miércoles, 8 de agosto de 2018

(España) 70 balas, cinco cadáveres y falsos explosivos: así se evitó la matanza de Cambrils

Los atentados de Barcelona tuvieron su epílogo en Cambrils, a la entrada de un paseo marítimo abarrotado en el mes de agosto. Unas horas antes, Younes Abouyaaquoub acaba de sembrar el terror en las Ramblas, matando con una furgoneta a 14 personas e hiriendo a más de 300. En su huida, asesinará al joven Pau Pérez de una cuchillada para robarle el coche. Los informes de los Mossos enviados al juez de la Audiencia Nacional sobre lo que pasó en Cambrils mientras agonizaba ese 17 de agosto dejan por escrito cómo se evitó una nueva matanza. Un coche volcado, decenas de balas, cinco cadáveres y falsos cinturones de explosivos separados por apenas 400 metros. La actuación de la policía hizo que el último ataque de la célula se saldara 'solo' con el asesinato de una mujer atropellada y cinco heridos. Los informes policiales que ahora salen a la luz permiten, casi un año después, reconstruir cómo sucedieron los hechos.

"Aproximadamente a las 00:45 horas del día 18 de agosto de 2017 se tiene conocimiento de que se ha producido un atentado en la población de Cambrils (Tarragona). Un vehículo con cinco ocupantes —El Houssaine Abouyaaqoub (hermano del asesino de las Ramblas), Moussa Oukabir, Said Aalla y los hermanos Mohamed y Omar Hichamy— ha accedido a la parte peatonal del Passeig de les Palmeres (...) y ha atropellado a diversas personas [una mujer muere posteriormente y cinco personas más quedan heridas] que caminaban por el paseo marítimo. Finalmente, el vehículo ha volcado tras chocar con un vehículo policial que realizaba un control en una rotonda", dice el informe policial.

Instantes después, con el Audi A3 volcado completamente, "los cinco ocupantes han abandonado el vehículo, armados con cuchillos y hachas, gritando consignas en árabe y dirigiéndose hacia los policías que realizaban el control. Cuatro de estos terroristas se dirigieron dirección sur y el otro dirección norte por el paseo marítimo".

"Todos ellos fueron abatidos [cuatro de ellos por un mismo miembro de los Mossos cuya identidad fue protegida]. Cada uno de ellos llevaba adosado al cuerpo un 1ED ['improvisad explosive device' / siglas internacionales de artefacto explosivo improvisado]". Los cadáveres de los cinco terroristas quedan en dos zonas "alejadas entre sí en el mismo paseo por unos 400 metros aproximadamente". Cuatro de ellos, a escasos metros del Audi, en la misma rotonda y a la altura del club náutico. A 400 metros, el quinto terrorista.

Los policías que acuden a la inspección ocular en busca de pruebas y huellas dejan por escrito cómo han sido abatidos los terroristas. Lo primero que reflejan es el estado de los vehículos, el Seat Altea de los Mossos que impidió que los terroristas entraran en el paseo y continuaran atropellando gente, y el "AUDI, modelo A3, tres puertas, color negro, con matrícula 9676BBE (...) que se localiza en posición final de vuelco. Presenta un golpe en la aleta delantera del lateral del acompañante que ha afectado la rueda y la parte lateral del parachoques delantero. El lateral del conductor presenta un raspado producido por el deslizamiento lateral del vehículo sobre la calzada".

Los cuerpos de tres de los terroristas yacen "en las inmediaciones de las barreras de control de acceso vehicular" al Club Nautic Cambrils; el cuarto cadáver se localiza delante del citado edificio y el quinto y último se encuentra en l'Avinguda de la Diputació, a unos cuatrocientos treinta metros (430) de distancia de los dos vehículos".

31 disparos para el quinto terrorista
Este último cadáver será para el informe de los Mossos "Cambrils 1": "Un varón de raza árabe de entre veinte y veinticinco años de edad". El cadáver se encuentra tendido en medio de la calzada "en posición decúbito supino. Viste una camiseta roja con letras en el pecho de color blanco, un bañador tipo 'slip' y unos pantalones vaqueros pirata de color azul. Lleva unas zapatillas deportivas color amarillo y verde de la marca Nike Airmax". En un paso de peatones próximo, "un proyectil disparado de cartucho metálico de 9 mm y tres vainas percutidas de cartucho metálico del calibre 9 mm Luger". Al otro lado de la calle, sobre la acera, queda "un mango de plástico negro con un remache rojo que pertenece a un cuchillo", y "a un metro del paso de peatones, restos de un cinturón explosivo simulado" y hasta 10 "vainas percutidas del calibre 9 mm Luger".

