debe a que no logró que autoridades de aquí accedieran su regreso sin esposas y sin que lo metieran en El Renacer.

Aunque algunos dicen que al llegar él podrá postularse para cualquier cargo de elección con excepción del de presidente, otros sostienen que todo aspirante a un cargo de elección popular debe haber residido en Panamá el año antes de las elecciones, requisito que Martinelli no podrá cumplir ya y por lo tanto tendrá que esperar al 2024.

Si la situación política del país esta caótica y enredada, la presencia de Martinelli la enturbiará más. Hasta en su partido ha causado conmoción. Candidatos presidenciales que vuelven a activarse ante el anuncio de su regreso; otros que lo hacen desde la cárcel. Los que lo adversaron en la presidencial interna, y alguno que otro, que no puede explicar la riqueza que acumuló durante su mandado. Otros totalmente desconocidos y sin ninguna trayectoria, lo cual le resta brillo a la competencia interna.

Lo que se viene, a menos de once meses de las elecciones, requiere de un candidato que reúna una serie de atributos: 1. que sea capaz de labrar una unidad nacional lo suficientemente amplia y sólida, frente a temas como el cambio constitucional, la educación, la salud y la seguridad, por encima de los dirigentes actuales de los desprestigiados partidos políticos; 2. que se le conozca el temple y el coraje para afrontar los graves problemas de institucionalización que tendrá al asumir su mandato; y 3. que tenga la suficiente mano dura para enfrentar el grave flagelo de la corrupción que tanto ha diezmado los recursos del Estado y ha generado tanta incredulidad a la población nacional.

A pesar del poco tiempo disponible, creo que podremos encontrar ese candidato, y así nos evitaremos en las próximas elecciones, como ha ocurrido en las anteriores, de tener que votar por el menos malo.

ABOGADO, POLÍTICO Y DIPLOMÁTICO.

FUENTE: Artículo de Opinión - Guillermo A. Cochez - http://laestrella.com.pa - (PULSE AQUÍ)
 

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