domingo, 26 de agosto de 2018

(España) Todo sobre el 'nuevo' El Corte Inglés: con Nuño, sin Dimas y en guerra eterna

Los líos de familia tienen difícil solución. Más aún si se libran en patio público, hay larvadas rencillas ancestrales y está en juego todo el poder que representa El Corte Inglés, el histórico gigante del comercio español que todavía factura la friolera de 16.000 millones de euros. La disputa lo tiene todo. Con este puñado de ingredientes, la ensalada judicial que se avecina promete ríos de tinta y años venideros de pleitos, eso siempre que el ardor guerrero y la cuenta corriente de los implicados soporten el desgaste de un pulso tan cainita.

De entrada, este domingo Dimas Gimeno será cesado como consejero de la compañía. Un salida por la puerta de atrás, completando así su destierro total de El Corte Inglés, pese a que heredó el bastón de mando en septiembre de 2014 tras la muerte repentina de su tío Isidoro Álvarez, líder del grupo durante el anterior cuarto de siglo. Todo ha transcurrido muy deprisa, tanto que hace solo un año el sobrino designado como sucesor ilustraba con su foto la carta presidencial con que se presentaron los resultados correspondientes al ejercicio 2016-17.

A partir de entonces, todo se ha sucedido sin solución de continuidad, al compás que las hermanas Marta y Cristina Álvarez Guil han marcado en el consejo de administración. Primero, en otoño de 2017, designando a dos consejeros delegados que vaciaban de poder ejecutivo al presidente. A las puertas del verano de este 2018, el pulso entre los dos bandos familiares llegó a un punto cumbre que se resolvió con la destitución de Dimas como presidente, tras semanas de idas y venidas de distintos emisarios (de Abelló a Moncloa) en busca de un armisticio.

Hasta la fecha, Dimas es el derrotado en esta particular guerra de Cuba. Ha preferido la honra (destitución y cese) a los barcos (un finiquito de 10 millones de euros por una salida amistosa), aunque su causa no es personal. Representa los intereses de su madre, su tío y su hermano, que aglutinan un 7% del capital de El Corte Inglés, participación heredada a través de la instrumental IASA, la sociedad cartera de Isidoro Álvarez dueña del 22% de la compañía que comparten (un tercio) con las también herederas Cristina y Marta (dos tercios).

Nueva etapa
Respecto a todo lo demás, este domingo puede empezar una nueva etapa en El Corte Inglés. Sobre todo si queda reflejada, por unanimidad, la aprobación de los accionistas para pasar pagina al breve mandato de Dimas y poner el foco en el presente que encarnan desde hace meses Jesús Nuño de la Rosa como presidente y Víctor del Pozo como consejero delegado. La compañía está enfrascada en superar todavía una compleja encrucijada, tanto operativa como financiera, para lo que requiere la unidad de todos los accionistas, incluido el jeque qatarí (10%).

A menos de 48 horas de la junta de accionistas, el hermetismo sobre el detalle del orden del día es máximo. Sin embargo, el asunto más relevante está despachado. Ninguno de los clanes familiares que conviven en El Corte Inglés se ha adherido a la causa de Dimas. “Podrá seguir tirando mierda, pero se ha quedado solo”, reconoce un primo. A partir de ahora, preocuparán otros asuntos, como el horizonte de una salida a bolsa, los hitos del calendario de deuda (3.650 millones), la venta de activos (inmobiliarios o unidades de negocio) o la competencia con Amazon.

Si todo transcurre como está previsto, El Corte Inglés dejará fuera de su día a día la guerra interna que se libra en el consejo de administración. Las decisiones que afectan al puro negocio irán por un lado y la batalla judicial para resolver quién tiene derecho a llevar la vara de mando tendrá vida propia, con otros tiempos ajenos a la vida de la compañía. “Todo esto ha sido cutre y una carga muy irresponsable (para la marca)”. Solo el tiempo dirá si esta disputa familiar ha sido en balde o por el contrario la guerra no ha hecho más que empezar.

FUENTE: Con información de C. H. - https://www.elconfidencial.com ->> Ir
 

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