El informe de los agentes sigue describiendo el infierno que se desató en unos minutos para abatir al quinto terrorista: desde donde dispararon, se encuentran "en el suelo de la calle once vainas percutidas de cartucho metálico del calibre 9 mm Luger (...) En el suelo de la terraza del bar Beach Point se localizan otras cinco vainas percutidas de cartucho metálico del calibre 9 mm Luger (...) Fuera de la terraza, entre los vehículos estacionados, se recoge otra vaina percutida". En total, 31 disparos.

40 balas más para los otros cuatro
El panorama en la rotonda, junto a los coches, es el mismo. Allí, ante el club náutico de Cambrils, ha quedado el segundo cadáver (Cambrils 2) junto "a una hoja de cuchillo de veintidós cm de largo, manchada de substancia rojiza, posiblemente sangre". Cambrils 2 "viste una camiseta de color blanco del equipo del club de futbol Paris Saint-Germain y unos pantalones de chándal de color azul. Al cuello luce un pañuelo de color rojo". También calza unas Nike. A su lado, "un cinturón explosivo simulado", y "a unos diez metros se recoge un hacha con mango amarillo" con la que ha intentado hace unos minutos agredir a los agentes. Cerca de este cadáver, "entre diversos regueros de lo que parece ser sangre, un total de veinte vainas percutidas de cartucho metálico del calibre 9 mm Luger".

El tercer, cuarto y quinto cadáveres se encuentran delante de las barreras de control de acceso vehicular al paseo marítimo. Todos llevan ropa deportiva 'occidental' y a su lado, un cinturón explosivo simulado. Junto a estos tres cadáveres, "se recogen once vainas percutidas de cartucho metálico del calibre 9 mm Luger". Y en los alrededores del vehículo policial, "un proyectil disparado de cartucho metálico del calibre 9 mm y ocho vainas percutidas de cartucho metálico del calibre 9 mm Luger". En total, se recogieron más de 70 vainas de proyectil.

Con los terroristas abatidos e inmóviles, llega el turno de los artificieros. "Se recibe información de que cinco personas han sido abatidas por un indicativo de seguridad ciudadana y de que dichas personas llevan adosados lo que parecía ser cinturones con artefactos explosivos. También se informa de la existencia de un posible coche bomba". Los cuatro cadáveres que yacen agrupados tienen cinturones simulados formados por "tres paquetes envueltos en papel de aluminio, unidos entre ellos con tiras de cinta adhesiva gris de alta resistencia comúnmente llamada 'cinta americana'. Hay un cable grueso que va de un paquete a otro simulando conexión eléctrica entre los paquetes. Este conjunto también disponía de un pulsador simulado para dar más credibilidad al cinturón". Los tedax de los Mossos comprueban con rayos X la "inexistencia de explosivos, circuitería, sistema de alimentación o activación de ningún tipo".

50 posibles víctimas
Sin embargo, el quinto terrorista, Cambrils 1, "permanece en el suelo, inmóvil. Lleva lo que parece ser un artefacto adosado al pecho", pero hay "entre unas cuarenta o cincuenta personas confinadas al fondo del local situado inmediatamente delante del foco [el terrorista abatido] y no hay otra salida que no sea pasar por delante de la persona que se encuentra en el suelo con un presunto cinturón explosivo". Un robot procede "a inspeccionar, neutralizar y desbaratar el presunto artefacto explosivo, que la persona abatida llevaba adosado al cuerpo".

Los tedax comprueban posteriormente que los cinturones son simulados, conocidos entre los especialistas "como HOAX [engaño en inglés], nomenclatura que se utiliza internacionalmente. Este tipo de artefactos aun sin contener carga explosiva generan terror y permiten atemorizar y coaccionar a las personas que los visualizan, bajo la amenaza explícita o implícita de hacerlos explosionar y ocasionar lesiones o la muerte". Los terroristas de Cambrils salieron del Audi volcado amenazando en árabe y exhibiendo sus cinturones, a la vez que mostraban hachas y cuchillos. Más de 70 balas pusieron fin a su ruta criminal.

FUENTE: Con información de A. PÉREZ GIMÉNEZ - https://www.elconfidencial.com ->> Ir
 

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