miércoles, 25 de julio de 2018

(España) El Real Madrid busca un crédito de 400 millones para financiar el nuevo Bernabéu

Los dos principales equipos de la Liga española están enfrascados en las gestiones para completar sus plantillas con los tradicionales fichajes de verano. Pero, a la par, están negociando cómo conseguir el dinero para financiar las obras que marcarán los ingresos futuros de ambos clubes: la renovación de sus respectivos estadios. Si el FC Barcelona ha contratado a Goldman Sachs para financiar la renovación del Camp Nou, el Real Madrid ya ha empezado los contactos con bancos y fondos de capital riesgo para levantar los 400 millones de euros que necesita para remodelar el Santiago Bernabéu.

Fuentes financieras han confirmado los contactos que está liderando Florentino Pérez, presidente del club y experto en este tipo de transacciones de gran tamaño. El hecho de que el Real Madrid tenga que acudir a bancos y fondos de ‘private equity’ se debe a la ruptura con International Petroleum Investment Company (IPIC), la empresa dueña de Cepsa, propiedad de Abu Dabi. Esta compañía, ahora integrada en otra empresa emiratí denominada Mubadala, es la que iba a aportar el capital mediante un acuerdo con la institución blanca por el cual bautizaría el Bernabéu con su nombre comercial.

Sin embargo, esta operación, conocida en el mundo del 'marketing' como 'naming rights', se torció el pasado año cuando Abu Dabi envió una carta burofax a Florentino Pérez en la que le comunicaba la ruptura del acuerdo por el continuado retraso en el inicio de las obras de remodelación. Por la alianza firmada en 2014, la multinacional dubaití iba a pagar 400 millones por poner su apellido al coso madridista durante los siguientes 10 años.

Pero el contrato incluía una cláusula según la cual podía renunciar a financiar el nuevo Bernabéu si se producía alguna modificación sustancial del proyecto. Una justificación que se basa en los cambios que el Real Madrid se vio obligado a hacer respecto al plano inicial por las trabas que le puso el Ayuntamiento de Madrid después de la sentencia del Tribunal Supremo. Unos problemas que se resolvieron finalmente en octubre de 2016, pero que llevaron consigo alteraciones del diseño inicial, al verse obligado a ceder en parte de las reclamaciones —metros cuadrados edificables, zona comercial, hotel....— del consistorio madrileño.

El desencuentro entre el Real Madrid y Mubadala ha acabado en manos de los abogados y en un tribunal de arbitraje, que tendrá que ser el que dilucide quién tiene razón. Debido a que estos procedimientos tardan años en resolverse y a que Florentino Pérez quiere acelerar las obras tras el acuerdo final con Manuela Carmena, el mandatario madridista ha iniciado los contactos con potenciales fuentes de financiación para iniciar la remodelación. La idea del presidente del Real Madrid es llevar la propuesta a la próxima asamblea de socios, que se celebrará en septiembre. Un mero trámite, ya que el presidente no suele tener oposición entre los compromisarios.

Solvencia financiera
Según distintas fuentes, no se prevé que el reciente campeón de la Champions League y tercero de la Liga española tenga ningún problema para obtener esa financiación, ya que el club tiene una holgada posición de solvencia. Al cierre de la temporada 2016/2017, últimos datos disponibles, el Real Madrid contaba con una deuda bruta de 187 millones de euros, de los que 82 millones eran préstamos bancarios y los 105 restantes, inversiones en jugadores e instalaciones. Del pasivo que tiene con dos bancos, la mitad, 42 millones, la tiene que amortizar en la temporada que arranca el próximo 20 de agosto, y los siguientes 40 millones en la campaña 2020/2021.

No obstante, la entidad deportiva asegura que la deuda neta es en realidad positiva en 10 millones —caja, por tanto—, ya que a la bruta le resta el dinero que tiene en tesoreria (178 millones), además del saldo a cobrar por el traspaso de otros jugadores por 37 millones. Una posición que a día de hoy habrá mejorado, debido a 100 millones ingresados por el traspaso de Cristiano Ronaldo a la Juventus de Turín y teniendo en cuenta el pago de los fichajes de Vinícius y de Odriozola por unos 75 millones. Si el equipo blanco acometiese una de las incorporaciones mediáticas con las que se relaciona, como Hazard o Neymar, los números de la foto cambiarían sustancialmente.

Otra de las opciones que en su día barajó el club para financiar el nuevo Bernabéu fue mediante una emisión de bonos, operación con la que contactó con Barclays, Credit Suisse y Société Générale. Pero esta alternativa está ahora prácticamente descartada dadas las obligaciones de información que exige tener valores cotizados en los mercados de renta fija y variable (bolsa). Pero, sobre todo, porque Florentino Pérez está convencido de que no tendrá problemas para conseguir la financiación bancaria a buen precio gracias a la solvencia del club y el exceso de liquidez en el sistema.

FUENTE: Con información de AGUSTÍN MARCO - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

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