jueves, 2 de agosto de 2018

(España) Sánchez aplaza el decreto para exhumar a Franco: lo deja para después de vacaciones

Pedro Sánchez hace balance este 3 de agosto de sus primeros dos meses de mandato. Pero no llevará bajo el brazo el instrumento legal para exhumar a Francisco Franco. Por el momento, aplaza su aprobación, aunque la decisión de sacarlo del Valle de los Caídos sea igual de "firme".

En La Moncloa se barajaban hasta hace muy pocos días dos posibles escenarios. Uno, que el Consejo de Ministras y Ministros de este viernes diera el visto bueno al real decreto (o real decreto ley) que permitiera que el dictador abandone Cuelgamuros, casi 43 años después de su enterramiento en un lugar preeminente de la basílica. Dos, que el arranque del proceso se agendara para después del parón estival. La decisión última recaía en el presidente del Gobierno, en conversación con su número dos, Carmen Calvo. Y ya está tomada, según adelantaban este jueves a El Confidencial fuentes de su equipo: Sánchez opta por aplazar la exhumación y, por tanto, no comenzarán los trámites para su ejecución hasta, como pronto, finales de mes. Será el 24 de agosto cuando se retomen las reuniones del Consejo.

En el entorno de Sánchez, pues, daban por hecho que habrá que esperar unas semanas más para que el Gobierno apruebe la salida de Franco del Valle de los Caídos. No obstante, aún habría margen para desandar la decisión. Apenas unas horas, eso sí, porque la última reunión del Gabinete antes de las vacaciones comenzará hacia las nueve y media de este 3 de agosto.

Ya en los últimos días responsables de Vicepresidencia, el departamento que coordina el dispositivo, advertían de que la exhumación lleva sus tiempos, ya que se cuenta con la comunicación a la familia, a la Iglesia y a las administraciones concernidas. Y este mes, a esos efectos, está prácticamente perdido. Es "inhábil", resumían este jueves fuentes próximas a Calvo. La maquinaria comienza a rodar, como en buena parte de España, a partir de septiembre.

Así, salvo cambios de última hora, Sánchez dispondrá de unas semanas más para elegir el momento oportuno del anuncio. Si por algo se manejaba la posibilidad de que fuera este viernes el día elegido era porque el presidente se estrena en una rueda de prensa en España convencional. Hace una semana sí atendió a los medios desde La Moncloa, pero con limitación de preguntas porque comparecía junto al presidente francés, Emmanuel Macron. De haber optado por este 3 de agosto, la noticia de la exhumación habría eclipsado con seguridad el resto de su conferencia.

Decisión "firme"
La salida del Valle de los Caídos es una decisión largamente esperada casi desde que arrancó su mandato. Y la de mayor fuerza simbólica tal vez. El presidente prometió que se haría de forma "inmediata", "en muy breve espacio de tiempo". En julio no pudo ser, como se quería. Pero para contrarrestar ese retraso, garantizó que no habría marcha atrás: la voluntad de sacar al dictador de la basílica "es firme".

Realmente, ya solo queda que Sánchez elija el momento, porque el texto legal que sustentará la decisión está ultimado. En las últimas semanas se han barajado, básicamente, dos opciones. Bien real decreto ley, una norma con mayor rango y que ha de ser convalidada por el Congreso en el plazo de un mes —lo que exige que los grupos se retraten—, bien un real decreto, un articulado mucho más simple y en el que solo interviene el Ejecutivo, sin que pase por el Parlamento. La redacción, en cualquier caso, será bastante semejante.

En el Gabinete de Sánchez hay quienes prefieren la vía del decreto ley porque blinda más la decisión del Gobierno al implicar también al Legislativo, un dato no menor porque complicaría las vías de recurso a la familia del dictador, que hasta ahora se ha atrincherado en su postura de no facilitar la exhumación. Otros, sin embargo, se inclinan por la alternativa del real decreto, porque eso generaría menos ruido y más sensación de "normalidad" institucional, como un acto normal y necesario tras 40 años de vida constitucional en España. En ambos casos, no obstante, se requeriría la firma del Rey, como ocurre con todos los reales decretos y reales decretos leyes. Felipe VI, simbólicamente, daría la vuelta a la carta que su padre, don Juan Carlos, firmó el 22 de noviembre de 1975, cuando encomendó el entierro del cuerpo de Franco a los monjes benedictinos que se encargan de custodiar el templo.

Este jueves, la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, era preguntada por esta cuestión. La número dos insistía en que se está buscando la "manera legal" de llevar a cabo la exhumación, aunque remarcó que lo más importante es que el traslado de los restos del dictador "es un compromiso del presidente del Gobierno, del Consejo de Ministros e incluso del Congreso de los Diputados" para dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica y hacer que la democracia española "sea mejor", informa EFE. Ella misma decía que la fórmula más probable era la del real decreto ley.

FUENTE: Con información de JUANMA ROMERO - https://www.elconfidencial.com/ - (PULSE AQUÍ)
 

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